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NOTAS TAURINAS Kan subido el tipo de arrendamiento; si los ganaderos han subido los toros, ha sido también por capricho, pues ya dijo D. Antonio Miura en cierta ocasión que si le pagaban sus toros á seis mil reales, los podia mantener con pan de bizcocho, y, el presupuesto de matadores de los que se anuncian en el actual abono no subirá mucho al de aquellas corridas en las que por rara casualidad dejcban de trabajar Lagartijo y Frascuelo y había en varias que añadir el séptimo toro para el sobresaliente. No es esto censurar á nadie; es señalar hechos con detalles que no se pueden desmentir. Cada lector puede Hacer el comentario que le parezca oportuno. Para terminar este artículo, que ya es un poco largo, advertimos á la Diputación y las empresas que sigan explotando la plaza, que fijen su atención en los precios que se pagaban por ver á Lagartijo, Currito y Frascuelo estoquear seis t ros de acreditadas ganaderías. Con el aumento de 50 por 100 que desde ahora tienen los billetes por los impuestos diversos que han caído sobre el espectáculo taurino, va á ser necesario pagar por algunas localidades hasta 12 pesetas en cualquier buen día que se le ocurra á un empresario organizar una corrida con Gallito y Bienvenida, para que den cuenta de seis utreros man os de cualquiera de las ganaderías que tienen la misión de surtir de toros á Madrid. El tipo d e arrendamiento tendrá que bajar, los toreros no podrán, cobrar tanto; los ganaderos, menos aún. Lo que no va á poder ser es que cueste como término medio unas seis pesetas el presenciar una corrida de las que ahora tan impropiamente se llaman de toros. Será una puñalada trapera que se dará á la fiesta; que dicen que se ha hecho; pero no. negamos que sea cierto. Tampoco no ¿disgustaría que nos enviaran esa definición del cambio en banderillas. Cuando lo hagan, que sea de una manera clara, porque si no, no la vamos á entender. Ños parece muy difícil esa clase de cambio. Venga, venga la explicación. Un machaqmsta acérrimo, Portugalete. -La suerte de picar no se hace en los medios, porque no debe hacerse. No habría caballo ni picador que pudiera resistir en tal terreno el empuje de un toro con todo su poderío á la salida del chiquero en los medios de la plaza. No habría modo de castigar á los toros y no se podría hacer la lidia de las reses en forma que llegaran á los siguientes tercios en regulares condiciones. Hay que realizar la suerte de picar en los tercios, muy cerca de las tablas. Se llama caída de latiguillo á la que da el picador completamente suelto, desestribado y fuera en absoluto del caballo. Son peligrosas porque el porrazo es mayor y está- más expuesto á una cornada que cuando cae reunido y cubierto con la cabalgadura. Toro burriciego se llama al que no ve bien. Los hay de dos clases: que no ven de cerca, y que no ven de lejos. Tienen su lidia apropiada, según de la clase que sean. Sr. D. R. T. Barcelona. -Se llama codillero al torero que al torear de muleta no despega el codo del cuerpo, y por esta causa no lucen sus faenas y se ve atropellado por los toros. Es una jrueba evidente de falta de valor en el diestro. Sr. D. A. B. G. Bilbao. -Como decimos á Un machaquista acérrimo, hay dos clases de toros burriciegos, y. cada uno tiene sü lidia especial. A ios que sólo ven de cerca hay que hacerles todas las suertes cuanto más cerca mejor, y entrarles á matar muy cerca; pero en los que sólo ven de lejos, hay que hacer todo lo contrario. Todo lo que dice usted en su carta está bien para los que ven de cerca; pero con los que ven solamente de lejos, sería el mayor absurdo darles esa lidia, que resultaría contraproducente. Sr. D. nemos á blicada y si está el M. G. Valladolid. -No tela vista esa fotografía pumal podemos decir á usted torero mal ó bien colocado. Dos machaquistas acérrimos, Hellín. -Según reseña detallada que tenemos á la vista de la corrida celebrada, en Murcia el día 7 de Septiembre del año anterior, á Máchaquito le concedieron seis orejas en los seis toros que estoqueó. Nada dice de las dos orejas del quinto, y 00 quiere esto decir que no sea cierto, pues nosotros no viraos la corrida. Sr. D. J. A. P. Murcia. -En esta misma sección se ha relatado ya la faena que hizo Ricardo Torres con el toro Catalán, de, Miura; pero le daremos á usted un ligero extracto. De primeras, dio media estocada muy atravesada; después, otra media lo mismo, echándose fuera; luego un pinchazo en hueso, al que siguió media mejor y ün descabello. No se ha encontrado en circunstancias análogas á las que se encontró Máchaquito en Murcia el día de la muerte de Pepete ningún torero de estos tiempos más que el Algaheño, el día 7 de Octubre del año 1900, en la plaza de Barcelona, día en que el toro Desertor, de Miura. mató al madrileño Do. minguín. Aquella farde dio muerte. José á seis toros de Miura, de otras tantas estocadas; le concedieron cuatro orejas y le sacaron de la plaza en hombros. Entre Ricardo Torres y Machaco, el que ha tenido mayor número de cogidas ha sido Ricardo, y aunque de las sufridas por Rafael hubo algunas muy graves, mayor gravedad han revestido las del otro, pues una de Madrid y otra de Méjico, que fueron en el pecho, pusieron muy en peligro su vida. Sres. B. L y R. H. Bermeo. -Preguntan ustedes unas cosas que no debían ignorar, pues que han sido sido sucesos popularísimos, relatados proHjarnente en toda la Prensa y ocurridos recientemente. Antonio Montes tomó la alternativa el día 2 de Abril de 1899, de manos de Antonio Fuentes, en la plaza de Sevilla; había nacido en Sevilla el año 1875, y ifturió en Méjico el día 17 de Enero de 1907. Bombita nació en Tomares (Sevilla) El Espartero murió en Madrid el 27 de Mayo de 1894, a la edad de veintiocho años; había tomado la alternativa en Sevilla, de manos del Gordito, el día 13 de Septiembre de 1885. Lo que le interesa saber de Antonio Fuentes ya lo habrá usted visto. Mosquito, Mora. -A su primera pregunta contestamos que no. A su segunda, que ninguno, y á su tercera, que aunque no muchos, algunos. A. VER 1 GUADOR TAURINO Lana Riotinto. -El director de lidia puede banderillear un toro de otro espada; pero no debe abusar de su autoridad, y, para hacerlo, está oblig; ado á pedir permiso al compañero, sin el cual no debe poner los palos. Ponita y Malaguilla, Sevilla. ¿De modo que ustedes también pusieron banderillas al quiebro, con los pies metidos en chisteras y sin sacarlos hasta después de clavar? i Caramba! y lo que sentimos no Haber onocido á ustedes en sus buenos tiempos. Palabra dé honor, que nosotros no Sernos visto esa suerte en la forma Sr. D. J. N. Méjico. -Como no tenemos interés en saber la diferencia de estatura que hay entre unos diestros y otros, no se nos ha ocurrido medirlos, y constele á usted que esas cosas no se deben preguntar.