Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
M ¡DEDAL Y MI PLUMA (ARTICULO CÓMICO) ü L dedal y la pluma! He aquí dos objetos que se desde la cual me apercibo de los recaüos y de las impelen mutuamente, que traen á la vida misión visitas que llegan, así como de los olores, no siempre tan opuesta y que, sin embargo de estos antagonisgratos, de la cocina, que muestran á mi peritísimo mos, tienen una gran significación en la vida de la olfato el grado de cochura de las viandas con que mujer, y en la mía muy esencialmente, pues viven nos alimentamos. ei- mi hogar en amigable consorcio por causa de Dentro de la susodicha habitación mi mesa viaja mis aficiones y de mis obligaciones. Es decir, amiconstantemente buscando los efectos de luz que pregable no, toleraDle porque mal pueden ser amigas cisan á mi vista escasa. Por lo común, tiene su puesdos cosas que se repelen mutuamente. to durante el verano debajo de una gran ventana que me ofrece claridad y frescura, y el invierno se trasParece lógico que donde impere la pluma huellada al centro de la socorrida salíta para recibir de gue el dedal, y viceversa. Pero ese principio de lólleno, con el amparo de la pantalla familiar, la luz gica no reza conmigo, y de aquí que los mencionados bienhechora que nos permite ocuparnos en útiles y objetos- -que tengo en uso constantemente y se dan recreativas tareas en las veladas invernales, y en de continuo la alternativa en el ejercicio de mis ella, por consiguiente, gozamos en esas horas gratífunciones diarias- -se exhiban siempre juntos sobre simo calor merced al aditamento de un brasero, oculmi mesa de trabajo. Esta mesa, donde yo escribo to convenientemente con pudorosas faldas. En este cuanto se me ocurre durante el día, no es la mesa útilísimo mueble- -repito- -me entrego á mis tarea; oficial- -llamémosla así- -que toda persona bien orintelectuales y á mis prosaicos quehaceres domésti ganizada tiene en el sitio donde corresponde, ó sea eos, pues disfrutando el calor agradable que su inte en la pieza que designamos como despacho en estas rior me brinda ó el protector anoyo que su tablerc viviendas madrileñas que habitamos los señores de me presta, yo hilvano mis artícil: s y las prendas de poco pelo, entre los cuales tengo la modestia de convestir de mi familia; tanto es así, que muchas veces tarme. A Dios gracias, yo también tengo un desdejé el hilo de zurcir para coger el hilo de una idea. pachito aireado y bañado de luz para solaz de mis y en bastantes ocasiones, mientras he devanado una veranos y bien confortable en los meses que arrecia madeja para hacer un ovillo, me he devanado los seel frío. No se tome este sencillo alarde de mi plásos toda deshilvanada y desmadejada con la busca y cido bienestar á ese deseo de darse postín que suecaptura de un consonante- -por ejemplo- -para empallen tener los de mi clase, pues de tan modesto primarlo á una poesía, resultando yo hecha el ovillo si vilegio gozan en la vida todas aquellas personas no he dado con él, que no siempre está el horno para que aman la literatura y no están domiciliadas en bollos ni el ingenio propicio á suministrarlos, aunquf. mitad del arroyo, privilegio de que goza algún que otra cosa crean esos señores que abominan de los otro genio literario. Pero no divaguemos. Esta mesa renglones cortos- -así se ha dado en llamar la foinia que habitualmente uso la tengo más á mano para poética, -sin duda porque creen también cosa fácil mi comodidad, y, por la variedad de tareas que soy hacedera eso de rimar los pensamientos, y dan más bre ella realizo, no puede considerarse como mesa importancia al valor numeral de las palabras que al de escritorio, sino de trabajo. valor de la idea que sustentan. He de advertir que éste mi útilísimo y viejo mueble se halla colocado en una habitación intermedia, Sobre esta mesa, pues, planeo todas mis obras lite-