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El sabio se eticerro en su cuarto dé estudio, se puso eti comunicación con los astros, y al amanecer corrió á palacio para dar la gran noticia. Narciso salvaría á la princesita del encantatniento de que efá víctima; pero si ella no renunciaba á la sucesión del trono al recobrar la perdida hermosura, Narciso se convertiría etl horrible monstruo. La princesa madre cogió con entusiasmo la predicción de las estrellas confiando en que la niña renunciaría con gusto un trono que tantas amarguras les proporcionaba. El príncipe, con un sentimiento más egoísta, no se preocupaba de la suerte del pobre Nafciso; lo único que quería era ver á su hija tan bonita como cuando Dios se la envió y poder presentarla en la corte para que sus subditos la admirasen. Llegada la noche, Narciso volvió á su casa y encontró á su madre desolada porque los picaros ratones se habían comido todos los dulces guardados en la alacena. El chico fingió no escucharla, y temeroso de que se repitiera la escena de la noche anterior, si el ratón se incomodaba con los gritos y amenazas de la aldeana, la rogó que olvidase la desaparición dé los dulces y que admirase el regalo que la princesita. le había hecho. La pobre mujer, deslumbrada ante la magnificencia del anillo, no acertó á decir palabra, y cruzando las manos levantó su corazón al cielo pidiendo misericordia por la desgraciada niña. Narciso no pudo dormirse; estaba inquieto esperando que el reloj de la iglesia diese las doce. En efecto, al sonar la primera campanada, encendió la luz y vio sobre el respaldo de una silla al ratón. ¿Qué quieres? preguntó el niño. -Tus juguetes. -Cógelos; en ese armario están- -dijo con los ojos llenos de lá- grimas; pero pensando que salvaba á Mirtila de una muerte segura, presenció sin protestar cómo el roedor los iba destrozando. La tarea fué penosa y ya había salido el sol cuando quedó hecho polvo el último juguete. Satisfecho de su éxito, saltó el ratón sobre la cama del niño, y le dijo: -Ahora quiero esa sortija. -Eso nri- nrConcluirá. -274- UN INVENTO I. Eranse dos hermanitos sabios y aprovechaditos. 2. El mayor de ellos, Victoria, dirige el laboratorio. ¡PPI 3. Llegó, por fin, el momento en que hicieron un invento. B 4. Con él retratan seguros lo que hay detrás de los muros. 5. Antes de darlo á las gentes, quieren pruebas convincentes. 279 6. Salen Victorio y su hermano con la máquina en la mano. Continuará.