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NOTAS TAURINAS 941, correspondiente al 23 de Enero de 1899, en el que- se reproduce él programa de una corrida celebrada en Andalucía en 1770. Mariano- ZevalLos es el mismo li; diador que inmortalizó el eximio Goya. en una de sus preciosas lárnitias, en la que lo representa rejoneando un toro montado; en otro, suerte ó como quiera llamarse, también de origen limeño. La suerte del puñal es genuinamente limeña; su ejecución, en esta ciudad data dé tiempo atrás, desde principios del siglo antepasado, y existen comprobantes de h a b e r s e practicado, sm intetrapción, en nuestras fiestas de toros hasta el año 1849, año en el que se estrenaron las primeras cuadrillas de diestros españoles que llegaron á estas plazas, después dé proclamada la República. La aparición de los nuevos toreros restableció en forma estable la suerte de banderillas y la del puñal- -por cierto, de mucho mayor mérito- -quedó relegada, y poco después, por desgracia p a r a l a afición, desapareció por completo. Posep r. iás de cien programas, en ios cuales se da la noticia de la ejecución de la citada suerte, figurando- en algunos los nombres de cuatro Ó cinco diestros, todos peruanos, con la obligación de practicarla, diestros á los que se anunciaba indistintamente con el nombre de puntas, punteadores ó matadores con puñal. El designarse hasta cinco toreros con el mismo y único cargo para una corrida, prueba que en ella, por lo menos, cada uno debería encargarse de realizar la suerte en un toro. En la suerte, del puñal han sobresalido, en primer término, el célebre moreno José Beque, que repetidas veces resultó herido al practicarla; Marcelino (el Zurdo) Teodoro Melgarejo, Damián Landeburu, José María Catalán, José Bolaños, Mariano Sarapico y Pedro Catalán, que fué el único que la ejecutó en la corrida celebrada el 16 de Diciembre de 1849. Si en España no existe referencia de que otro, diestro haya siquiera intentado esta suerte, después de Cándido, yo agregaré que en Lima tampoco la tenemos de que torero alguno español la ejecutó; sin embargo que fueron inuchos los que la presenciaron en el transcurso de más de un siglo, puesto que nuestra plaza de toros, que ocupa hoy, por antisfüedad, el tercer puesto en el orbe taurino, se estrenó en 1766, y en ella siempre trabajaban diestros españoles ó europeos, como se les denoininaba para distinguirles de Iqs del país. Aunque paréceme que he alargado demasiado la rectificación, aprovecho ía oportunidad para describir sucintamente l a famosa suerte que la ha motivado. Una vez que el toro había sido toreado á pie y á caballo- -otra suerte peruana, que felizmente va eii camino de desaparecer, -es decir, cuando aún conservaba; casi todo su poder, por no habérsele castigado, el diestro encargado de practicarla, que llevaba por toda defensa Un ancho sombrero en la mano izquierda, entraba corno se ejecuta para las suertes á la media vuelta, y en el momento de la reunión y al humillar. la fiera, descabeUaba, sirviéndose del sombrero para vaciarla. Otra forma de ejecutarla era recortando á. la res con el capote en el brazo, derecho, el que en el momento preciso se dejaba caer ó soltaba, y cuando estaba en jurisdicción se asestaba el golpe. También me aseguran qué se practicaba citando y. esperando al enemigo á pie firme, forma en que sólo me explico la posibilidad de su ejecución dando, la salida con el capote ó el. ancho sombrero, de la misma mane ra que en la suerte de matar reci, hiendo. C o n s i d e r o suficiente, para que el aficionado pueda apreciar debidamente esta gallarda suerte, tener presente lá precisión. matemática con que deben medirse i o s terrenos para efec- tuar la reunión, 1 a vista y excelente tino con que hay qué dar el golpe con el puñal, todo ésto en las primeras formas de realizarla que dejo descritas, pues, en cuanto á la última, creo que en el arte de torear no existe suerte más difícil ni de mayor exposición. Sánchez de Neira, al ocuparse de ella, dice: Suerte lindísima, asombrosa, que aunque no siempre saliera bien, sólo intentarla acredita á un diestro. Realmente, si se terminaba la suerte con éxito, cayendo el toro como herido por un r a y o a r resultar certero el golpe con el puñal, bien merece calificarla de asombrosa. La admiración que tenía por fuerza qué producir en el piiblicó, es de las indiscutibles. El puñal que se usaba para llevarse á cabo medía, más ó menos, 12 pulgadas de largo y como dos de ancho en la parte i n m e d i a t a al mango. Terminaré, estimado señor, manifestándole que no ha sido mi propósito enmendar la plana á tan notable y serio escritor como lo ha acreditado usted ser; mi único objeto al escribir esta rectificación es hacer constar que la suerte del puñal es patrimonio exclusivo de la tauromaquia limeña. Su atento s. s. JEROMO ÁLBUM BIOGRAFieO SERAFÍN VIGIÓLA (TORQUITO) ü ste joven novillero bilbaíno es uno de los que mayores esperanzas ha hecho concebir á los aficionados que le han vi- sto, siempre teniendo en cuenta que pertenece á la modesta clase de matador de novillos. Sólo cuenta veintiún años de edad; le hemos visto hacer cosas de torero cuajado, y, sobre todo, su colocación en la plaza es tan precisa y acertada, que sólo por esto merecería que se fijara en él la atención. Es rtiuy corriente en los que empiezan que estén valientes, que hagan temeridades con los toros, cjue intenten todas las suertes conocidas y por conocer y que ganen el dictado de suicidas; pero con todo esto va mezclado un completo desconocimiento de los toros y del terreno en que han de hacerse las suertes para la mayor probabilidad de éxito. Esto, que es natural y corriente en casi tpdos los que- eíripiezan, más en esta fecha, en ía que apenas tienen los toreros aprendizaje, no se ve en el joven Vigióla, y como es detalle de significación, se debe hacer constar al hacer la semblanza y biografía de este diestro, que, entre los de su clase, será uno de los que más corridas de novillos toreen el año actual, que es en el que de lleno se ha dado á conocer. Parecía que sólo en Madrid, Sevilla y Córdoba se podían formar toreros, y daba carácter y fuerza á esta creencia el ver que en ía misma Andalucía son muy pocos los que han salido de otras provincias. Pero hace una veintena de años que empezaron á dar toreros toda las provincias, y en mayor abundancia que otras la de Vizcaya, de la que tras el Cocherito ha venido una verdadera legión, y justo es decir que no es mala la cosecha. Allí no hay ganaderías, y no tienen, por tanto, lá facilidad de las tientas para ensayar sus aptitudes; pero el hecho cierto es que cuando llegan por aquí traen muchas cosas hechas, como trajo Cocherito, como trajo Chiquito de Begpña. y como ahora nos ofrece Torquito, al que hemos visto torear bien de capa, acudir con oportunidad á los quites, manejar con soltura la muleta y entrar á matar con buen estilo y desde buen terreno. Nació este diestro el 28 de Septiembre de 1890, y en cuanto aprendió las primeras letras, fué aprendiz de una joyería en Bilbao, profesión en la que apenas estuvo un año, pues lo sacó su padre al enterarse de qué abandonaba el trabajo muchos días para escaparse á torear. i