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indefectiblemente la del fuego cen tral de la tierra. Sabido es que cada 32 metros que se profundice con dirección al centro de la tierra, se alcanza un grado más de calor. Con sólo seguir, y se dice que no eai ello muy difícil, como el calor puede transformarse en electricidad, sm tener que pasar por la costosísima, etapa de las máqumas de vapor, se estaría al cabo de la calle. Obloskin afirma que hay que abandonar por completo la teoría de Humpry Davy, que niega la existencia de! i fuego central de la tierra, pues todas las experiencias de e s t 0 s últimos años demuestran que verdaderamente existe bajo nuestros pies un horno de inconmensurable potencia. Siendo c to así, fácil es que no se espere el agotamiento de la hulla para la obtención de esta nueva fuerza. Un periódico alemán, técnico, afirma que hay que comprobar si la teo ría del sabio ruso es verdadera, pues en tal caso las consecuencias sería, n de incalculable utilidad para la ciencia y la industria, ya que la nueva fuerza se obtendría á menos precio que la desarrollada por la hulla. La experiencia dirá si el sabio ruso ha acertado. De ser así, habrá que esperar una revolución industrial. ENSARTADORA D E ABALORIOS fílESARE. VUELJ borde en forma de cajón, donde caen y se recogen con facilidad. LOS TAPICES DE ORIENTE 1 as labores de abalorios ó cuentas de cristal, como coronas fúne- bres, flecos para pantallas, etc. etc. exigen como operación preliminar el ensartado de aquellos, uno á uno, en hebras de hilo, (je seda ó en alambre, y éste es un trabajo muy largo y muy pesado, por mucha que sea la habilidad de quien lo ejecute. Lógico es suponer que una máquina, para realizarlo mecánicamente, tendría que ser muy complicada, por lo irregular de la forma de los abalorios, pero, á pesar de todo, la má- 1 os que han figurado en l a E x p o sición de Arte Musulmán, celebrada en Munich, han permitido admirar el encanto del acertado colorido de su dibujo y su composición. Respecto de ellos se ha dicho que no cabe traducir con la palabra la belleza de su ritmo, la elegancia y variedad de los contornos, la disposición armónica de las masas, el sabio enlace de los fondos con la exornación, la distribución simétrica de los adornos y la elección de éstos, exenta de toda irregularidad. Uno de los ejemplares mas notables era el denominado Primavera, de Khosroe, que remonta su fabricación á la época de los Sassánidas. El oro se junta á las pedrerías y el asunto es de una concepción soberbia: -fuentes árboles pájaros, un paisaje fantástico, en suma, lo llenan por entero. Los persas han tejido tapices de esa suerte- -tapices- jardines, según los llaman- -mil años después de los Khosroe. Reprodujeron en ellos estanques poblados de peces y almendros en flor. Estos tapices, que los pies hollan indecisos, no estaban suspendidos de los muros, según es costumbre en Europa. Corresponden al siglo XVI, la gran época del arte persa. En el día se venden á peso de oro, mientras hace veinte a ñ o s podían adquirirse p o r unos cuantos centenares de francos. El Tapis de casa ha constituido también un gran atractivo para los visitantes de la expresada manifestación de arte musulmán. Ese tapiz es propiedad de la corte de Viena y el propio Emperador Francisco José lo desconocía. Representa el símb o 1 o chino de la longevidad; esto es, un león persiguiendo una corza. El arte persa recibió no escaso influjo del arte extremo- oriental. BUENA DISCULPA T ü, pequeño, ¿te comes los dátiles? -No, señor. ¿Y esos huesos que hay en el suelo, -Pues son de otro, porque yo me los trago. MÚSICA LIBRE u ablaba un caballero en una tertu ha de cierta canción muy popular que no conocían sus oyentes. -Cántela usted- -dijo la dueña de la casa. -Imposible, señora, e s u n poco libre. -En ese caso, díganos usted la letra nada más. LA CONFESIÓN O e confesaba un hombre muy mur murador, y al verlo dijo un amigo suyo: -Se confiesa para poder hablar mal de sí mismo alguna vez. INDEMNIZACIÓN CHISTES DEL MAL EN MENOS quina existe y es sencillísima, tanto que ni siguiera debe dársele el nombre de máquina. Consiste en un recipiente que gira con mucha rapidez merced á tina correa de transmisión. En él se echan los abalorios, se le pone en movimiento y basta presentar en sentido opuesto á la rotación la punta de una aguja curva, en la cual está enhebrado el hilo para la sarta, para que las cue; tas de cristal se ensarten en seguiáa. Algunas se salen del recipiente, pero para esto tiene el aparato un espués de su desastroso debut, decía un tenor á un periodista: -El público de esta población no es malo... ¿Pero dice usted eso después que le han tirado hasta patatas? -Sí, señor, porque eran cocidas. En otros sitios me las tiran crudas y me hacen daño. D LETRA CONOCIDA A un noble de abolengo que está muy arruinado, le proponen que se case con la hija de un banquero rico, pero fea. ¿Qué dote lleva? -pregunta. -Un millón. ¿Un millón... ¿Y á eso llaman dote, cuando apenas si es una indemnización? RECOMENDACIÓN ierto vividor proponía á un banquero un negocio, y después de explicárselo detalladamente, le decía: -Es un negocio tan bueno que parece una estafa. C G edeón recibe un anónimo escrito con máquina, y después de leerlo tres ó cuatro veces, exclama- i- -i De quién será esta maldita carta... Y á mí me parece que conozco la letra... U N A CONSULTA presenta U ndeindividuo se para que un médico en casa le reco- nozca. ¿Qué siente usted? -le pregunta el doctor.