Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
f f i PERSONAJES HISTÓRICOS DOÑA URRACA C u n o m b r e es el de Luts -arda; pero le h a n puesto de aiiodo D o ñ a U r r a c a j por uc todo cuanto csca se Í J g u a r d a P o r instinto, ó vocación, hízose a m a de g ohierno: mas al ver su condición tienen c ue mandiarla al cuerno, i) ucs lo uc técnicamente se llama cle tomanía no asa g- eneralnieatc de ser sinvern üenceria, v á la Ijersona ue se o uarda todo cuanto pesca debe tildársela de desahogada y de fresca... Con un anticuario está sirviendo a h o r a doña Urraca y. en un mes iie lleva, va le ha limpiado una pe- ica de piel de Rusia, un librillo de pai) el Jol) las tacitas de un j u e g o de té, un ce illo de las A n i m a s b nditas, seis camisetas, un pomo de sales, unos mcl A os gemelos) diez chorizos de Cantími) alos, u n tomo ele la Biblia de Garulla, una lám ara- so letc, dos sliinches, u n a casulla del siglo xrr, un tapete, dos alr- irgatas, un tiesto de geranios, una g o r r a de viaje y media c o t o r r a (disecada, or suinicsto) Guando el señor se hizo c a r g o del robo, la desi) idió; m a s doña Urraca afirmó, de su conciencia en d e s c a r go, que- -si lo había p u l i d o cuanto de menos echab a- -e r a por haber creído (jue al hacerlo no p e c a b a por el contrario, creía ¡uc obraba erfectaraente... Y cxnlicaba su t e o r í a de ia n u m e r a siguiente -P a s e m o s revista, i á ver c ué es lo f ue en limpio se saca de esta b a s u r a Tin primer lugar, m i r e la petaca (perdone c uc se lo diga) no es petaca, pues la piel se la quitó alguna a m i g a Del librillo de papel Joh no quedaba una hoja. Y, si asi es como los de i a lisié p a r a que los coja yo del suelo, i que se queja... ¿Das tazas del j u e g o de té? Xo, sr or; no lo niego. L a s cogí, porque jiensé que eso era cosa de j u e g o ¿Q u é m á s? ¿qué m á s? El cepillo de las A n i m a s Respondo de que estaba el pobrccillo sin fondos y hasta sin f o n d o Las seis camisetas. ¡O h pues sí que son unas g a n g a s! T a n e s t r e c h a s y sin mang i. ¿qué iba á hacer con eso y o íí jioino de sales. U n a v e r d a d e r a t o n t e r í a tenerlo sin sal ninguna. ¡P u e s valiente sosería... Los mellizos, es decir, los gemelos. ¿P a r a qué quería uslc- -si no le iiermitcn al teatro ir- -los gemelos ó mellizos. c ue son, adenia inuy malos? ¡P a r a n a d a Los chorizos d e ¡Y a y a! D e Gantimpalüs. ¡E s t o s sí ue me los como, si n c- m e los quita ttstc de delante... b l p r i m e r tomo de la ibiia en verso, de Garulla... ¡D i o s mío! ¿G u a n d o cogí esta lata piadosa, y en qué estalja yo pensando ¡lara semejante c o s a L a cadena fué á p r o p ó s i t o íues funcionaba tan mal, que era- -por mor del deirásito- -cadena, sí, ¡y temporal... Dos chinches. ¿Y no prefiere q u e d a r sin ellas, cristiano, c o n e s t e calor? ¿Q u i é n quiere tener cliinclics en v e r a n o Los restos de una casulla. Repito, si es que le aflige ijerderla, lo que le dije de la Biblia de Garulla, (juárdela en donde le ete, pues no la quiero conmigo. lo cual ¡ue lo roi) io digo también resiiccto al ta ete... D o s alp a r g a t a s un tiesto de geranios, una g o r r a de viaje y media c o t o r r a disecada... De todo esto n o llevo nada, y me a h o r r o m o l e s t i a s i) orque al argatas, y nuevas, las hay b a r a t a s la g o r r a no tiene forro, ni el tiesto flores. Y la cotorra, ¡v á l g a m e D i o s! no nic sirve porque está p a r t i d a ¡ror gala en d o s i L e digo á listé que da g r i m a todo ello... -Y a y a s e ñ o r a ¿á que resulta que a h o r a lo he de agradecer encima... CAEL 0. S M l R A X D A üilíujo de Huertas.