Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i- -Pero es que usted, señora, usted, que llamó dogo al príncipe ó magistrado supremo de la república de Venecia, cuando los demás españoles lo llamábamos dux, por llamarlo de algún modo... usted no puede decir eso. -Pero ¿y si lo dijera? -Pues si usted lo dijera, se repetiría el caso de aquel amigo nuestro, hombre de elevadísima posición social y de gran talento, quien hablando con un célebre doctor sobre la facilidad de fingir la locura y la mayor de descubrir la insania de alquimia, decía: Figúrese usted, doctor- ¡nada, ni más ni menos que usted ahora! -figúrese usted, doctor, que yo, mañana, me echase á la calle en tiradillas y con chistera... ¿Quién creería en mi cordura? Y el galeno, muy flemático, le contestó: Er! que si usted mañana hiciera eso, estaría usted loco de veras y de remate... -De modo que yo... -Usted, señora, no dirá mañana que albañil viene de albus... etc. y si lo dijere, ya lo podíamos tener todos por cierto y jurado. -Gracias por la galantería. -Es justicia seca... Ya conozco el caso de aquello del divino Lope: Tú llevarás tu acá... (Así, sin hache aspirada, tan estúpidamente perdida entre nosotros; muerta por consunción unas veces y apuñalada por la jota otras. que enEadar y viene de Fada: hada, maga, hechicera. Enfadar á una persona, es enhadarla, ponerla fuera de sí, sujeta á una influencia extraña, espiritarla; y de aquí viene bienhadado y malhadado, y fadar (que aun hoy lo usan los hebreos sephardim) colocar una criatura bajo la protección del santo de su nombre (passes le mot) en la ceremonia equivalente á nuestro bautismo, cuando se trata de una hembra; y, en los cuentos, bajo los auspicios de las hadas que presiden el nacimiento de una princesa. Enfadar equivale á embrujar, endemoniar, y dígame usted si una persona enfadada no se halla realmente en estas condiciones... Y hasta se debiera decir, mejor que enfadado contigo, enfadado por ti, ó por mor de ti, como dicen los jándalos. ¡Tú serás rey! Usted, señora, se sentará en la Academia. -Sentada estoy á su puerta hace mucho tiempo... Lo demás, pronto tardará, como dicen las chulapas; pero á eso aspiro; bien sabe usted que no soy hipócrita... Quizá tenga más suerte que la pobre Tula Avellaneda. Quedamos en que el Diccionario de la Academia no será una perfección... -Por ahí anda Valbuena... -Pero tampoco es una plepa... -i Una qué? -Una plepa, marqués; una PLEPA... ¡Cogite! Tú llevarás tu acá. ¿A mí... ¿En qué ni con qué? Pues yo seré de acá el 0310, y creo- -Con eso de plepa. Eso no es castellano. que porque enseña y es del acá el ayo, ¿Que no... Y de lo más pintoresco... Limle dieron este nombre de lacayo... pio, fijado y bruñido por la Academia. -Permítame usted que lo dude. Pero de esto á lo que dice Rosal... -Permítame usted que le muestre el Diccio- -Sonsonete puro, créame usted. Rosal dice: enfadar: en fas dar ¡pero, Dios mío, si esto es nario. -Yo. No se moleste usted... Veamos. albañilería puro! dar en rostro, como enojar, dar- ¿Qué mira usted ahí en la A? en ojo... ¡Cuánto disparate... -Nada; q u e trae Agresión, Agresivamente, -i Y la Academia? Agresivo, Agresor... y no admite Agredir... -La Academia, que no puede ser omnisciente- -Peccata minuta. También admite Añoranza, y ni infalible, que yerra y que se equivoca, da por por cierto, con una etimología graciosísima, y ha bueno lo que juzga bueno, y, en este caso, aunque dado con la puerta en las narices á Añorar y Añodeja á enfadar sin etimología, se la coloca á enfaramiento, que no podemos substituir con Nostaldo (del latín, in, en y fatum, desgracia, calamidad) que no sé hasta qué punto tenga que ver lo uno giar y Nostalgiamiento... porque tampoco los admite... Todo se andará. con lo otro. Y es que, según decía mi buen amigo- -Vamos á lo nuestro... Realista, Realito. D. Ambrosio Moya de la Torre: Nos preguntan- ¿Adonde va usted? Más atrás... una cosa que está al alcance de nuestra mano, pi- -Tiene usted razón. O, P, Q, R... atrás... cándonos los dedos, y la loca de la casa, haciendo Premiar... atrás. Pipiar, Pipiólo... Adelante con de las suyas, salta y dice: ¿Eso... Eso es cosa de España... hasta huele á Andalucía... sí; á an- los faroles... Plebe, Plebeo... Ya nos acercamos... Pleno, i Plepa... i Pues tiene usted razón! Feme daluz del ronquío, á cosa de Jaén... Eso debe de nino familiar. Persona, animal ó cosa que tiene estar en Ubeda... y estando en Ubeda, no puede muchos defectos en lo físico ó en lo moral. hallarse más que en sus famosos cerros... Pues- ¿Lo ve usted? Femenino... (ya verá usted ¡á los cerros de Ubeda á buscarlo... por qué) y famihar; no creo que estuviera yo en- ¡Tiene gracia! el Ateneo al emplear tal palabra... -Mucha. Parece mentira que habiendo pasado- -Lo que veo es que la Academia pregunta si se la Academia por enfadamiento... que ya huele, y habiendo tocado fatum... que quema, no haya caí- derivará del francés vulgar plait pas: no gusta... -Y hace bien la Academia en preguntarlo, dando en el garlito. Enfadar no es. ni más ni menos.