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NOTAS TAURINAS por lo bien que agarraba en el sitio aquella temporada. Picó con la ropa que hacía falta agarrar; uno de los de su paisano Antonio Bejaraño, pues que, mejor labor nacían para el ma- él allí no tenía vestidos de picador. tador con quien trabajaba, y no porEn una caída aue sufrió Molina el que asesinara toros (que algunos mui. de Enero. de 1888, al hacer el quirieron á sus manos) sino porque los te Gnerrita cayó de espaldas, y sufrió castigaba en el sitio que necesitaba la cornada más grave de su vida toel espada para corregir los defectos rera, en el cuello. que tuviera la fiera, y en su vida de Cuando terminó aquella temporada, picador arregló rriuchas cabezas de vino al poco tiempo á España, y martoros, que con otras manos habrían chó á Valladolid, donde toreó en aquellegado descompuestas al tercio final. llas novilladas en que Antonio FuenPor esta causa no le faltó nunca tes comenzó á popularizar su nombre, con quien picar desde que se dio á por i o s años 89 y 90. Por influencia de Guerrita picó en conocer, y aunque su carácter no fuera de los más tratables, y como per- Madrid las novilladas de 1890, y este año figuró por primeca vez como pisona había que estar de él á cierta distancia, para evitar riñas y discu- cador en corrida de toros en la exsiones, como cumplidor de su cometi- traordinaria del 17 de Septiembre, en do habrá tenido pocos que le superen que Gallo y Guerrita torearon seis en fuerza, valor, conocimiento de ca- mansurrones de Mazpule. ballos y toros y ejecución de la suerPicó todas las novilladas del invi r- te de picar. no. Luego tomó parte en la corrida de Saltillo, del domingo de Ramos de Un excelente papel ha hecho con 1891, en que trabajaron. Espartero y los picadores de su tiempo, y lo haGuerrita, figurando como único reserr bría hecho igual si los que estuvieron va, pues ya entonces se formaron dos y trabajaron á su lado se llamaran Corchados, Pintos, Calderones ú otros tandas de picadores con los de cada de los que dejaron en la, historia nom- cuadrilla. bres que no han de borrarse ntmca. Con Guerra figuró en la célebre coLos públicos le aplaudieron mucho rrida de la Reina Amelia, y luego, el 23 de Abril de 1893, tomó la alternacon justicia, -y los espadas á cuyo lado trabajó tuvieron que agradecerle no tiva con ganado de Miura en la cuarta de alono. pocas veces las palmas que ganaron Con el gran Lagartijo toreó las cinal estoquear. Nació en Córdoba hará unos cua- co corridas de despedida, y luego fué renta y cuatro á cuarenta y siete años, picador de Guerrita, Reverte, Üachay era de la época de Pegote, Torerito, co. Montes, y acabó con Machaco. La última fiesta en que picó fué la Mojina, Guerra y todos aquellos que fueron buenos toreros, con la dife- celebrada en Granada el 25 de Junio rencia de cuatro años, de edad, si de 1905, con toros de Muruve. para Bombita y Machaquito. llegaba. Ya entonces estaba herido de muerNo conocemos la fecha fija de su nacimiento, como no se supo su nom- te por una terrible tisis laríngea, que bre verdadero hasta casi cuando aca- acabó con su vida en Málaga, el 17 de Noviembre. de dicho año. baba la carrera, y á poca la vida. Los carteles lo, anunciaron como DULZURAS. Juan Molina, como Manuel Molina y como Agustín Molina, con este últi mo nombre mucho tiempo. La primera vez que se ve su nombre en carteles y revistas es en la co- AVERIGUADOR rrida que el 17 de Julio de 1887 to- TAURINO rearen en Cabra, con reses de Linares, hoy de Antonio Guerra, EsparSr. D. S. R. Málaga. -En efecto, tero y Guerrita, cuando éste aún no es cierto