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E S U N A VOZ S E C R E T A Es una voz secreta que nunca me ha engañado, una voz misteriosa de triste evocación, una voz muy amarga que escucho yo á tu lado y que me va cayendo dentro del corazón. Una voz que me dice que tú no has de ser mía, que, aunque estás á mi lado, estás lejos de mí; que todo esto son sueños de loca fantasía y que, aunque eres mí vida, he de vivir sin ti. Mi corazón procura que tus palabras puedan resucitarle ahora para volver á amar; pero ya son ¡os últimos alientos que le quedan, y si tú no le salvas, no se podrá salvar. Bendita á todas horas de mis anhelos eres; yo siempre te aguardaba, yo siempre comprendí que los otros amores de las otras mujeres á querer me enseñaban para quererte á ti. Y tú, al cabo, llegaste. Como Espíritu Santo se posó la divina paloma de tu amor sobre este pecho mío, que ha padecido tanto, que ya iba deshojando sus rosas de dolor. Al verte, una esperanza luminosa y florida me arrastra hacia el deseo de un nuevo porvenir que me da fortaleza para una nueva vida, y fe para salvarme, y amor para vivir. He puesto mis locuras sobre tus labios rojos, que tienen la fragancia primaveral de Abril; he puesto mis ensueños en tus divinos ojos; son para mí un sagrario tus manos de marfil. Es mi pasión tu frente; cuánto sueño con ella! Tu frente es un milagro de belleza y bondad; en su cielo de nácar, en su brillo de estrella. gira la estrella errante de mi felicidad. Qué lindo es tu cabello, y cuánto te diría sí esta voz misteriosa no me dijese aquí que todo esto son sueños de loca fantasía y que, aunque eres mí vida, he de vivir sin ti. Mi fe te necesita, mi cariño te evoca, mi alma está á tus plantas sedienta de pasión; nueva Samaritana, acerca hasta mi boca el ánfora sagrada que hay en tu corazón. Ponle, con tus deseos, alas á mis ideas; sé tú la Musa mía, yo tu cantor seré, y creeré contigo todo lo que tú creas, y si tú no me faltas no ha de faltarme fe. Haz un breve Paraíso con todo lo soñado que salga, como un eco de única salvación, del fondo de esa misma voz, que escucho á tu lado, y que me va cayendo dentro del corazón. JULIO HOYOS.