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muy penoso, subía la calle de Alcalá con el contento retratado en su simpática fisonomía. Llegó al hotel de París, sitio elegido para dar á conocer su arte, por ser uno de los más frecuentados de Madrid por extranjeros, á quienes el niño inspiraba compasión y premiaban su trabajo con espléndidas limosnas. Aquella tarde, como de Costumbre, llegó á la puerta del hotel, sacó su violín, dejó la cajaen el suelo y, apoyándose contra la pared, empezó á tocar su repertorio, recibiendo al finalizar cada pieza varias monedas de cinco y diez céntimos y algunas pesetas. Ya de noche, rendido, í o n los pies helados y las manos temblorosas, guardó su instrumento, se subió la bufanda y emprendió el camino de regreso loco de contento porque había reunido diez pesetas. Un señor, que desde un balcón del hotel había pasado la tarde escuchando al niño, cuando le vio marchar bajó precipitadamente, y á los pocos pr is le alcanzó. Con acento marcadamente italiano, interrogó á Antonio de esta manera: ¿Quién te ha enseñado á tocar? -Mi padre- -repuso el chico. ¿Es violinista? -N o señor; era escultor. Pero tenía mutíha afición á la música, y cuando no trabajaba tocaba el viohn y me enseñaba á mi. -Puesto que dices que era escultor, es que ha muerto. -Sí, señor; hace un año, y mi madre está enferma; por eso salgo yo á tocar en la calle, hasta que sea mayor y me admitan en alguna parte. ¿Me permites ver tu vló in? Ya lo creo- -dijo Antonio abriendo la caja. El señor lo examinó minuciosamente, y después, cogiendo el arco arrancó de sus cuerdas los más dulces sonidos, exclamando con entusiasmo: -i Es un Amati! i Un Amati auténtico! ¿Quieres diez mil pesi tas? Te lo compro. El niño palideció. Diez mil pesetas representaban para él una fortuna inmensa, aseguraban el bienestar de su madre, i Diez mil pesetas I ¡Era un sueño! ¡Una tentación! Pero rápidamente en su carita se reflejó una expresión firme y resuelta. Continuará, -82- ALELUYAS DB ALBARRAGIN CONCLUSlOlí 7. Cuando una pulga le pica, le dice: ¡Atrácate, rica! 8. A la vaca con tristeza le invita á tomar cerveza. 9. Si matan una gallina se desmaya en la cocina. -10. Tiro que dan á un pichón lo siente en el corazón. mim wm U. Ha consagrado su vida á la bestia desvalida. 87 12. Y á sus deudos encargó que lo entierren junto al Zoo.