que Rafael Guerra (Guehabía tomado la alternativa. rrita) toreó más toros del Saltillo Se ignora por qué marchó precipique de ninguna otra ganadería; pero tadamente á Cuba, y sobre esto se no quiere esto decir que no torease han dicho muchas fantasías que no de todo. Mucho pedir es una nota deson de este lugar, pues que aquí nos tallada de los toros que ha estoquealimitamos á dar la historia taurina, do, y si bien en esta ocasión se le sin penetrar en misterios que no popuede servir á usted, no lo tome por norma para todos los demás espadas, blemos descifrar. pues no de todos hay elementos ni Allí estaba como cargador del muefacilidad como hay de este gran tolle de la Habana cuando fueron, el inrero, que tuvo muy buen cuidado de vierno del 87 al. 88, las cuadrillas de ir haciendo su historia en cuadros esCurrito, Hermosilla y Gnerrita. tadísticos anuales, sin perder un dePegote sufrió una lesión en la pritalle, lo que facilita sobremanera la mera corrida, el 20 de Noviembre de reconstitución de su vida taurómaca. dicho año, y pidió á Gwem ía que piManos á la obra, pues, y vea usted case en su puesto José Arana. Esto de quién fueron los toros que mató hizo que picase como reserva toda üurante el tiempo que ejerció como n. atador de alternativa. De Saltillo estoqueó 276; de Veragua, 197; de Cámara, 165; de Miura, 139; de Muruve, 133; de Ibarra, 105; de Anastasio Martín, 85; de Espdz y Mina, 70; de doña Celsa Fontfrede, 59; de Benjumea, 58; de Adalid, 50; de D. Vicente Martínez, 49; de don José Orozco, 4 8 de Aleas, 44; de Zalduendo, 39; de López Navarro, 35; de Torres Cortina, 34; de Lizaso, 39; de D. Jorge Díaz, 29; de Ripamiián, 29; de Rafael Molina, 28; de D. Félix Gómez, 28; de D. Juan Vázquez, 2 r; de Palha, 27; de Udaeta, 25; de Pablo Romero, 24; de Carreros, 2 3 de D. Atanasio Linares, 22; de érez de la Concha, 2 1 de D, Esteban Hernández, 2 1 de don Ángel González Nandín, 19; de Núñez de Prado, 19; de D. Agustín Flores, 19; de D. Teodoro Valle, ig; de D. Gregorio Medrano, 18; de CasteUcnes, 18; de Surga, 18; de Barrionuevo, 17; de Villamarta, 17; de Bañuelos, 17; de Solís, i s de Moreno Santamaría, 15; de D. Rafael Rodríguez, 13; de doña Carlota Sánchez, 12; del conde de la Patilla, 1 1 de Trespalacios, 11; de Otaolaurruchi, 11; de Peñalver, nueve; de D. Fernando Gutiérrez, nueve; de Arribas, nueve; de Mazpule, nueve; de D. Enrique Salamanca, ocho; de D. José Navarro, ocho; de Luis Mazzantini, ocho; de D. Francisco Pacheco, siete; de Manjón, siete; de ú. Filiberto Mira, seis; de D. José Clemente, seis; de Lozano, seis; de D. Alejandro Arroyo, cuatro; de Conradi, cuatro; de D. Antonio Campos López, cuatro; de Granja, cuatro; de Rico, Clairac, Halcón, Ñuño, Jiménez, Cuadrillero, Eizaguirre, Gallardo, Fontecilla y Bertólez, tres de cada una; de Parra, Montesinos, Elorz, Abizanda y La Fomentadora, dos de cada una, y del marqués de Cúllar de Baza y D. Benjamín Arrabal, sólo uno. Ahtira sume usted, y si todos los toros detallados suman un total de 2.339, esos fueron los que estoqueó el gran Rafael Guerra durante el tiempo que alternó como ms tador de toros por esas plazas de Dios, que por cierto fueron 89. Repetimos que no crea usted que se puede contestar con igual precisión respecto á todos los demás espadas. A lo sumo, se pueder dar datos aproximados, pero no tan exactos, de otros. Sr. D. V. P. Valencia. -No sabemes los diestros que vcrearon en Madrid 1 10 de MavG de 1784, y, por lo t a n t o no podemos satisfacer sus deseos. Sr. D. E: V. Toledo. La. plaza dt toros de Madrid tiene muy pocas más de 13.000 localidades; tan pocas más, que no llegan á 20.