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IPS TOROS NOTAS TAURINAS HISTORIAS NOVELESCAS LOS A P U R O S D E CUCHARES I o qvie vamos á referir parece cosa de cuento, pero no lo es. Parece tm sucedido fantástico, una pesadilla, algo, en fin, tan extraordinario come la lucha de un hombre que supiera cargados de lidiar ocho reses de ía ganadería- antes mencionada Cuchares, el Tato, el Gordito y Bocanegra. Este último tomó aquel día la alternativa, y por tal circunstancia correspondieron á Cuchares, seguidos, los toros cuarto y quinto. Este fué Casalamonta. ¡Tendría que oii el señor Curro si alguien le hubiera dicho después del suceso que no hay quinto malo Casalamonta era negro, grande, contra él se tramaba, no seguía á ningún capote, da, ba la acometida hacia el bulto y ni aun del percal de Cuchares hacía caso. Los vestidos de toda la cuadrilla olieron á cuerno repetidas veces. Doce puyazos aguantó Casalamonta, que dejó para piltrafas cuatro caballejos. No permitió que le clavaran más que dos pares de banderillas, y aun siendo los rehileteros Pablo Herráiz y Mariano Antón, tuvieron que U i I í. 41 mucho de torear, con un toro que supiera más que el hombre. Este toro y esté hombre fueron Casalamonta, de la vacada portuguesa de Rafael José- da Cunha, y el famosísimo Cuchares. El suceso ocurrió en la plaza madrileña en la quinta media corrida de la temporada de 1854, que se celebró el 5 de Mayo, y en la cual estaban en- cornicorto, y corría como un tren expreso, no obstante áus muchísimas arrobas. Presentóse en el ruedo desparramando la vista y buscando el bulto desde el primer instante. Cuchares le tañó, como decimos los clásicos de ahora, y dispuso que los peones le recortaran para aplomarlo cuanto antes. ¡Sí, sí! ¡Buenas y gordas! El toro, como si comprendiera lo que hacer muchas salidas en falso para agarrar los cuatro zarcillos. Y llegó el momento terrible. Cuchares ya sabía que el toro le iba á traer de cabeza; pero por muy grandes que fuesen sus temores, aún fué peoría realidad. El bicho estaba como si acabase de salir del toril. Tendió Arjona la muleta, y en los primeros, pases vio que Casalamonta le ganaba