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fggy Cortesa por esta raya. CHARADA REPRESENTABLE CONCLUSIÓN CUADRO FINAL I A MEDIANA (La salida de una estación de ferrocarril. Sale una familia con maletas de mano, cabús y demi f; objetos de viaje. hK MAMA Pronto saldrá. ¡Ya está aquí! (Sale un caballero abultadísimo detrás dos carabineros, CABALLERO ¿Lo veis, tontas, como nadie se ha metido con nosotros? Llevando cl abrigo puesto no paga en la Aduana. LA H I J A MAYOK Corramcí. CARABINERO PRIMERO ANÉCDOTAS INFANTILES VIOLINISTA Y SOLDÁ DQ ucstro g r a n violinista Jesús de Monasterio fué también u n niño prodigio. A los cinco años tocó el violín en público, en las r o merías de su tierra, y á los siete fué presentado en Madrid como u n caso de i: recocidad musical, después de h a b e r x s t u d i a d o con los m e jores maestros de Valladolid. E r a entonces regente del Reino D Baldomejo Espartero, el cual se quedó encantado oyendo tocar al niño y le tomó bajo su protección. T a n t o le apreciaba, que le regaló un violín apropiado á s u t a maño y tamibién un sáblecito p a r a que s é entretuviera en j u g a r algunos ratos á- lós soldados. -t, -Cierto día, estando Jesús d e Monasterio con- otros niños de su edad, Espartero le rogó que tocase alguna cosa en el violín, porque tenía mu ciías ganas de oirle, PirQ, j esús, que en aquel moméritd rió, íesieaba Otra cosa que j u gar, le; dijo con el descaro propio, dé la edad ¡N o j u p! I Tocar, h o! L o que qtiiero ahora e s j u g a r á los soldados. Si t ú juegas coíinQSOtros tOcáré; si no, n o toco... ¡Y tienes que hacer de capitán! -f P e r o chico! -repuso D. BáIdomero. ¡N a d a n a d a I Juega con nosotros, y después ya t o c a r é todo lo que quieras. ¡N o había m á s remedio ¡E s p a r t e r o se pyso al frente de su p e- -quena compañía, y empezó á- d a r vueltas cbn marcialidad por el sa- lóñ tarareando utí pasódoble, hasta que Monasterio quiso que se acabara la diversión, Y después de descansar u n rato, el joVen soldado dejó sus arreos militares eógió él instrumento y fué otra vez el violinista q u e buscaba el regente del Reino. Y es fama que dio por bien empleado el ratito q u e pasó haciendo de capitán de u n a compañía infantil. -27- Caballero, ¡eh! Poco á poco. CABALLERO N Como el sombrero, que es nuevo y no ha pagado tampoco. LA MEDIANA ¿Qué ocurre? CARABINERO SEGUNDO Y el saco de viaje. LA MENOR Y este paraguas. LA MAMA Que esta mañana estaba, Usted menos gordo cuando pasó la frontera, y engordar tántó dé pronto no puede ser sano. CARABINERO PRIMERO, r iis claro, y todo lo que hemos comprado. ¡Ay, hijas, ya sólo, pagan los tontos! í- LA- MAYOR, Venga. al Registro cOn nosotros. t í CABALLERO f ero, íy papá? t LA MENOR ¡Pero esto es un atropello! (A (accionar, incomodado, se Ir caen varios lias. LA- MAMÁ, Se ha quedado escGttdiétjdcise lo otro. Se ha puesto eí impermeable, y eso. qué hace un tiempo hermoso, y los chancicis, pero quedan los tres ó cuatro eriyoltonos de las telas, las elásticas y los calcetines. 30 ¡Adiós! j Se descubrió todo! CARABINERO (Al público. y el íc) ¿p de la charada lo descubriréis vosotros. C. L. DE C.