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CONSTRUCGIONES GENTE MENUDA DIVERTIDAS de explicar á los lectores de C ontinuamos en nuestro propósito de algunos juguetitos, seguros lia construcción de que ha de divertirles tanto ó más el hacerlos como erjugar con ellos. Llamaremos al primero el caballo equilibrista. Se hace del siguiente modo: Hay que procurarse una figura que represente u n caballito, ó dibujarlo en cartón, que para el caso es lo mismo (fig. I) Luego se le busca el centro de gravedad tanteándole sobre la hoja de un cuchillo (figura 2) operación sencillísima. Después, en la parte inferior del animalito correspondiente á su centro de gravedad, se hace un orificio para sostener un alambre, al cual se le da la forma- de la figura 3 si se dispone de una m e s a cuadrada, ó de la figura 4 si la mesa es redonda. La construcción s e completa c o m o indica la figura 5, poniendo en el Otro extremo del alambre una bolita d e plomo, u n a naranja, una manzana, una pera ó El caballo equiiidrista cualquier otro objeto adecuado que pueda servir de contrapeso. Construido ya el caballo equilibrista, no hay más que ponerle en la esquina de la mesa, como se ve en la figura 6. Allí quedará en perfecto equilibrio si no se le toca, y se moverá con mucho garbo mientras dure la oscilación que se imprima al contrapeso. Ya se ve el poco trabajo que nos ha costado tener un juguete gracioso, divertido y de mucho movimiento. Y, sobre todo, muy baratito. -172- i u iiay que olvidar sto, Vamos ahora con la otra cQn itrjirción. no menos sencilla, aUñque parece algo más compHcada; la de la mona gimnasta. Tomad dos tapones de corcho, uno mayor que otro, y cortad de cada uno de ellos una rebanada, por decirlo así, de cuatro milímetros de espesor; pegad á los lados externos de ellos dos discos de cartón de rnayor tamaño, como se ve en la figura I atravesad luego c o n una aguja enhebrada e n hilo fuerte ambos corchos, uno de arriba abajo y otro de abajo arriba, según se indica en la figura 2. Ya ten é i s hechas 1 a s poleas. Ahora hay q u e ponerlas e n t r é las tapas d e una caja d e cerillas, sujetándolo t o d o por el centro con un alambre (figura 3) que servirá de eje p a r a que giren las poleas. Después se recorta una figurita de mona en la posición de la figura 4; debe recortarse también del otro lado para que resulte corpórea. Al encolar ambos recortes se dejan en hueco los pies y las manos de la mona; por los pies se hace pasar el hilo de la polea grande, y por las manos, el de la chica. Sosténgase el final de este hilo con un alambritO doblado para que no I. a mona gimnasta. se salga (fig. 5) El funcionamiento es sencillísimo. Tirando del hilo de la polea grande, la mona subirá por el otro, y soltándolo, bajará en seguida. ¡Y nada más! La mona gimnasta resulta un juguete no menos gracioso y entretenido que el anterior. Y también muy barato. Para hacer uno y otro es necesario seguir exactamente las instrucciones que aquí van escritas, y tener presente, en caso de duda, las referencias á las figuras del dibujo. -173