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NOTAS TAURINAS sentarse el i. el 13, el 20 y el 27 de Enero de 1901, y muchas veces más; en las corridas de primavera, proporcionando grandes entradas á la empresa. Las mayores fueron las del 2, de Enero y días de San Isidro y el Corpus. Como era natural, le contrataron inmediatamente e n muchas plazas, ganó el dinero que quiso y tuvo imitadores, con lo cual pronto se acabó el interés que despertaba el sensacional espectáculo. El 23 de Junio de 1901 le ocasionó una cogida grave un toro de Anastasio Martín. Don Tancredo había sido rejoneador en bicicleta, matador en zancos y mediano torero. El experimento que le valió tanta popularidad se lo vio realizar e n Cuba, según parece, á un diestro mejicano apodado el Orisaheño, y que se llamaba Antonio González. Antes que Don Tancredo, lo realizó en España un diestro llamado el Garriifo; pero López supo revestirlo de un aparato teatral, que fué lo que contribuyó á su fama considerablemente. La fotografía que acompaña á estas líneas es de la primera presentación de Don Tancredo. P. P. CHANELA. forme del inspector médico de la Asociación, Sr. Ruiz Albéniz: Será una sala de amplia ventilación y luz natural, aislada de otras dependencias, de suelos y paredes limpios. Sus dimensiones mínimas serán de 15 metros cuadrados, si tiene adjunta otra sala de idénticas dimensiones para colocar el hospitalillo, ó de ¡o metros cuadrados, si en la misma sala están colocadas las camas. En la enfermería existirá: I Una mesa de o p e r a c i o n e s 2. Dos camas con colchones y ropas. 3. Aparato para hervir el agua, qut estará encendido desde el principio de la corrida. 4. Lavabo. 5. Depósito de agua. 6. Dos cubos para desagüe. 7. Dos irrigadores, de dos litros cada uno. 8. Instalación de luz (gas ó electricidad) 9. Un armario y una mesa pequeña de escritorio, con silla. El material de cura ha de ser el siguiente: I Doce ampollas de suero fresco. 2. Dos aparatos inyectores de suero, 3. Depósitos con antisépticos en pastillas, y los irrigadores con la solución hecha. 4. Gasas y algodón esterilizado. 5. Gasa, algodón y vendajes. 6. Un frasco de alcohol. 7. Un frasco con yodo. 8. Un frasco con éter. 9. Dos palanganas de hierro p o r t á t i l e s 10. Estimulantes (cafeína, éter, aceite alcanforado, etc. Después de esto se hace en la circular una relación del instrumental preciso, en la que, al parecer, no falta el rnás mínimo detalle, y se advierte que tres horas antes de empezar la corrida los jefes de cuadrilla ó quienes los representen visitarán la enfermería, acompañados de los facultativos, á quienes rogarán que los acompañen, para que emitan su juicio sobre si están ó no en debidas condiciones todos los elementos necesarios para una intervención pronta y completa. Plausible es el paso que han dado los toreros; pero importa que no sea todo platonismo y continúen haciendo lo que han hecho hasta hoy, y es que han trabajado en muchas plazas en las que no hay enfermería, y se han enterado de esa pequeña deficiencia después de terminada la corrida. y banderillero le elevaron pronto, y hubo que compararle con los mejores de estos últimos tiempos. Allá por el año 1896, en una de las novilladas que toreó en Madrid como e s p a d a el d i e s t r o José Rodríguez (Bebe Chico) una de las reses que éste tuvo que- estoquear llegó al último tercio difícil, y era precisa la ayuda de capotes eficaces que le quitaran al matador una parte del peso de la que tenía que ser inteligente y laboriosa faena. Es sabido que en las modestas corridas de novillos no abun dan los peones de resistencia y eficacia, y por eso nos sorprendió aquella tarde un muchacho joven, x. fuerte, pundonoroso y decidido, que se propuso quitar fuerza de patas y resabios a aquel torillo dificultoso, y lo consiguió. Al principio no fijó el público su atención en él; pero cuando se vio el efecto que había surtido su labor, la transformación que hizo sufrir al toro y la frescura y naturalidad con que había llevado á cabo aquella faena, estalló una ovación franca, espontánea, sincera, que obligó al muchacho á despojarse de la montera y dar las gracias á los que con tanto calor le aplaudían. i Quién es este chico? ¿De dónde es este chico? ¿Cómo se llama este torero? Estas eran las preguntas de los aficionados madrileños en aquellos momentos, y cuando terminó la fiesta aquella era conocido de todos el Pataterülo, en quien, hasta que dio aquellos capotazos de torero hecho, nadie se había fijado. Desde entonces su carrera fué rápida y sus éxitos constantes. En la cuadrilla de Guerrita fué mucho lo que aprendió al lado de Juan Molina y del coloso Rafael, y, después de retirado éste, no le ha faltado nunca una cuadrilla de las? que más han toreado, como fueron las de Algabeño, Conejito, Machaqui- to y Bombita, por lo que, con la práctica de 60 funciones cada año, se hizo un buen torero, sin más defecto que el haberlo confiado todo á sus facultades, por lo que durará lo que le dure el poder, y bien claro se ve esto desde que la gran cornada que le dio un toro de Veragua en una novillada en Madrid va á hacer tres años, le ha quitado gran parte de sus gallardías ante los toros. Ha sido un buen banderillero del lado izquierdo, que ha gustado banderillear toros boyantes, con ligereza de patas, en la suerte contraria, ó sea de dentro á fuera, para lo que se necesitan las piernas aue él ha tenido y de las que ha abusado frecuentemente con innecesarios alardes. Su capote es útilísimo, y más sería si no le hubieran mareado las palmas y se hubiera creído en ocasiones el más sabio de la plaza, mareando á LAS ENFERMERÍAS T espués de ocurrii: la muerte de Pepete en Murcia se habló mucho de deficiencias en varias enfermeríac de plazas de toros, y los toreros- acordaron tomar determinaciones serias para que en adelante no ocurriera un percance que tuviera por causa el más ligero descuido en lo que se relaciona con tan importante particular. Ya en otra ocasión, á raíz de aquellos comentarios, dijimos algo relacionado con esos imperdonables descui dos, y no hemos de repetir los argumentos. Es verdaderamente vergonzoso que se haya dado lugar á que la Junta directiva de la Asociación de Auxilios Mutuos de Toreros envíe una circular á los propietarios de plazas de toros especificando el mínimum de las condiciones que deben reunir los servicios médicos que se prestan en las enfermerías. No hemos de entrar en la función de aplaudir ó censurar si lo que piden es mucho ó poco. Nos limitamos á señalar el hecho y á lamentar que ni las empresas ni las autoridades se hayan ocupado antes de tan importante asunto, teniendo que ser los toreros, inspirados por el instinto de costservaciÓM, los que s aprestan á la defensa. He aquí las condiciones que debe reunir las enfermerías, según el in- ÁLBUM BIOGRÁFICO FROCISCO GONZÁLEZ (PATATERILLO) p ocos subalternos de las cuadrillas toreras han logrado mayor popularidad que la que alcanzó el cordobés Francisco González. Su buena figura, sus poderosas facultades y su facilidad para desempeñar el puesto de honor coimo peóm