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-i. N E U R A S T E M A -C U E N T O INGLES -Estoy muy malíto, doctor eminente, me cansa la vida, me carga la gente. Si voy al teatro, de pena me muero; si voy á los toros, me salgo al tercero; si voy de visitas, me aburro ¡ay de mí! con las necedades que dicen allí. hjo. los bailes duermo, pues nc sé bailar; siento al despertarme ganas de llorar. Si un décimo compro para Nochebuena y sale premiado, me muero de pena. En ninguna parte mi dicha encontré... -Saque usted la lengua. Ahí la tiene usté! -Color sonrosado, suave y jugosa... 0 no he visto lengua menos sospechosa. J Y de digestiones... -Mejor cada día. Piedras que comiese las digeriría. ¿Duerme usted bastan -i Como un senador! ¿Fuma demasiado? -No soy fumador. ¿Hace usté excesillos? ¡Qué barbaridad! ¡Si soy el- espejo de la seriedad! -i Es usted casado? -Desde que nací. ¿Es buena su esposa? ¡Hombre, creo que sí! -Pues, hijo, no acierto qué pueda tener. ¡Yo vivo llorando á más no poder! -Haga usté un viaje á Rusia ó Pekín. -Doctor, los viajes me causan esplín. -Pues nada, es preciso que busque usté un medio de alegrar la vida... ¡Ya encontré el remedio! Vaya usté esta noche al circo de Price. Yo le garantizo... -No lo garantice, que queda frustrado su afán de curarme; en parte ninguna logro recrearme. -Vo se lo aseguro... Hay allí un payaso que tiene la gracia de Abati y de Paso. A la pista sale con un gorrinillo, le pone unas gafas, le da un organillo, y toca en seguida, gracioso y ligero, todo lo que piden los del gallinero; y cuando el payaso le manda callar. haciendo un pitillo se pone á fumar. Le sacan tintero, papel, pluma y mesa y traduce una ópera vienesa. Y es lo más gracioso, digno de alabarse, que luego la canta sin equivocarse. Le llaman cochino y el cerdo se ríe; le sacan patatas y él mismo las fríe. Después de comerlas, se pone á fumar. da dos palmaditas, viene el camarero, y como hace todo cortés parroquiano, paga, da propina y... ¡tan campechano! Vaya usted á verle, no deje de ir, vuelvo á repetirle que se ha de reir. ¡Eso es imposible! ¿Por qué, buen amigo: -Vamos, que no puedo... Cuando yo lo digo... -i Pero en qué se funda- -Voy á declararlo, lunque es vergonzoso el manifestarlo... Porque el marra- iillo que usted celebró, i es un hijo mío, y el payaso, yol TOMAS L U C E Ñ O