Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
crp MESA RLVUELTA h ANÉCDOTAS LA F I D E L I D A D príncipe qui? E 1 ser muy de Conti, muy a ií más de feo era tonto, se despedía de su mujer para emprender lui viaje y la recomendaba la fidelidad. Ella, que era muy virtuosa, se ofen dió con la recomendación, y le dijo: -Podéis estar tranquilo... No tengo esas ideas más que cuando os veo. UNA OÍBSERVACION Es una vieja máxima entre los militares la siguiente: Si tenéis boleta de alojamiento para una casa donde haya dos hermanas, el medio infalible de que la una os ame es cortejar á la otra. BALZAC. Una herniosa sin gracia es una rosa sin olor. BECCARI. A. C wift, el famoso escritor inglés, que ría casar á un sobrino suyo cuanto antes. Pero todo el mundo le recomendaba que esperase á que el muchacho tuviese más cordura. ¡Ño! -contestaba él. -Si llega á ser cuerdo sin casarse, no se casará imncai EL R E T R A T O El castigo de vma coqueta es acabar por querer á un tonto. IZARN. CANTAR ILUSTRADO p a s e a n d o e n su charrette Eduar do VII de Inglaterra, encontró en un camino á una mujer, que, no conociéndole, le pidió que pusiera en el carruaje una pesada cesta de frutas que conducía. -Con inucho gusto- -dijo el príncipe. -Pero ¿no le convendría mejor vendérmela? ¿Cuánto quiere usted? -Tres francos. ¡T r e s francos! No los tengo; pero le daré el retrato de mamá. La campesina se encogió de homaros. ¡El retrato de su mamá! ¿Y qué quiere usted que haga con él? -Lo que usted quiera; tómelo- -dijo el príncipe riendo y poniéndole en 1 a mano una libra esterlina con cl busto de ¡a Reina Victoria. Extiéndanse varios pliegos de papel, hasta que la mesa esté enteramente cubierta; pero sin que sea necesario multiplicarlos, de modo que los unos estén sobre los otros. Coloqúese allí la estampa que se quiere lavar y échesele encima agua hirviendo, derramándola por t o d o s l o s puntos. C o m o se retuercen regularmente algunas partes de la estampa, y la, más elevadas se secan más pronto, debe tomarse una esponja fina, y con el agua que aueda en los pliegues de la misma se mojan los parajes secos. Después de haber derramado agu? hirviendo por dos ó tres veces, se observará que el rojo amarillo de la estampa aparece arriba; pero esto no debe inquietar, porque cuanto más se limpian las estampas más se aumenta. Blanqueadas ya, se meten en una vasija cuadrada de cobre ó de madera de una capacidad mayor que la estampa, se echa encima agua hirviendo y luego se cubre el vaso con un lienzo para conservar el calor: al cabo de cinco ó seis horps el amarillo se suelta en el agua. Antes de echar esta última agua, debe extenderse sobre las estampas ya mojadas un pliego de papel fuerte, para que el agua hirviendo no las maltrate. Hecha esta operación, se cuelgan en unas cuerdas para exprimirlas el agua, y cuando están medio enjutas se colocan entre pliegos de papel ó de cartón, cargándoles con algún peso para que. no se arruguen. Si no bastara con un día, se repite a l o t r o l a operación. Cuando hay manchas de aceite se necesitan alguna vez ocho días para quitarlas. DOS BECFTAS DE REPOSTERÍA PENSAMIENTOS Lá madre, en este mundo, es el sólo Dios sin ateos. LEGOUVE. Ayer en tu calle qué emoción pasé; vi á Dios en tus ojos... y al diablo después. No hay belleza alguna excelente en cuyo conjunto no exista algunr. deformidad. BACON. CONOCIMIENTOS ÚTILES PARA QUITAH M A N C H A S El mejor refrigerio para el alma es la sonrisa de una mujer bonita. DESNOYERS. AI besar el pedestal de los ídolos, se nota qué son de barro. LEMONTEY. Un rnarido detesta en su mujer las cualidades que adora en las demás. CONSTANZA. Tómese una yema de huevo fresco, media libra de miel cruda y el grueso de una nuez de sal amoníaco; mézclese todo, y apliqúese sobre las manchas de los tejidos de lana; déjese en ellas algunos minutos, y últimamente lávense con agua fresca. El agua que tiene en disolución jabón blando, hiél de buey y sal de sosa, quita las manchas ele los paños y demás tejidos. M O D O DE L I M P I A R L A S E S A M A S En la guerra del amor, la fuga es ima victoria. PETKARCA, Q e clavan en una mesa clavos pe queños por ambos lados, y por ellos sé pasan varios hilos cruzados para impedir que el viento desordene las esto. npas. Jalea de manzana. -Se. vacían las manzanas con mucho cuidado, para no romperlas. Se pone á cocer la carne de las manzanas con poca agua, y cuando estén cocidas se colocan en un tamiz, sobre un perol, y se las deja toda la noche. Al día siguiente se mide el jugo que han destilado, y se le agrega, si son agrias, una libra de azúcar por un cuartillo de jugo, y si son dulces, la mitad. Bien mezclado se pone al fuego, y se clarifica con clara de huevo batida. Cuando esté en punto se echa en las manzanas y se sirve frío. Mantecados de Sevilla. -Para dos tazas de manteca, una de vino generoso y dos cucharadas de azúcar molida. Se mezcla bien y se le añade harina hasta formar una masa blanda, que se trabaja sobre una mesa de mármol. Se le da la forma de un rollo y se cortan ios mantecados, metiéndolos en el horno sobre una lata. Al sacarlos, antes que se enfríen, se envuelven en azúcar molida muy fina. Preciados 20, LA FUNERARIA, Teléf. 225. No pertenece al Trust Funerario.