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NOTAS TAURINAS nom b r e, voeeándoles diariamente, hasta el extrem o de que los animales conocían perfectamente la voz de aquel individuo sin el cual no habrían podido resistir en su estrecha cárcel los muchos días que estuvieron presos en ella. Llegó el desembarcarlos y ponerlos en libertad en los corrales de que la empresa disponía, para que en ellos esperasen el- día en que por turno les correspondiera el sacrificio. También en los corrales era el picador de referencia el encargado de poner pienso en los comederos, y no cesaba de vocear y llamar por su nombre á los cornúpetos cuando realizaba tales diarias operaciones. Llegó el día en que varios de aquellos toros fueron lidiados, y en la hora 3 e enchiquerarlos ocurrió el hecho que motiva estas líneas. En pocas plazas se hacen los apartados como en la de Madrid, en la que siempre sobran elementos, pues hay cabestros, vaqueros de la empresa y del ganadero á quien pertenecen las reses, y operarios peritísimos en eso de abrir y cerr- ar puertas, por lo que casi siempre salen las cosas á la perfección. En aquella plaza de Méjico, entre el Tpicador de referencia y otros dos empleados tenían qtie encerrar á los toros, y oocas veces ocurría nada anormal. Aquel día ocurrió, y puJo ser muy grave lo que no pasó de un susto. Cuando uno de los toros llegaba á la puerta por donde había de entrar para no salir á otro sitio que al redondel, se revolvió súbitamente y persiguió á un hombre que con un palo iba tras él al encierro. Este hombre, que no era otro que Pedro Ortega (el Ronco) picador viejo y empleado en la ilaza, trató rápidamente de ganar un burladero; pero no le dio tiempo: le alcanzó el toro en su carrera y con una hocicada le derribó al suelo. En esta situación, y cuando la fiera iba á meter la cabeza, viéndose perdido, gritó Jr edro á otro de los que le ayudaban: ¡Tírale una piedra! Oyó el toro aquella voz y retrocedió jquedó un rato encampanado, dio media vuelta y se marchó sin hacer nada á aquel hombre. -Indudablemente, al oír la vpz aquélla, reconoció ¡a del qué durarité tanto tiempo le había dado agua y comida; la de aquél que le llamaba por su nombre cuando iba en el cajón, y calmó su fiereza, sobreponiéndose la gra- titud á la irritabilidad que le produjo el revuelo que movieron para encerrarle. i Cuántos homores, decía Ramón López al referirlo, debían aprender de los animales á agradecer los favores que reciben! E s verdad. Hay fieras con mejore instintos que los seres humanos. N O HAY T A L BAUTISMO a mayoría de los periódicos al dar cuenta de la cogida que Vicente Pastor sufrió en Santander el día 30 de Julio, han dic ho que esta cogida ha sido el bautismo de sangre del popularísimo matador de toros madrileño, y no están en lo cierto al hacer tal afirmación. En efecto, Vicente Pastor ha sido muy poco castigado por los toros, y nD es extraño que la mayoría suponga que hasta ahora no había tenido tropiezo alguno; pero no ha sido el bautismo de sangí j la lesión producida por el toro Latero, de Miura Claro es que ningún trastorno se produce con seguir aürmándolo, como tampoco se puede tomar á mal que las cosas queden en su punto, pues hay algunos que se pagan mucho de la exactitud de los detalles. Hasta hace un afso próximamente, teníamos nosotros igual c r e e n c i a pero un día, revolviendo papeles y datos, para hacer en su día la verdadera historia de este buen matador de toros, tropezamos con el relato breve de la cogida que sufrió en Palma, de Mallorca el día 21 de Junio del año 1903, toreando ganado de Aleas con el malogrado Manuel Jiménez (Chicuelo) He aquí una de las gacetillas publij Jas en Madrid al día siguiente de ocurrir el hecho. COGIDA DE VICENTF PASTOR ¡ojalá! sea el úlíimo, pues no deben los valientes como él perder sangre brava. I ÁLBUM BIOGRÁFICO JOSÉ GORDON (GORDITO) M i han de desfilar por este álbum sólo los que están en activo, ni tampoco va á ser predominio de los que llegaron á, ser célebres, pues la idea es que al cabo de tiempo y más tiempo se reúnan algunos centenares de biografías que, coleccionadas, formen un grano de arena para la historia del toreo. Además, se trata de un novillero que, si no fué gran figura, llegó á torear buen número de corridas en la plaza de Madrid y en otras de importancia sin hacer papeles ridículos. Después vio que no llegaba á la posición y fama con que había soñado y se apartó de las, luchas en las plazas antes de hacer el ridículo, como hacen otros muchos, en 1 a creenda de que valen más de lo que realmente son. El ex torero cuyos datos biográficos van á continuación anda por Madrid, luciendo su buen mostacho y con indumentaria que en nada delata la existencia de un lidiador de toros. No sabemos á qué ocupación se dedicará; pero desde luego podemos asegurar que en todo aquello que haga será un hombre formal, pues lo fué en todo lo que hizo fuera y dentro de las plazas de toros. Era cuando le vimos torear un apañadito torero que no desconocía ciertos secretos que otros no penetran, j. algunos toros los mató bien matados No llegó á ser una figura grande: pero jamás hizo el ridículo, y otros con menos motivos han danzado y. danzan por las plazas haciendo erjudas casi siempre, en su afán de mostrar condiciones que no tienen. Nació José Cordón en Córdoba el día 17 de Octubre de 1868, y fueron sus padres José Cordón v Paula Pino, vecinos acomodados de la ciudad de los califas, Cursó las primeras letras y hasta el tercer año del bachillerato; pero e? tan fácil el contagio de la afición taurina en Córdoba, que no es extraño que á un loven estudiante le acometiera ese microbio que á tantos acomete allí donde no se habla de nada que no tenga relación con las fiestas de toros. Era pollo Cordón en los años en que aún, toreaba Lagartijo y ya comenzaba el gran Guerrita á ser célebre, y cualquiera resiste á la tentación de intentar ser b que aquellos grandes hombres fueron, l o m ó parte en muchas becerradas v lo aplaupos que le dieron los aficio- j a corrida de Palma no resultó -agradable, pues tuvo la nota triste de ser cogido Vicente Pastor al torear de muleta al segundo de la corrida. Fué cogido aparatosamente y creyó el público que se trataba de una cogida de muerte. Por fortuna, aunque algunos telegramas han dicho que tiene una costilla rota, solamente tiene un puntazo en la espalda y algunos varetazos de los que pronto estará curado. Chicuelo hizo todo lo que pudo; pero no sacó gran partido de los toros de Aleas por las pocas condiciones de éstos. La primera fiesta en que tomó parte después de la cogida, fué la celebrada en Arles, el día 9 de Agosto. Por si estos datos no fueran bastaníes, ahora, con motivo de la cogida de Santander, al hablar la madre del torero con un repórter y preguntarle si había sufrido alguna cogida más, dijo la respetable señora que su hijo tiene una cicatriz en la espalda, de un puntazo que le dieron en Palma. Así, pues, lo del bautismo no existe. Lo que ocurre es que entonces se ocupaban muy poco de él, y el de ho- ra ha sido el primer tropiezo que ha tenido desde que es torero popular y.