Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NOTAS TAURINAS formarse con la categoría de peón, y llevó sus aspiraciones á ser jefe de cuadrilla, en vista sin duda de que éste es el único medio de conquistarse una posición en el ejercicio de la peligrosa profesión de torero. Si consigue lo que pretende no podrá nadie decir que va á ser sin trabajo, porque á pesar de ser de Córdoba, donde tanta facilidad parece que han de encontrar todos los que empiezan el escabroso oficio, no ha encontrado hasta ahora muy llano el camino, y á poco que se le enfríen los entusiasmos, hallará mayores dificultades cada día, lo que sería una lástima, pues tiene condiciones de torero y facultades de matador más que suficientes para escalar en poco tiempo un glorioso puesto, al oue desde luego aspirará como hombre de pundonor profesional. Sabe con la capa hacer lo que haga, otro en el diferente empleo out hay que hacer de tan útil elemento, y lo mismo le pasa con la muleta, sobrándole, además, facultades p a r a manejar el estoque, con el que algunas veces raya á gran altura; pero muestra desigualdades que debe á todo trance desterrar, porque aunque es sabido que no todos los días ni en todos los toros puede un torero estar bien, también es cierto que cuando el público ve buena voluntad, perdona toda clase de deficiencias irremediables. -Así es que el más pequeño de los hijos de Caniqui debe llevar todo su esfuerzo á complacer y con ello conseguirá el favor de los aficionados. Debe dar muy pronto ei empujón que necesita todo torero para colocarse, pues cada año que pase le ha de costar mayor trabajo, toda vez que ya le conocen en casi todas las plazas de España, y en la categoría de novillero se pasan muy pronto los toreros que no hacen algo que se salga de lo vulgar. Nació Manuel el día g de Enero de i88. t; en la moruna dudad de Córdoba, y no es extraño que en cuanto saliera de la escuela se despertaran en él las aficiones toreras, pues que al tener uso de razón era en la época en que su hermano Rafael tan grandes éxitos obtenía en las plazas, figurando en la cuadrilla del célebre Guerrita, y su otro hermano, Juan, etnpezaba á ganar dinero Sólo doce años tenía cuando vistió por primera vez el traje de luces, el 24 de Septiembre de 1897, como ban- derillero en una novillada que se celebró en el pueblo de El Carpió (Córdoba) Dos años después figuró de banderillero en la cuadrilla de niños cordobeses, de que fueron espadas el actual matador de toros Manolete y el segundo hijo de Tuan Molina, apodado Frasqui. Al año siguiente se formó otra cuadrilla de mozalbetes en Córdoba, y de ella fué jefe con el llamado Juan de Dios y apodado Conejito III. Esta cuadrilla hizo su presentación en la plaza de Montoro el día 4 de Octubre de 1900, y funcionó en diversas plazas hasta el año 1905, en que se disolvió, y cada uno de los espadas empezó á trabajar indeüendientemente. Ya en 1906 toreó en buen número de plazas, sumando más de 20 novilladas, y más habría toreado sin la grave cogida que sufrió en Murcia el 27 de Mayo. encontrará fácil el camino que hasta aquí no ha dejado de tener para éi sus correspondientes obstáculos. DULZURAS. ALGO SOBRE LOS T E R R E N O S M os escribe una cariñosa carta des de Francia Un amigo entusiasta de España y de los toros, pidiendo algunas á claraciones á las dudas que tiene sobre los terrenos del torero y el toro en la plaza, y como en el Averiguador había de ocupar mucha extensión la respuesta, queremos hacerlo en artículo aparte, porque es esta una materia que todo lo que se divulgue es poco, para que los que asistan á las corridas de toros, sabiendo un poco de aquí y otro poco de allá, vean con la mayor claridad posible lo que hagan toros y toreros. Ño es nuestro lector un aficionado vulgar, y aunque reside fuera de España demuestra que ha estudiado con cariño iá fiesta taurina y tiene afición por seguir el estudio en todo lo posible. El terreno natural del toro al ejecutarse una suerte cualquiera por un torero de á pie, es aquel que hay entre el centro de la suerte y los medios de la plaza, ó sea lo que en jerga taurina se denomina las afueras. Como la fiera, en su brutal inconsciencia, sale casi siempre hacia las afueras, el torero ha tenido que adoptar posiciones en e! que llamamos terreno de dentro y que es, naturalmente, el que media entre el sitio que se ejecuten las suertes y las tablas. Esto es lo primero que los aspirantes á diestros aprenden en los tentaderos, y la primera lección en este sentido la suelen recibir con un golpazo de una res á la que han dado un capotazo y la han tapado la salida, dándosela por dentro. En tales casos, invariablemente, los t o r e r o s viejos gritan: i Chiquillo, dale las afueras! ¿No ves que por dentro te coge? Estas primeras lecciones no suelen olvidarlas más que en muy contadas ocasiones, en que, por diversidad de circunstancias, no conservan la calma y serenidad precisas. Esto es lo natural; por eso vemos que los lances de capa se dan siempre dejando al toro la salida hacia los medios; que las banderillas, sean al quiebro, al cuarteo ó de frente, se clavan también con esa precaución; que los pases de muleta se dan asimismo, y que al entrar á matar procura el espada quedarse en el terreno de dentro á la salida. Hemos dicho antes que esto es lo natural; pero durante la lidia se presentan muchos casos en los que hay Jttanuel Rodríguez (Mojlno Ciioo) Vino á Madrid por primera vez el día 26 de Julio de 1908, y estuvo bien, aunque con algunas deficiencias; pero al repetir su trabajo en esta plaza, quedó mal, y perdió la buena impresión que había producido al presentarse. Aquel año fué de los que más corridas toreó entre los de su clase. La empresa de Madrid le cerró las puertas á piedra y lodo y, sin que sepamos por qué, es éste uno de los que no vemos ya hace dos temi oradas, con lo que el muchacho sufre indudables perjuicios, ya que está en la edad y en las condiciones en que más necesaria es la plaza de Madrid, que tanto suena para los que tienen necesidad de abrirse camino. Torea buen número de corridas en diferentes plazas, pero no es eso bastante para lo que necesita un torero cuando tiene veinticinco años de edad y quiere ser lo que otros que ganan palmas y dinero en: abundancia. Todos sus esfuerzos deben dirigirse á torear en Madrid, con la idea de echar el resto de la valentía y los conocimientos adquiridos, y en cuanto aquí tenga éxitos francos repetidos,