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V M torear y á ganar muchos aplausos. He aquí de qué manera supo conquistar un nombre en tres semanas un hombre animado por la decisión y el valor. Pero José García, el triunfador extraordinario, n o podía contentarse con sus éxitos de Sevilla; anhelaba más y no le fué difícil conseguirlo. Solicitado por la empresa de Madrid, vino á la corte en Marzo de 1895; vino y triunfó también. ¿No había de triunfar, si mató admirablemente stis primeros toros? De éxito en éxito, después de presentarse por segunda vez en la corte, toreó ocho corridas durante los meses de Abril y Mayo, en las plazas de Valencia, Barcelona, Sevilla, Huelva, Zaragoza y Córdoba. En Junio toreó en Barcelona, Nerva. Jerez y Madrid. En Julio, en Sevilla, San Fernando y Madrid. ¿A qué seguir enumerando? El 22 de Septiembre tomó la alternativa en Madrid de manos de Gallito. No había necesitado un año siquiera para convertirse de humilde desconocido en famosísimo matador de toros. i Hay quien sepa de muchos casos como éste? P. P. CHANELA. todo, que tiene facultades, condiciones y ocasiones para formarse un buen peón de brega, que en la actualidad no lo es. I un tesoro con el cual debe mostrarse tacaño siempre el torero, y verá como aun en la esfera modesta de banderillero se puede adquirir dinero y glo- ÁLBUM BIOGRÁFICO E M I L I O MORENO (MORENO DE VALENCIA) r eneralmente, cuando un individuo tiene buenas disposiciones para aquello á que se dedica, las muestra en seguida, se revela á las primeras de cambio y no deja lugar, á duda en cuanto da sus primeros pasos. No puede el torero ser una excepción, en esta regla general. En cuanto pisa la plaza un nuevo diestro, en cuanto da los primeros capotazos ó pone el par primero de banderillas, puede asegurarse si va á ser ó no va a ser algo en su difícil profesión. Esto ocurrió con Moreno de Valencia, y no confunda 1. historia á este Emilio Moreno con otro torero, ya veterano, que anda por tierras americanas, que se apoda Morenito de Valencia y que se llama José Cassenave. Volvamos al joven Emilio, al que le bastó presentarse en Carabanchel una tarde para ganar fama de bueno y atrapar xva cartel que otros bascan durante años y más años sin encontrarle. Lástima sería que se recreciera en soberbia, que le envanecieran las palmas, que el humo del incienso le trastornara el cerebro y no le permitiera conocer que, á pesar de ser buen banderillero, puede serlo mejor y, sobre Emillo Mpreno (Moreno de Valencia) Haga lo posible por aprender á correr y menear los toros sin amaneramientos y ventajas fuera de arte; cuide sus preciosas facultades, que es ría, como los adquirieron Mariano Antón, Pablo Herráiz, Juan Molina, Tomás Mazzantini y otros anteriores á éstos.