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flf í Wi r -vCíq hüf- E- r. -p- n Vista general de los pabellones de España en la Exposición del Centenario. BLANCO Y NEGRO EN LA ARGENTINA Fot. Peariot LOS P A B E L L O N E S DE jpoii asistencia del presidente de la República y ele mentó oficial, entre el que figuraban varios ministros, se inauguró el 29 del mes pasado la Exposición Española del Centenario. La Cámara Oficial Española de Comercio, Industria y Navegación de Buenos Aires, organizadora de este Certamen, ha realizado una obra meritoria, cuyo resultado será un positivo beneficio material para las industrias españolas que á él han enviado sus productos. Con patriótico entusiasmo, los miembros que componen la Junta de aquella Cámara, con su presidente, Sr. Artal, á la cabeza, lanzáronse á la realización de tan plausible empresa, comprometiendo en ella hasta sus particulares intereses, y salvando toda clase de obstáculos, han logrado llevarla á feliz término. Sobre la base de la subvención concedida por el Gobierno español, que alcanza ya á 750.000 pesetas, se han levantado en los hermosos terrenos de la aristocrática Avenida Alvear, cedidos gratuitamente al objeto por la Junta del Centenario, las instalaciones que forman los pabellones de España, de cuyo conjunto da idea el grabado que acompaña á estas líneas. El plano general es muy semejante en conjunto al de la Gran Pista de la Exposición de Valencia. Un stadium ovalado, al que sirven de marco dos pabellones laterales, que se unen á otro central por galerías abiertas. Su aspecto exterior es de muy buen ESPAÑA electo, y se halla avalorado por bonitos detalles de ornamentación. Ha proyectado y dirigido las obras el arquitecto D. Julián García Núñez, argentino de nacimiento, y que cursó la carrera en Madrid. Las construcciones, aunque son todas de madera, han alcanzado un coste elevado, que rebasa la subvención otorgada por el Gobierno; pero los ingresos de la Exposición darán seguramente lo necesario para que ésta se cierre con superávit. En cuanto á los expositores, son éstos muchos y buenos, aunque podían y debían haber sido más y mejores. Las instalaciones, en general, son originales y de buen gusto. El interés que han despertado los pabellones de España es garantía de su éxito. Y éste será la mejor recompensa que pueden obtener sus organizadores después de las justas y unánimes felicitaciones que todos ellos, y muy especialmente el Sr. Artal, han recibido. Para terminar; la inauguración de los pabellones de España dio motivo á un hecho importantísimo, del que debemos fehcitarnos: las entusiastas apreciaciones hechas sobre España por el presidente de la República en su discurso, ratificando una vez más los nobles y hermosos sentimientos de afecto que el ilustre doctor Sáenz Peña tiene de siempre por nuestra patria.