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para llegar á general, hay que dar en la milicia taurina. Por esto, y nada más que por esto, es el más cuajadito de todos los que en esta última etapa se han dedicado á matar- novillos. Comienza, por estar bien colocado en la plaza, cuando otros de su categoría no llegan á conocer el terreno que pisan hasta que les llega la hora de retirarse. Es un buen banderillero y b u e n No es que sea todavía un fenómeno como espada; pero maneja la muleta con desenvoltura, y algunas veces está descaradillo al herir y lo hace en buen sitio. Procure cuidar sus facultades para que, unidas con la valentía, qu e también ha de tratar con mimo para que no le vuelva nunca la espalda, formen un conjunto del que resulte un buen matador, pues si se niegan esas cualidades será hombre al agua y de en él la afición á los toros y comenzó á realizar escapatorias, como todos los que están atacados del microbio taurino. Cuando apenas tenía quince años, el 8 de Mayo de 1898 estaba en una capea en Valdemoro y allí fué á buscarle su padre, salvándole de la pater. nal paliza el hoy matador Vicente Pastor, que escondió el capote de José para hacer creer que estaba allí como espectador. La primera vez que mató fué en Villacañas, aquel mismo año de 1898, al final de la temporada. En dicho pueblo mató un toro serrano, utilizando para ello el estoque del bastón de un espectador. Mató con lucimiento, y la gratificación que obtuvo por aquel su primer paso en la carrera de estoqueador, fué nada menos que de TREINTA REALES. Y DOS KILOS DE CARNE, CHírne i 4 v i.i. 1 José Morales (Ostlonolto) peón, por lo cual sabrá mandar á sus subordinados con autoridad, supuesto que el que sabe ejecutar tiene todo el terreno andado para hacerse obedecer. Le dio la idea de ser matador hace cinco años, y ha luchado con todos los inconvenientes que se lucha hasta llegar, logrando mejorar poco á poco su sistema de estoquear hasta el extrerno de tener días en los que no ha habido nada que pedirle en tan importante tercio de la lidia. nada le habrán servido los buenos propósitos. Nació José Morales el día 22 de Noviembre dé 1883, en una de nuestras posesiones del Norte de África, y á los pocos meses se trasladaron sus padres á Madrid, donde fijaron su residencia, y, por lo tanto, se le considera como madrileño. Cuando tenía doce años de edad entró de aprendiz en un taller de platería; pero muy pronto se despertó y dinero que creería el muchacho qui le bastaba para media vida. No cabía en sí con tales éxitos, y en Febrero del año siguiente, iSgg, se escapó de su casa y, como pudo, llegó á Valencia, donde vistió por primera vez el traje de luces en una novillada, y vista su facilidad para banderillear formó algún tiempo en la cuadrilla que capitaneaban Gordet y Esparteret. Vuelto á Madrid, en una novillada de aquel invierno se arrojó al ruedo con un par de las cortas, que clavó al quiebro, y ya comenzó á ser conocido entre la afición. Durante u n p o c o tiempo figuró como jefe de una cuadrilla que capitaneaba él y Fresguifo, y vuelto á ios p a l o s trabajó en Carabanchel como banderillero, consiguiendo figurar en tal calidad el año igoi en la plaza madrileña. A poco de esto entró á formar parte de la cuadrilla de Cocherito, en la que adelantó mucho y se hizo pronto u n torerito m u v apreciable. Con este espada siguió al tomar la alternativa, y fué á. Méjico el a ñ o 1905. Allí, en la corrida á beneficio de Parrao, le cedió Antonio Fuentes la muerte del último toro, en la que quedó bien, lo que le animó á hacerse matador, decidiendo despedirse de la cuadrilla de Castor Ibarra al final de 1906. Con Juan Cecilio formó una cuadrilla de Niños madrileños, que comenzó sus tareas en la plaza de Tetuán de las Victorias, y el 27 de Octubre de 1907 debutaron en Madrid con una novillada de Olea Después todos los aficionados saben la historia de José Morales. Fué desde entonces un buen novillero, independiente desde 1908, y todos los años ha tomado parte en 20 ó 30 novilladas, generalmente con éxito. La mejor faena que ha hecho en Madrid fué c o n u n toro de Benjumea el 30 de Agosto de 1908. Mató