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NOTAS TAURINAS cer las puyac. y discutir si se ajustan se quejen luego, después que las coó no al escantillón, ver el ganado y sas no tengan remedio. hacer el sorteo, procurando pedir á lür todos los santos de la corte celestial que si hay una res algo descarada de ÁLBUM BIOGRÁFICO pitones no toque á la cuadrilla á que pertenecen, y no pierden tampoco, si es posible, la entrevista con el empreA N T O N I O ESCOBAR sario de caballos y con el ganadero, (EL BOTO) con el objeto de agarrar la propina consiguiente, asimismo deben pedir á adíe diría al ver aquel torerito tan las autoridades que examinen deteniapañado en las novilladas de los damente la enfermería y que exijan años 87 y 88, que se borraría su nomel cumplimiento de todo lo necesario bre en absoluto y que, como matador para curar las diferentes lesiones que de toros, no lograría casi ni aun que en la peligrosa lidia se pueden prole vieran en las plazas en que los púducir. blicos, por la mucha costumbre de ver Nada de condescendencias, que si toros, sabe dar á cada uno lo que en á alguien perjudican es á los mismos justicia merece. ue se muestren débiles en estos tan Ni los mejores matadores de enimportantes requisitos, pues á veces tonces, entre los que había algunos ol ahorro de dos duros á un empresa- que eran excelentes toreros, hubo ninrio, puede costar la vida de un homguno que usara una muleta tan pebre, que es lo primero qrie se debe queña y que con ella llevara á los todefender. ros adonde quisiera, con una habili. Picadores ha habido que murieron dad muy Doco común y un arte que á consecuencia de porrazcis que sólo no se ve todos los días. les produjeron fuertes conmociones Los pases naturales los daba como cerebrales, y no hubo en las enfer- no los da nadie: los iniciaba con los merías el trozo de hielo que vale un pies juntos, y al acometer el toro al real y que pudo evitar que una fa- trapo rojo, cargaba la suerte con un milia se quedara sin padn; movimiento simultáneo del brazo izEso no debe ocurrir más, y si alquierdo y la pierna del mismo lado, guna vez ocurriera, será el primer con lo que el destronque de la fiera responsable el jefe de la cuadrilla que era grande y la ejecución resultaba no hubiera prevenido toda continen extremo vistosa, pues el pie deregencia. cho no lo movía en absoluto hasta que Luis Mazzantini, de quien todos los había despedido al toro, que casi toreros tienen mucho que aprender, siempre se revolvía en los vuelillos fué en cierta ocasión á inaugurar de la muleta. una plaza de toros. Llegó á la capiAquella manera tan artística de total, pues capital de provincia era, un rear de muleta, y lo fino que resultaba día antes del señalado para la corricon el capote en los quites y brega, le da, y los empresarios, muy solícitos, hicieron muy simpático á los públicos, le enseñron la plaza, en la que no contribuyendo á ello también sp fácil faltaban corrales, caballerizas, habimodo de estoquear el primer año que taciones para el conserje, oficinas, vino, condición que desapareció en su patios, etc. etc. modo de ser muy pronto. Llevaba la- -Muy bien dijo D. Luis -todo muleta en el momento de herir muy está muy bien, y sin duda 5 e han ol- baja, debajo del hocico de los toros, y vidado ustedes de enseñarme algo hacía descubrir los morrillos con extodavía, pues no hemos visto la hatraordinaria facilidad, á pesar de sus bitación que ustedes destinan á enescasas facultades, permitiéndole hefermería. rir en buen sitio, con mayor facilidad Quedaron sorprendidos los empreque lo hacían otros de más estatura y sarios y se miraron unos á otros, sin mayor fuerza de brazo. saber qué contestar, hasta qae uno de Aquello duró poco; su aspecto enellos dijo: fermizo justificaba ciertas indolen- ¡Caramba, tiene usted razón! cias, y desaDarecieron poco á poco las Pues ño hemos caído en ese detalle. corrientes de simpatía que con su la- i Ah! -añadió en seguida Maz- bor había establecido con los públicos. zantini. ¿Conque no habían ustedes Cada año fué á menos, en los seis caído? Pues lo siento- mucho, pero mi ó siete que duró en la categoría de nocuadrilla y yo nos volvemos á Mavillero, y cuando se hizo matador de drid, y no vendremos hasta que en alternativa, apenas si sabía nadie que esta plaza haya enfermería, pues sin existía entre la grey torera. ella no puede inaugurarse. Nació en Sevilla el día 13 de Junio En efecto, regresó á Madrid, y la de 1867, y es de, suponer que sus priplaza no se inauguró hasta que tuvo meros años se. parecieran á los de toenfermería. dos los compañeros de profesión. Así deben hacer los toreros aptua- Abandonaría la escuela, la casa y el les, después dé mandar sus circulares taller por ir con otros de su calaña á á los empresarios, pues si dejan que las tientas y capeas, y poco á poco se sea un papel más la tal circular, no formó el torerito apañado, qué en cuanto tuvo alrededor de los veinte años, comenzó á ser conocido y hastí; popular en las plazas importantes. Después que la Prensa había hecht grandes elogios de sus condiciones toreras, vino á Madrid, y en esta plaza confirmó todo lo que de su trabajo se había dicho. Ya se hace constar antcb lo que era con la muleta y capote, y el excelente papel que jugaba en las buenas novilladas en que tomaba parte, haciéndose acreedor al aplauso con que los públicos pagaban su trabajo. Alternó en aquella época con el desgraciado Pepete, el de San Fernando, que era de los más populares, y además con todos los que formaban la base de los grandes carteles en corridas de novillos. Antonio Escobar (el Boto) Una de las plazas en que más k aplaudieron fué en la de Valladolid, en cuya población pasó grandes temporadas, y allí tuvo el honor de ser uno de los que más corridas le dieron al entonces principiante, en calidad de banderillero, y después gran figura de la tauromaquia, Antonio Fuentes. Después que Antonio Escobar apareció otra pléyade de novilleros, entre los que descollaron Reverte y Bonarillo, quienes lo arrollaron todo y borraron á los demás novilleros, cayendo en el olvido los que, como el Boto, no tuvieron arranques para evitar los efectos de aquella irrupción. Aquellos jóvenes se hicieron populares como novilleros, tomaron la al-