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V. ir J. V ¿En la cama? -insistió. ¿Por qué no? -Mi canciller se levanta á las cinco. -Sí, y vuestro Kaiser atronando las calles de JBerlín con las cornetas militares y despertando á todo el mundo. Zimmermann sonrió ante mi inferioridad- latina. Seguimos adelante. Ante el evacuatorio le expliqué nuestros adelantos, le hablé del teléfono, del servicio de escribir, sin perdonarle un detalle. -Pero... teléfono- -observó. -No entiendo. ¿Para qué teléfono? El buen doctor tuvo una idea. No quería renunciar á sus ideas queridas. Me propuso una visita á la Bombilla; podíamos almorzar en un restaurant. ¿Nos robarán? Le tranquüicé. Los ladrones urbanos crecen en relación directa con el dinero. Ya se roba muy poco, porque no hay donde robar. Tomamos el tranvía. El camino distrajo muy poco al doctor. Al llegar á la Bombilla me miró como si le hubieran engañado. ¿Y las chulas? -En el taller, doctor. ¿Y los organilleros? -Tocando donde se pueda, doctor. ¿Y el movimiento? -En reposo, doctor. ¿Y la juerga? -Ls día de trabajo. ¿Pero se trabaja en España? -Sí, doctor. ¡Ah, ah! Me han engañado. Como en Sevilla! Y tornamos al centro de Madrid. Almorzamos luego. Después se despidió Zimmermann, que tenía que visitar á un compatriota. Por la noche, el rápido ¡e trasladó á su tierra. Ayer recibí de Colonia un abultado paquete postal. Contenía dos libros, obsequio gentil del doctor Zimmermann, y un artículo suyo en la Revista Científica de la Alemania del Norte, titulado Las conclusiones sobre España Con ayuda de un diccionario, os traslado las conclusiones de mi amigo el doctor Zimmermann. En Madrid pasé dos horas admirables con un colega del periodismo, que fué tan galante, que me enseñó la corte de España. Vi la calle de Sevilla llena de toreros. El Gaona, que, como saben nuestros lectores, es madrileño, besaba el anillo al; obispo de Madrid, cardenal Borbón, primo del Rey. El ministro del Interior, vestido con chaqueta corta, recibirá la ceremonia de la alternativa el domingo próximo. La alternativa consiste en graduar á los toreros, capacitándoles para matar toros. Se compone de dos ceremonias tina matutina. en qu el graduando oye misa l us j tj ante la Virgen de los íoreros en la iglesia de Alcalá; la vespertina tiene lugar en la plaza de toros. El ministro pronunciará un discurso en el momento de torear, que será aplaudido por las mayorías parlamentarias Vi también la Bombilla. Dos chulas feroces quisieron asaltarnos. Gracias á mi valor frío y á la serenidad de mi colega pude evitar el agravio. El doctor Zimmermann, tan respetuoso con la verdad, como ha visto el discreto lector, sienta las conclusiones que siguen: España es, pues, un país bizarro, absurdo; ya dijo Taylor en The Land of Castanet (El país de la castañeta) que las mujeres visten de cintura para arriba y van desnudas de cintura oara abajo, cubiertas con una tela cuando van en landeau. De éstos y otros detalles concluyo que España no puede ser un país sintético hasta que no purifique su ambiente. Galante siempre con mi amigo el doctor Zimmermann, lanzo á la publicidad sus apreciaciones... hegelianas. JosE SÁNCHEZ ROJAS. De nuestro Concnrso. Lema: cigspaña