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jcncí MESA REVUELTA URIÜ 5 íIiA 5 5 i ANfCbaTA CARKATUR 5 C VERDADES Y MENTIRAS B a l O UNA MALA CAPA I OS empleados del departamento de pasajes de la Compañía North Germán Lloy- d recibieron una gran. sorpresa, que há venido á confirmar el famoso proverbio de que bajo una mala capa se oculta ün buen bebedor. Pocos momentos antes dé cerrarse la venta de billetes de pasaje en elvapor Kaiser Wüliam II, se preseíitó en la ventanilla un individuo muy pobremente vestido pidiendo un pasaje. El empleado le preguntó si lo quería de segunda ó tercera clase, y el sujeto le contestó que quería lo mejor que tuvieran en primera clase. Creyendo que se trataba de una persona que no sabía lo que pedía, se propuso darle una lección y le ofreció el mejor camarote del vapor, que costaba rail dollars. Cuál no sería su sorpresa al ver que el individuo en cuestión sacaba un rollo de billetes de diez mil dollars y tendiéndole uno le dijo que se cobrara con la misma tranquilidad que s: hubiera pagado una suma insignificante. Al anotar el nombre se aclaró todo, pues el individuo era Mr. William Casel, millonario famoso por sus excentricidades, á quien se le ocurrió ver en qué forma lo trataban al ir á: comprar el billete de pasaje disfrazado de pobre. CRITERIOS OPUESTOS tu mujer es superior á ti én gracia, belleza y refinamientos y, por lo tanto, siempre debes estar á sus pies. El hombre fué creado antes que h mujer, como ensayo de la perfección producida más tarde; ten presente, por tanto, que no eres sino una prueba mala. PARA CORTAR CRISTAl r e todos los medios conocidos par? cortar una hoja, un tubo ó ur recipiente de cristal, el más conveniente es él método denominado del parbóii de Berzelius que no es sino una riiodificación del procedimiento que empleaban los antiguos pintores de vidrieras, los cuales las recortaban sin auxilio de diamantes, dibujando 1 o s contornos de las complicadas figuras sin o t r o elemento que un hierro enrojecido al fuego. El carbón d e Berzelius es una especie de láFlg. l. piz hecho con carbón vegetal y gomas y resinas diverjas. Basta afilarle y calentarle en una llama cualquiera para que se conserve incandescente algún tiempo, sobre todo, si se favorece la combustión soplando; un, poco. Él lápiz incandescente puede ser substituido, en caso necesario, por un pirbcauterio ó un pirograbador, que también es muy cómodo; por un soldador, que no lo es tanto, ó por una barrita de cristal calentada al rojo. dicha hendidura, pues, por lo genera! el motivo- de la operación es quitar una parte rota (fig. i) Si no existiera la hendidura, se hace una en la parte que se ha de separar y á bastante aist a ncia del trazo que se ha señalado Luego apoyando e n la hendidura el lápiz, Plg. 3 previame n t e calentado (fig. 3) se verá como el cristal se rasga, y entonces se continúa hasta llegar al trazo poco á poco. n escritor francés editó én París una lista de reglas á las qtle, según él, debía atenerse toda mujer casada. Decía, entre otras cosas: Debes reconocer que el marido sabe más que tú en todo no seas tenaz en tus argumentos y ten en cuenta que debes considerar á tu marido superior en factiltades etc. á lo que ha contestado un Club feminista de la misma capital lo siguiente: El sexo débil tiene, no sólo deberes, sino también derechoé. El feminismo va avanzando y nadie puede impedirlo. El sexo débil es tan fuerte como el otro. Igualdad. Aquí están los mandamientos que dictamos en oposición á los escritos de usted. L a mujer tiene derecho á ser caprichosa. Ten siempre en cuenta úe u Recorriendo éste luego (fig. 4) con el lápiz Berzelius, se verá desprenderse el trozo que se quería quitar (fig. 5) Conviene ejercitarse primero cortando objetos de poco espesor, y al cabo de pocos ensayos se llega á adquirir habilidad suficiente para realizar primores como el de cortar una botella en espiral, desde el cuello h a s t a el fondo, Fiff. 5. a convirtiéndola de este modo en una espiral que merced á la elasticidad del cristal puede alargarse ó encogerse á voluntad del experimentador. La primera operación es señalar en la superfiGie del, cristal el trozo que queremos cortar (fig. 2) Hay lapiceros á propositó para esto. Luego es preciso buscar una heiiflidura peque- ña en la parte que se ha de suprimir, P- ies si apoyamos el lápiz incandescente eii el trazo señalado, el cristal se romperá de; cualquier modo. En ía práctiea áerá siempre fácil encontrar CHISTES DAR Y RECIBIR P n un salón aristocrático: -No hay tanta aiferencia como se cree entre dar y recibir. -i Cómo que no, si es todo lo contrario? -Xo, señor... Fíjese usted... Cuan-