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usted, guapo mozío, y bueno Conló el buen páfi. Ltüú no estaba. Había salido, llevándose sus joyas, sus vestidos, sus caudales... y dejándome á mí al cuidado de una carta para D. Vicente... No sé yo cjué diría la carta aquella; sólo sé que mi dueño infeliz lloró, lloró amargamente al leerla; ¿WhitcF desesperóse, mesándose los cabellos, ayeando... Y- -IVhite, señor. Yo me llamaba Whitc casi des- desde entonces, dio él en toser; y cuando él code que nací... Lo de Sino fué cosa de mi ama menzó á toser, principié yo á ulular... Cuando se Lulú; mejor dicho, de un amigo de mi amita tose como él tOLÍa, sé llama á alguien, señor; á alguien que nosotros, los perros, vislumbramos en TAÜÚ. Se lo contaré á usted. Mi difunto amo (q. e. p. d. D... Vicente Fe- las sombras, y, como yernos cj ue amenaza, aullamos amedrentados... rrer... ¡Guau, guau! -Sí, entendido. Salimos de aciuella casa- -3 0 con mi cadena al- -Bien; nos entendemos. Pues mi amo, yendo cuello- -y corrimos mundo hasta dar con nuestros un día con la señorita Lulú... ¡hermosa, señor, huesos en este pueblo y mi pobre amo con los suhermosa... me vio chicjuitito y peladito ya- -ya yos en el camposanto. Después huí, huí á la venindecente- -en brazos de un gitano. Enamoróse la tura... i Sin cadena, señor, sin cadena! Y he paseñora de mí- ¡ya ve usted qué suerte! -com- sado mucho, pero he gozado mucho también. próme y me llevó á su casa. ¡Ac uello era casa, ¡Qué herniosa es la libertad... No sabe usted lo señor 1 cine es vivir rodeado de cuidados, cjue se traducen Sirio, con el corazón en la boca, sacó un palmo en ima cadena que se arrolla á nuestro cuello... de lengua y derramó por ella abundantes lágri- Sentirse con ganas de correr, de triscar, de ir y mas, que no supo encaminar hacia sus ojos; por- venir sin cansancio y sin fatiga, y verse condenaque, aunque hablaba, aún no era hombre del todo. do á seguir el paso lento, menudo, inaguantable- -Allí- -continuó- -dejé mi gitanesco nombre de de un pobre enfermo. Ver pasar á nuestro lado á Palomo, por el exótico de White... My pretty un amigo, ó á una amiga, ó á una que pudiera ser White... my little White. como decía mi en- nuestra dulce amiga, acaso nuestra amada coiucantadora dueña... Allí crecí entre mimos y re- paííera, y no poder correr tras ella para ofrecerle galos, y crecí tanto, que en poco tiempo eché el nuestro amor, nuestros respetos... Créame usted, cuerpo que tengo ahora. De perrito, pasé á perra- señor; si tiene usted perro, suéltele, y sí es perra, zo. Y fui perdiendo el afecto de mi ama, á quien avíseme. ya no agradaba, ni aun cuando, recordando sus- -Sirio, eres un golfo. lecciones, me ponía en vedette, cpe es lo c ue aquí ¡Es la vida, señor... Y luego, por la noche, llamamos en centinela; cosa ciue, no es porque yo durante las interminables noches pasadas sobre lo diga, pero ya ha visto usted que lo hago con la alfombra del dormitorio del enfermo... Estar, cierta gracia y gran facilidad. á lo mejor, soñando con esa amiga anhelada, y Cuando mi amo venía á vernos, yo venteaba su sentir su dulce ladrido, y despertar ladrando goproximidad; y ladraba, ladraba, anunciándolo an- zoso... y hallarse con ciue no es ella que ladra, sino el amo, c ue tose... i Oh! ¡Vivir al lado de un tes cj ue la bonne, contento, agradecido... Un amigo de la señorita Lulú dijo un día á hombre que tose, que tose siempre, y, por añadiésta algo que o no entendí muy bien, pues lo dijo dura, que tose con tos perruna... ¡Esto es horriprecipitadamente, mientras huía hacia la escalera ble para un perro, señor! Para los delicados oídos de un perro... de servicio. ¡Ah, Sirio, Sirio! -le dije. -Eres un filósofo Divina Isis- -ó algo como esto, -el perro nos anuncia con sus ladridos la irrupción del Padre de baja ralea. Yo te creía un estoico; el estoico Nilo, con todos sus furores. Salvémonos. White buscado en vano por Epicteto durante toda su -añadió dirigiéndose á mí, -desde hoy te pondré vida, y me resultas un cínico... Deja esa vida pipor encima de las nubes y te llaiuarás Sirio... cara ciue llevas y vente en mi compañía; seremos Esto puede que usted lo entienda; á mí me pa- amigos. -Pierdo en el pacto: usted tendría perro; yo reció demasiado elevado para un perro, aunc ue éste sea grande y esté por encima de las nubes. Y volvería á tener amo... Se agradece... como el señor aquél quiso confirmarme, quísolo- -Yo te cuidaré, yo te puhré... -Usted, señor, comenzaría por dejarme otra mi ama; y queriéndolo mi ama, lo quiso también mi amo, y Sirio me quedé para todos, menos para vez sin libertad... y sin pantalones... ¡Renuncio! mí, que sigo llamándome White en mis soliloY entonces abrí los ojos... Sin duda, víctima de quios. White creo que es nombre inglés, que pega un vahído, me había caído al agua; un pobre pebien con el color mío... rro, un heroico perro, que acaso fuese el propio- -Con tu color de antes. Sirio... Sirio, me había sacado á la orilla... Me lamió la- -Con rni color de antes, señor. cara, me lamió las manos... y cuando vio que yo- -i Y después? -Después... i Ay, señor, lo que pasó después... volvía en mí, escapó playa adelante... huyendo Un día llegó á casa mi amo, guapo mozo, créame de mi gratitud, que olía á cadena... VICENTE DIEZ DE TEJADA. Dibujo de Eegídor. 6 6 7 ros... i Cuántos sonrojos y cuántos mordiscos me ha costado mi desnudez! No es propio de un perro decente que se estime en algo esto de andar per las calles... como yo andaba. Whitc- -me dije, -esto no está bien; ttt no eres un perro; tú eres un cochino...