Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
IOS TOROS NOTAS TAURINAS HISTORIAS NOVELESCAS UN COLEO ORIGINAL p l título, que lleva esta sección pue de hacer dudar al lector si se trata de hechos históricos ó novelescos, aunque los relatados hasta aquí han ocurrido efectivamente. Lo que vamos á contar en estas lí- ble fuerza cómica para que los que recuerden el suceso pasen un rato agradable comentándolo. Una de las condiciones más necesarias para el torero en la plaza es la tranqunidad absoluta, que no se debe perder por nada mientras estén los toros en redondel. El que la pierde, tan pronto puede caer en lo ridiculo como en lo trágico, y si en la ocasión á que nos re- fe- lleril, en esa época canicular en que Madrid se parece a! Stir de África; pero no falta e público de las novi liadas y menos en aquellos tiempos en los que la esperanza de torear los embolados llevaba á infinitos aspirantes á i Oitros de casa y boca, Transc. irria una de aquellas novit liadas intcr: inab cs, de las que invariablemente salíamos cuando el alumbrado publico estaba ya encendido, neas tiene más trazas de fantástico que de real; pero quién sabe si, á pesar de sus visos de inverosimilitud, es un hecho ocurrido en plaza importante cómo la de Madrid y están aún vivos los protagonistas de una escena qué, aunque fué rapidísima y no todos los que estaban en la plaza se dieron cuenta de ella, tuvo irresisti- rimos dio motivó á un paso de risa un espada novillero, lo mismo pudo agarrarse á los pitones de un toro y hacer pensar en una heroicidad donde no había otra cosa que falta absoluta de calma para estar en la arena. El suceso ocurrió hará unos veinticinco años, meses más ó menos, en la fuerza de la temporada taurina novi- sin que hubiera accidente alguno qiu señalar. Salió un novillo de los grandott; que soltaban entonces, que resultó poderoso y topón, motivando que t tercio de varas se llevara con el barullo y lío consiguientes. Llegó un momento en el que acttiS un picador de éstos one m saben