Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
rnTrn En m mn PAGINAS FEMENINAS CRÓNICA DE PARÍS M! É COLES ¡7 DE MAYO 1 J Itimamente hemos tenido algunos estrenos, pero no nos han servido de pretexto para admirar modernas toilettes. Fué el triunfe de resucitar épocas pasadas, que siempre tiene nueves atractivos. E s cierto que no nos puede sugerir ideas nuevas de forma ni de ornamentación para la moda de m a ñ a n a pe o ciuizá algunos detalles, trasladados á un vestido del día, tuviesen un éxito CONDESA Ü A R M O N V I T L E extraordinario. Rivoli, en el Odcón, nos proporcionó un deli cioso recuerdo de las modas Directorio. Mademoiselle Guett, cjue interpreta magistralmente el papel de Josefina, la charmante et bruñe compañera de Bonapartc, lució una preciosa broderie, rodeando su vestido de tafjetas coral rojo, cjue podría colocarse sin el menor escrúpulo sobre un j inguna labor podrá ser tan interesante para una vestido de baile. E r a un conjunto de cuentas de señora como la destinada á su pequeño. oro, de plata y de perlas, entre las cuales apareLos cuellos de encaje son siempre el adorno más cen artísticamente disemin i, das turquesas, topa- bonito para los trajecitos de los niños; pero no siemcios y amatistas, formando un adorno en extremo re se encuentran de las dimensiones necesarias y, suntuoso. además, comprándolos hechos, se privan las madres También fijó mi atención la gracia de los cin- del encanto que tiene para ellas trabajar mientras su t u r o n e s satins drapés, alrededor del talle, sujeto muñequito juega y ríe, á su lado, sentado sobre un de trecho en trecho por grandes camafeos. Esto también es digno de figurar en una toilette mo- tapiz, en el suelo. La labor es bonita y sencilla á un mismo tiempo y derna. En fin, en 1911 podríamos usar I echarpe hace el efecto de un encaje verdadero. Después do de muselina feídlle de rose, adornada con una franja crénelée de muselina cereza pailletée d or. elegir un dibujo, se calca soljre papel tela y se coloca En otro teatro se ha estrenado una obra que encima tul fino de Bruselas. Con algodón sedoso del número 80 se cubre á punto de zurcir el interior de no tiene de agradable más que la exhibición de todas las hojas, pasando siempre la aguja por debajo tres jugadoras de casino. Sobre todo una, vestiy por encima de dos mallas del tul. Los puntos deben, da de gasa rosa, merece especial mención. La gasa, cuajada de canutillos de cristal, deja naturalmente, hacerse encontrados, como cuando se entrever á través de su transparente tejido un zurce. fondo de raso vicux rose, sobre el cual aparecen Una vez hecho esto en todo el dibujo, se rodea, sigrandes picos, formados con torzal negro y corguiendo los contornos, al mismo punto con hilo de doncillo de oro. lino, procurando marcar bien hasta los menores deO t r a de las casinistas lucía una toilette más talles. Los tallos que unen flores y hojas se hacen sencida, pero no menos elegante, de gasa blanca, también lo mismo, con hilo de lino. cuya falda fi. guraba una triple túnica con tres Este es el trabajo, á grandes rasgos; ahora, hay alfranjas de cristal superpuestas. Marie Victoire nos hace retroceder á las sedas gunas variaciones de mucho efecto que exigen únicaLouis X V I con sus pañoletas Marie- Antoinette mente paciencia. En el interior de las flores se hace una coronita de ojetes que aislen el centro, el cual y á los talles altos del Consulat. U n detalle aplicable á nuestros chas. E n el úl- puede cubrirse con un calado sobre el mismo tul ó retimo acto, Mme. Mégard llevaba una echarpe cortándolo primero. Esto depende de la habilidad de la que lo ejecute. En el centro de las hojas, simulando ideal como complemento de un vestido de cachimire de soie blanco adornado de armiño. Esta las señas centrales, se hacen dos cordoncillos, un poco echarpe, amplia y hgera, está sujeta á la cintura distantes al principio y unidos al final, en cuyo centro, por una de sus puntas, y de este modo puede caer después de recortar el tul, se hacen varias barretas á sobre la falda en graciosos pliegues antes de subir cordoncillo. para rodear los hombros. Para terminar, la parte de tul lisa se borda de peE s una idea que debe ser estudiada. L écharpc queños bodoques, simétricamente colocados, y, una soiiple, sujeta por una de sus extremidades y hbre vez concluido, se recorta el tul al borde exterior del por la otra, permite una serie de movimientos y dibujo y se remata con piquillo de encajera. Las sede aptitudes de extraordinario atractivo. ñoras que no tengan un bebé á quien vestir, pueden La vie Parisienne representa el triunfo del se- gundo Imperio (1866- 1867) Talles finos, faldas armadas pro crcnolina, hajo las cuales aparecen los piececitos calzados con botas, cuya caña de tela recuerda las modas actuales. Largos bucles, sombreros pequeños y talles bajos. Si los teatros no han sido generosos en novedades, los últimos días de hípico y las primeras reuniones de Longchamp fueron menos avaras. i ero, en fin, hoy se hace t a r d e es preciso que estas cuartillas lleguen al correo á su debido tiempo, y dejo para la próxima crónica la descripción de esos modelos. PARA BEBE 4 r G 7 í 5-