Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
IPS TOROS NOTAS TAURINAS LOS TOROS Y LAS LETRAS ÜN TORERO LITERATO 1 os diestros de ahora están pres tándose á una serie de combinaciones que más les perjudican que les favoreceni En una ocasión hablaba con Frascuelo uno df esos aficionados, exageradamente puris- t a s que c i t a n constantemente las reglas escritas para dero! ostrar que el torero éste ó aquél n o realiz ó completamente bien una suerte. Para dar fuerza á sus argumentos, decía: -Porque, como iscribió Francisco Montes... ¿Qué dice usted- -interrumpió P r as c iteto- iue iscribió Francisco Montes? -Sí, en su Tauromamia. -Pero si Montes no sabía escribir, hombre, como no satiemos ningún torero. S a 1 vo algunas excepciones, tenía r a z ón Salvador; pero ahora resulta que todos ellos son p o c o menos q u e Juan Válera, y se atreven á decirlo todo y á poner su firma en cosas en las que no tu v i e r o n arte ni parte. Algúos libros andan por ahí escritos por toreros, N especialmente 1 e s ha dado por contar sus conquistas amorosas, y eso es ya el colmó del atrevimiento. Los hay ue son fieras para eso, y m arece sino que á sus plantas han ido á ofrecerse desde la princesa altiva á la que pesca eti riiin barcaypot lo qué va á ser éosa de rifar á los niños. i Jesús! Si se arrimaran á los toros tanto, ¡qué barbaridades íbamos á er en las plazas! Lo malo es que, ni es verdad tanto amor brindado, ni ellos escriben una palabra de eso. La firma, y pacías. Hubo un torero, desgraciado muchacho, muy trabajador y prudente, que se llamaba Valentín Conde. Un torero que mataba novillos en la temporada de verano y trabajaba como carpintero en las épocas en que otros I decía en ellos algo, como podrá verse en los que copiaremos para acompaA ñar á estas líneas. C u a n d o falleció J u a n Alarcón (Massantinito) el hermano de liornas, el actual matador de toros, se publicaron en El Tío Jindama las siguientes líneas, escritas por aquel desgraciado diestro que en todo lo que escribía puso una amargura grande, cómo si supiera lo que le iba á pasar y adivinara lo cerca que estaba su trágico fin. Valentín Conde. no sabían de qué comer por no tener contratas, El tiempo que tenía liííreló, dedicaba á leer, y alguna vez escribía, si nó con la limpieza de un Valle Inclán, con una prosa que podía leerse, y cuando hacía versos los medía bien y ¡OTRO A LA TUMBA 1 También Mayo florido ha querido echar un crespón negro sobre el iris de sus flores y sus días hermosos. Ahora la suerte ha querido que la víctima sea un d e s g r aciado que nunca la tuvo buena; une que, como yo y casi á la par, empezó su afición por el fatigoso calvario d é l a s capeas, que tras ansias mil consiguió vestirse de torero y, probada su valentía, r o d ó con éste y con el otro, mal r e t r i b u ido, d e s valido, levantando á pulso las pocas corridas que toreaba, y que jamás le dieron para atender las necesidades del hogar. i Pobre Mas. san t inito! ¡Ha m u é r t o sin más gloria que la que Dios le dé y con la c o nvicción amarguísima de que su pobre madre no alcanzará un beneficio (ni aun en Carabanchel) porque á nosotros, ios que lio tenemos padrino rmnáí ni pariente toreraso, nos aguarda, tras una vida de angustias, una muerte obscura y un puñado de tierra Gorhprado de limosna. Yo invito en estas líneas á cuantos peinen coleta para que poco ó mucho (lo que puedan) desde Luis Maz