Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ANECOOTAS INFANTILES TORTILLA A LA ALFONSINA C u Majestad el Rey D. Alfonso XIII tenia de pequeño el exce lente apetito que ha conservado siempre, y quq haga Dios le dure muchos años. Y no sólo tenía muy buen apetito, sirio un excelente gusto para la comida y el deseo de la variedad de platos que es propio de los artistas de la mesa. Porque el comer es también un arte, y de los más delicados seguramente. Cierto día, cuando contaba nueve años de edad, al volver una mañana de su paseo por la Casa de Campo, donde el ejercicio, la pureza del aire y el fuerte aroma del monte le habían servido de excelente aperitivo, hurtándose un momento á la acostumbrada vigilancia, bajó á las cocinas de Palacio. Su visita no extrañó á los cocineros y pinches, porque no era la primera. Su Majestad iba algunas veces por aquellos sitios, y con la llaneza natural de su carácter, hablaba con unos y con otros, preguntándoles cosas relacionadas con sus ocupaciones. Y con el jefe discutía, muy formal, la lista de los platos y sus diversos ingredientes y condimentos. Aquel día, poco satisfecho del menú y deseoso de demostrar sus conocimientos culinarios, le dijo: iNo podrías hacer una tortilla con tal y cual cosa? -Sí, señor contestó el jefe de las cocinas. -Sería excelente, y muy nueva... Pero le falta el nombre. ¿El nombre? -repuso riendo el Rey niño. -i Tortilla á la alfonsina! Asi se puso en el menú, y cuando Su Majestad la Reina madre preguntó el origen del nuevo plato, Alfonso XIII se lo contó con el orgullo legítimo de un inventer. La tortilla á la alfonsina tuvo el éxito merecido... ¡Y es lástima que no nos acordemos- de su receta, para explicarla aquí en- elogio del gentil y augusto cocineritó 1 -5- tjldo toi 6 W c l c a c ó SV Í W F W W Í I I) 1 M W 1 i ¿vvevvo od pcvie Yvlvoo urux, cujc- tXcv enu Oú 3 c (tíV cw WVíu? o- mlíjo v II