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EL COMANDANTE DEL TERCER ESCUADRÓN DE LA MILICLA NACIONAL por serlo, tan llano, tan demócrata y r E la poca afición que hay en Estan castizamente madrileño. La In paña á escribir Memorias, y, fanta Doña Isabel, hablando del Dumucho menos, á publicarlas, en vaque de Sesto- -por cuyo título fué rias ocaciones oímos lamentarse al siempre más conocido del público en Marqués de Valdeiglesias y á Don general, -decia en cierta ocasión con José Lázaro Galdeano, directores, grande acierto: Pepe Alcañices no respectivamente, de La Época, deha querido en este mundo de veras cano de los diarios madrileños, y de más que á su madre y á mi hermano La España Moderna, que puede que Alfonso. Carácter sumamente comlo sea también, en su clase, de las plejo el del Duque, hombre frió en revistas cortesanas. apariencia y en el fondo apasionaAmbos señores solicitaron basdo, aunque dueño siempre de sus tantes veces, inútilmente, de publisentimientos, como un gran domacistas famosos, de hombres polítidor de fieras; sólo en dos oca iones cos conocidos y de otras personaliles dio rienda suelta: y por la virdades de viso, extrañas á las letras tuosa y bellísima dama á quien dey á la cosa pública, aquella clase de bía el ser y por el augusto é inolvicolaboración nistórica, tan rara endable hijo de Doña Isabel II, dejó tre nosotros y tan difícil, por mucorrer silenciosas las lágrimas en chas razones que no vamos á estupúblico; eran esencia concentrada diar aquí al pormenor. de aquellos dos grandes cariños, faNo es lo mismo discurrir sobre la ros y metas de toda una. larga vida. vida y milagros de los contemporáEl Príncipe de Asturias, on AlLa fiesta conmemoración del estaneos, en torno de la mesa de un Sonso de Borbón y de B oón. El blecimiento del Cuerpo de Estado Marqués de Alcañlces. café, ó referir los hechos de sus paMayor, por asociación de ideas, tradres, yendo el historiador de viaje, jo á nuestra memoria el grito de Sagunto, último y en tertulias ó entreactos; que fiar al papel, y después decisivo impulso que restableció, sin llantos ni saíiá las prensas, juicios y sucesos, aislados de la historia gre, en el trono de España, á la dinastía arrojada general, que pueden restar amistades, cuando no acapor la revolución- de Septiembre dé 1868. La notirrean mayores disgustos, siquiera las Memorias se cia del alzamiento de las tropas del General Marredacten con la circunspección con que viene dándotínez Campos se recibió en Madrid cuando el Genelas á luz D. José Echegaray en el periódico del señor ral D. Jenaro de Quesada, Director de Estado MaLázaro. antes mentado. Cultivando este género históyor, ceñía la faja azul á una nueva promoción del rico es muy fácil provocar el escándalo ó dar en la ilustre Cuerpo. El respetable primer Marqués de Miñoñería. A los más les ata las manos, para escribir ravalles, que jamás se había pronunciado, y que deMemorias, el respeto, el agradecimiento, la obedienbió precisamente un empleo á la heroica energía con cia ó la discreción. Opónese también á que se geneque reprimió la sublevación de un regimiento del que ralice aquí esta suerte de literatura el carácter famiacababa de tomar el mando; se puso desde luego liar, por decirlo asi, de nuestra vida en público; la al lado de las tropas que en Sagunto querían restacompenetración, casi confusión, de todas las clases sociales en España, que no tienen límites precisos, blecer la legalidad. Y pensando nosotros en aquellos d í a s y en l a s interesantes porque muy de antiguo soMemorias que podrían dedimos los más demócratas de 1 cárseles, nos ocurre brindar, los habitantes de la tierra; la p a r a su ilustración gráfica, pequenez de cada círculo, u n a hoja s u e l t a inédita y entre los nuestros, de todas desconocida que patentiza y especies y categorías... el certifica el espíritu que alenque, en fin, por acá todos nos 1 taba al Tercer Escuadrón de tratamos un poco ó pretenla Milicia Nacional de Mademos conocernos, siquiera drid, y las intimas relaciosea de vista; por donde el í- 1 nes que desde la cuna hasta autor de Memorias se expoel Panteón de El Escorial, ne con gran facilidad á haunieron á D. Alfonso X I I cer planchas ó á cometer- -de t a n b u e n recuerdo -abusos de confianza. L a s con el comandante de aqueMemorias que se publican lla tropa, D. José Osorio y postumas, para eludir resSilva, Marqués de Alcañiponsabilidades que todo hisces con Pepe, como el Rey t o r i a d o r h o n r a d o debe llamó siempre á su leal vaafrontar, son e s p e c i e de lido. anónimo impropio de aquél. Hojeando La Ilustración El fallecimiento del últiEspañola y Americana, en mo M a r q u é s de Alcañices 1 el número correspondiente volvió á poner sobre el tape al 25 de Marzo de 1870, se te las justificadas lamenta C eitcuentra, en primera placiones de D. Alfredo Esco V na, un retrato de busto y de bar y del Sr. Lázaro. ¡Qué m paisano del joven D. Alde curiosísimos episodiosde fonso de B o r b ó n y B o r toda especie hubiese podido r i r t- bón y en la reseña corresdejar escritos, p a r a recreo S í 2 tíi U. níi L 1 pondiente al grabado, se rey enseñanza de presentes y ííewíaw i Dir h 1 r. L- ás. fiere cómo aquél había hevenideros, a q u e l m a g n a t e cho poco tiempo antes la tan señor, tan monárquico y, -V í í? iT Primera Comunión en Rocon ser así, ó precisamente Carlcatnra del Marqués de n Alcañices, oi- iginal, y hasta hoy ineJito, de Don Alionso XII. II 3