Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NOTAS TAURINAS entre el general asombro, encaminándose al mar y perseguido por ei espada. Llegaron ambos al extremo d e 1 muelle, se armó de nuevo Galindo, y el toro, colocado entre el matador y el mar, no vaciló: de un salto tremendo se zambulló en el agua y á poco pereció ahogado. Media hora después varias lanchas pescadoras sacaron del mar el cuerpo del toro que, dominado por el terror que le inspiraba el torero, había preferido morir ahogado á dejar que le clavara Galindo el estoque. P P CHANELA. nos permita no creerlo en toda oca. sión. Mas si, en efecto, toda aquella belleza ha sido verdad, ahora lo vamos á ver, pues no creemos que al pasar por agua sus jacarandosos cuerpos hayan perdido tantos grados de valor algunos toreros que no se parezcan ni en la sombra á lo que en otras latitudes han sido. Preparérrionos á ver hermosas faenas en casi todos ellos, pues sobrados motivos hay para esperarlo así, toda vez que en estas plazas han de encont r a r ganado de mayores condiciones en cuanto á nobleza y bravura que lo que hayan lidiado aíBa, y comió además de esto, vienen muy toreados y con la costumbre de andar entre las reses durante los meses del interregno cornamentário, no hay que decir que se rán pocas las veces que nos veanras obligados á censurar y en cambio se nos formará callo en las palmas de las manos de tanto aplaudir. Claro es que aquí no hay tanta costunibre dé conceder orejas y rao. ve- remos repetidos todos los éxitos cablegrafieos; pero si se lo proponenelloSi si quieren arrirnárse á tos toros, escucharan aplausos y eso aquí es suficiente para colocarse en buenos lugares. Ya están aquí; ya viene agobiados por el peso de las palmas y del oro ganado; á ver si el año 1911 es él en que se revelan en nuestras plazas muchos de los que sólo alíenae los mares son verdaderos héroes y por aquí pierden d pelo huyendo. Hay excepciones; se pueden contar con los dedos de una sola mano; pero es justo reconocer que, aunque pocos, los hay que cumplen bien aquí y allá. A esos no hay que decirles sino que no se olviden del sistema s eguido para llegar donde están, y, en cambio, a los otros hay que recordarles que se pasan la vida entre barreras y en los ga- binetes telegráficos, cuando el sitio en que se gana el dinero no es ninguno de esos dos. cintasj y si hubiera tenido tiempo de aprender que no á todos los toros se les puede matar desde el mismo teríeno, ni se les puede dar la cara con la franqueza qué la daba él á todos, sü nombre habría llegado al nivel de los de los grandes estoqueadores y habría ganado el dinero a carretadas. I- ástima grande fué que su vida: se truncara trágicamente, como la de su pobre hermano Julio, sin que pudiera demostrar hasta qué extremos podía llegar con su trabajo en las plazas, poniendo á cówtribución su, extraprdtnario valor, que era de los que se ven muy poco en la gente dé su oficio. Le acompañaba, además, una arrogante figura, con cierto aire de modestia, que le hacía en extremo simpático á los públicos. En Madrid le vimos poco; pero fué lo suficiente para que la Opinión que de él se formara fuera en un todo favorable y de las que dan paso á un graií cartel. Su decisión de ser espada la adoptó muy poco antes de morir, y, á pesar de la falta de preparación, fué rapidísima la marcha, y tenía ya u n lugar entre los buenos de su categoría. Nació en Ruzafa (Valencia) el 17 dé J u n i o de, 1868. Fué torero, coríio lo fué Su hermano Salvador, porque lo era su hermanó Julio, pues sabido es lo contagioso que resulta ien las fámulas el tener un individuo que se dedique á. la profesión taurina y sobresalga, aunque sea poco, saliéndose de lo vulgar. Hizo su primer ensayo en una becerrada de beneficio el 27 de E n e ro de 1887, y debió satisfacerle- el resultado, puesto que continuó en esa clase de corridas, que no llegan á tener el carácter formal de novilladas, unas Veces de banderillero y otras de estoqueador. En estás fiestas se apodó unas veces el Terne, otras el Alegrito y, por último; Fd rí 7 En 1888 banderilleó en algunas novilladas, á las órdenes de, su hermano ÁLBUM BIOGRÁFICO Julio, sin perjuicio de niatar toretesen algunas semibecerradas. En una corrida de novillos de FloFRANGÍ SCO APARiei res debutó como novillero de algunas pretensiones, el 30 de Septiembre de (PACO FABRILÓ) 1889, ya cuando su hermai o era maO tuvo tiempo de llegar al puesto tador dé alternativa. que ansiaba; pero en camino esCon éste fué banderillero desde tuvo de ello y si fué tan desgracia 1892, en. cuya fecha le llevó de pruedo en la fatal muerte que tuvo co- ba á Argel y se convenció de que mo había sido su hermano, también, podía sacar partido. Aunque seguía logró saborear las mieles de la po- estoqueando algunas veces, lo hacía pularidad, pues que hizo concebir es- muy de tarde en tarde, y parecía que peranzas de que sería un gran ma- no intentaba pasar dé lá categoría tador de toros. Je peón. Sorprendió á los aficionados con Es muy posible qUe éste fuera so. una facilidad grandísima para dar pensamiento; pero cuándo el toro estocadas en todo lo alto hasta las Lengüeta, de Cámara, mató á Julio, YA V I E N E N a llegan algunos de los toreros que han invernado en América y jntinuará el regreso en el mes coriente, hasta que no queden allí más ue los pobres que no tienen para el asaje, t t n día sí y otro también se reciben os consabidos telegramas, que dicen: Al, pisar tierra española, saludo á la Piensa, afición y amigos. Muy bonito contenido el de esos despachos, sobre todo, cuando se pusiera el primero, porque ya la tal redacción está tan resobada como la de los cablegramas que, invariablemente, nos dan cuenta de la concesión de oreja y salida en hombros. Algunos de los toreros que regresan tendrán que pagar exceso de equipaje si traen para acá todos ios apéndices auriculares que dicen han ganado. Aunque es muy posible que vuelvan sordos muchos de ellos á consecuencia de los silbidos que hayan escuchado por sus mandoblazos, vueltas de cafa y vergonzosas huidas. Estaría muy bien que durante sus campaíías invernales en tan lejanas tierras enviaran noticia cablegráfica del resultado de las corridas en que toman parte; pero que lo hicieran con sinceridad y cornedimiento. Basta para los efectos de la propa ganda, que son los que deben perseguir, que el público tenga noticia de la? corridas en que toman parte, sin que en esas noticias haya exageraciones de bulto que nadie ha íe creer cuando salen de la normalidad. El día que un torero dirija telegramas diciendo la verdad, en los que se pueda leer: Fulano, bien, superior y regular. Yo, mal primero, seis pinchazos mejor segundo y sólo satisfecho último á ese torero, en cuanto tomara por costumbre eso, se le publicaría todo lo que mandase, y cuando hablara de orejas y ovaciones, lo creerían todos los lectores. íío es qye vayamos á decir que se haya faltado á la verdad siempre que se ha hablado de salidas en hombros y otros excesos; pero justo es que se N