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LA 1 N FANTA PAZ TT L castillo de Nyphcnbourg es uno de los más herde; se diría hebras de seda brillantes como el oro. niosos de Baviera: aparte de su majestuosa arlista joven iirincesa de Baviera, casi infantil, tiene quitectura señoril, tiene el atractivo especial de sus toda la exuberiincia de vida y animación de la mujer parques y de sus fuentes, en las que se deja oír el española. Su alegría es sonora y su carácter expanmurmullo sonoro del juego de sus sivo su belleza recuerda el pincel aguas. colorista de Sorolla; su cutis es blanco, alabastrino; sus ojos azuEn otro tiempo, este alacio fué les, cual un cielo del Mediodía, y la residencia de los grandes Elecsus mejillas, más coloradas que la tores allí moraron, entre otros manzana más apetitosa. La infanilustres personajes, Juan III, Rey ta Paz la mira con ese justo orgude Bolonia; el poco afortunado llo que á toda madre inspira una Maximiliano II, Emanuel de Bahija bonita, buena é inteligente, viera y el Principe Elector Carlos fíl príncipe l erdinand de BaAlberto, quien fué más tarde el viera se ha ausentado por unos Emperador Carlos VIL días, en cumijlimiento de una miEste palacio fué mandado conssión del Rey de España; jero su truir por Eerdinando Macia en padre, el i5 ríncii) e Ludwig Ferdi 1663, accediendo al deseo de su nand de Baviera, el ilustre commujer, Adelaida de Sabcya. Los pañero de la infanta de la Paz, se primeros trabajos se hicieron bajo encuentra presente. Le oímos hala dirección del arquitecto italiano f blar es añol con la corrección de Agostino Borella; luego los continuó Zuccali, en 1672, y sólo queí un buen castellano, y su trato fadó terminado en 171: por Visardi. miliar y bondadoso deja adivinar su alma ensi 3l e, capaz de todas Esta residencia, como muchas las ternezas. Este principe, adede las casas Reales, fué la manmás de su profesión de médico, es sión no sólo de prínciiícs y prinun violinista de talento toma parcesas, pues en algunas épocas te en la orquesta de la Opera, en también dio abrigo á los enemigos las representaciones de Wagner, de Baviera. lo oue no nos sorprende, porque En esta noble residencia, depensamos que sólo príncipes debetrás de los vetustos muros, conrían interpretar á Wagner. templando un paisaje de esmeraldas con reminiscencias olímpicas, De la infanta Paz se puede devive una princesa española. cir que vive en Munich, pero eme tiene su corazón en España. Su Antes de haber penetrado en la amor por la patria es grande y se regia mansión pensábamos en lo trasluce, no sólo en su conversamucho que la infanta de la Paz ción, sino hasta en sus menores actos. Ella ha sabido debía extrañar su patria, lejos del sol abrigador de imprimir al tradicional castillo de Nyphenbourg el España, de sus claveles aromáticos y de la jocosa sello de su nacionalidad soberana y grandiosa, A sus cantinela de stis panderetas; mas después de haber altas cualidades de mujer piadosa y amante, une el I) asado unos instantes en el castillo de Nyphenbourg, mérito de ser una escritora de talento á pesar de que com rendimos que la infanta, con su corazón amante, su labor literaria no es muy abundante, por lo que había transformado el interior del castillo en un trolleva escrito podemos aiDreciar su literatura sencilla, zo del terruño. Desde la entrada, el gran escudo, con sin pretensión, toda corazón y con la rara cualidad de las armas de la Casa Real; la librea de púrpura enuna ínceridad transijarente. De mi vida son las concendida de los lacayos y la austeridad medioeval de fesiones de un alma de artista de exquisita sensibililas habi prio ic i. n. os recuerdan la España ausente. dad y de una inteligencia clara y razonada. Sii uioido i sta princesa tiene una fisonomía majestuosa y las huellas de Don 0 uijote. Consiste este libro en un a acible; su muada es serena, y á su porte aristocráestudio histórico- bibliográfico de gran importancia y tico une un trato bondadoso y una dulzura de mujer utilidad. La infanta Paz, quien posee entre otras lencnc -ntadora; á su lado, la infanta María Teresa, fina guas extranjeras el francés á la perfección, ha escricomo una figurita de marfil, esbelta y frágil, con su to en este idioma la vida de la religiosa clarisa Emagracia, formada de sonrisas y de juventud, i arecc nucle Thercsée, nacida princesa María Anua Caroliincreíble que sea madre de dos niños de robustez na de Baviera. Este libro, además de su mérito literay vigor notables. La belleza de la infanta Maria l erio, es un precioso trabajo histórico, por la rareza de resa es exótica se necesita ser artista para apreciar la dccumentacíón en que abunda. La edición es de su delicadeza, sus líneas de mujer bizantina y su fisolujo y está ilustrada con interesantes grabados. nomía de princesa siria. El aire, la luz del sol, el verLa infanta, que tiene dor exuberante del parpreferencia por los traque, la ofenden necesibajos históricos, se ocuta un ambiente dé claropa actualmenlc en escriobscuro, estar á cubierto bir otro libro de la misde la intemperie, protema índole, ijero de magida por i) almas onduyor importancia de lo lantes, tiendas de brocaque lleva escrito hasta to y guarnecida de i) iela fecha. Además, dirige dras multicolores. la Basílica Tercú a n a No lejos, como los triinteresante i) ublicaci ó. i nos sonoros de un i) ájamensual. ro, so ove la voz de la lista es la m u s a de princesa María del Pilar. Nyphenbourg, el espíritu I a princesa Pilar ha del castillo maravilloso... llegado á la edad en que La mujer admirada por orincipiamos á presumir, s H hermoso corazón y y su preciosa cabellera por su gran inteligencia. iicrece bien que se le cuiParqae del castillo de Nyphenbonrg. EVANGELTV,