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mmi En íMismn vS PAGINAS FEMENINAS M CRÓNICA DE PARÍS lERCO! ES 2 8 DE SEPTIEMBUE I as personas chic que saben disfrutar de la vida ya han abandonado las playas y balnearios p a r a refugiarse en los castillos y terminar la temporada, que se llama injustamente de descanso, en u n círculo reducido de amigos más ó menos Íntimos, entre los cuales se organizan fiestas del mayor atractivo y se hace toilette tanto ó casi más que en París. P e r o antes es indispensable dar una vuelta por la rué de la Paix, para adquirir las Dreciosidadcs que se inician ahora y c ue se consolidarán á principio de invierno. Los modistos son las personas más hábiles para negarse en absoluto á descubrir sus secretos, pareciendo que ceden á nuestras siiplicas. y con frases de la más exquisita cortesía, unidas á un acento que parece sincero, aseguran cjue todavía están luchando con la evolución de la moda y que no tienen nada resuelto. E s indispensable darse por convencida; al menos en apariencia, desistir por el momento, y aprovechando im descuido del jefe sorprender la buena fe de alguna oficiala para echar un vistazo al vuelo en los talleres, que bien pudieran llamarse el templo del misterio. P a r a el campo, lo más práctico es siempre los tailleurs, que este año se hacen con un género nuevo, que se llama cote de cheval. E s mi tejido muy bonito y sólido para excursiones en coche ó á pie. Como colores favoritos, todas las niiances díi heigc, hasta el castor. Taml) ién se usan mucho los azules, sobre todo, el hlcu de roy, pero este tono no se lo aconsejo á mis amables lectoras, porque es m u y delicado y recoge todo el polvo; creo más útiles los heiges y los grises. P a r a esta clase de tailleurs, son indispensables las toques de fieltro flexible. E s t a ha sido una de las ideas más bonitas de la fantasía moderna. Reúnen todas las condiciones para ser bien acogidas. Sientan á las mil maravillas, no pesan y no desarreglan el peinado. Se hacen del color más parecido al vestido, si no pudiese ser e x a c t o el ala vuelta y bastante alta, lleva treinta pespuntes; la copa es grande y blanda, con una ligera armadura de crenolína que no debe notarse exteriormente; su único adorno consiste en un pájaro de tonos verdes con la cola muy larga, colocado sobre el ala, en el lado izquierdo. E s t a toque está llamada á ser el encanto, especialmente de las sportszüomañ. Eas faldas son medianamente amplías, sin entravcs, naturalmente. U n modelo de los que todavía son desconocidos: es muy sencillo, pero difícil, precisamente por su misma sencillez: se hace de un solo pedazo, cerrado en el costado con una costura pespunteada por el derecho. Exceptuando los vestidos de excursión y los trotteurs puramente de mañana, las faldas serán menos cortas, llegarán casi al suelo, sin tocarle. Mientras las faldas se alargan, las chaquetas se acortan notablemente. En cuanto á su forma, hay dos teorías: ó muy ajustadas, y la mayoría sujetas con un cinturón de cuero, ó flojas, indícan lo el talle ba. stante alto. E n la próxima crónica hablaremos de algunos clflspazos que anuncian el estilo Luis X I I I y de las toilettes de noche. C 0 NDE. SA D ARMÜNVILLE. NUEVA ESCUELA DE NATACIÓN I J a y una frase inglesa humorística que dice Persons shculd not venture into tfie ívater ttntil they can szvim. Pues bien; esto, que parecía ur imposible, se ha resuelto, y existe una academia para aprender á nadar sin entrar en el agua. Ha sido una idea tan ingeniosa como feliz, que permitirá á todas las niñas y muchachitas meterse por primera vez en el mar sabiendo las principales reglas de natación. Al primer momento, parece un cuento fantástico ó una de esas noticias fabulosas que nos traen los oeriódicos neoyorquinos; pero esta vez es Alemania la responsable del invento. La sala de natación está provista de unos aparatos de lienzo que sujetan á las nadadoras por el centro del cuerpo y por lo. s tobillos, cuyos aparatos, pendientes de gruesas maromas desde las vigas del techo, tienen un mecanismo especial que las permite, á impulso del movimiento que hacen con los brazos y los pies, avanzar, retroceder y elevarse en el aire como si las levantase una ola formidable. La ilusión es completa, y las muchachas lleg- an á hacerse la ilusión de que están en el mar. Una señorita dirige la clase, observando con g- ran atención los movimientos de sus discipulas, para corregir y evitar todo lo que pudiese ser perjudicial para el aprendizaje y, sobre todo, para la salud. Las alumnas acuden á la escuela de natación como á un recreo, se divierten muchísimo, riéndose de las principiantas, que pasan mil apuros para sostenerse m el espacio en actitud de nadar; y las más aventajadas hasta hacen apuestas de resistencia y de velocidad. No tardaremos en que la natación sin agua se convierta en un nuevo sport, que seguramente tendrá muchos partidarios, porque es un ejercicio muy higiénico, que se puede practicar en todas partes y en cualquier estación del año. Las alumnas usan como traje de baño unas blusas de dril blanco, cerradas por abajo como un saco, con fondo en redondo, abierto por un lado para sacar los pies. El golpe de vista es precioso: parecen palomas persiguiéndose, sin conseguir alcanzarse. ¿FRAC O SMOKING p ste es el dilema que se discute con apasionamien to en el Norte de América, y como los sobrinos del tío Sam son muy aficionados á la polémica, los periódicos refieren innumerables interviús de las más respetables personalidades sobre las ventajas y las contras de las dos prendas discutidas. Los elegantes se han declarado á favor del smo-