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EFEMÉRIDES LA PLAZA DE TOROS DE MADRID C e cumplen hoy treinta y seis años del día en que fué inaugurada la plaza de toros de Madrid, la más imponante de cuantas existen, la que ha dado y anulado tantas reputaciones, y ningún asunto más oportuno dez, y después los de Colmenar, pues los de ganaderías andaluzas que habían de lidiarse en la fiesta del día siguiente, habían llegado por ferrocarril y estaban ya en los corrales. Por cierto que estuvo á punto de ocurrir algo muy lamentable, pues al salir el cabestraje de Veragua y Hernández para dejar libre el corral, se encontró con el encierro de los de Colmenar, y en la confusión se escapó el toro Traidor, de Navarro, que dio la vuelta á la plaza sin cau- y Manuel Gutiérrez (Melones) Ips mayorales de Veragua, Anasta s i o Martín y Miura; como representantes de la Diputación provincial, don Simón Pérez, D. Ecequiel Ceinos, D. Dionisio López Roberts y el señor Somalo. El día estaba muy lluvioso; pero no por esto se suspendió la función. A las once se hizo el aoartado, y á la una empezó á llegar gente, casi toda e n coche, á causa d e l m a l tiempo. que aquella solemnidad puede ocupar las líneas de esta sección. No daremos datos del edificio, ya publicados en el número 17 de Los Toros correspondiente al año último; pero sí haremos la reseña de la función inaugural, sirviéndonos de los datos de un libro interesante, de autor anónimo, en que se hace la historia del circo taurino madrileño desde su inauguración hasta el año 1882. Hízose el encierro el jueves 3 de Septiembre de 1874, entrando en la plaza primero los toros del duque de Veragtia y de D. Antonio Hernán- sar daño por fortuna, pero sembrando el pánico, pues habla allí muchísima gente en coche, á caballo y á pie. El vicario de Madrid, asistido pot el capellán colector del hospital Provincial, bendijo luego la capilla de la plaza, la enfermería y la sala de toreros, y al día siguiente, á las siete de la mañana, dijo misa en la capilla el mismo capellán, D. Pedro Yarza, asistiendo al Santo Sacrificio los diestros Regatero, Currito, Frascuelo, Chicorro, Machio, Mariano Ant ó n Julián Sánchez, José- Martín, Antonio Calderón, Francisco Oliver La música del Asilo de Saü iernardino dio un concierto en el redondel hasta las tres, hora de empezar la corrida, que dio comienzo con el despejo, durante el cual un espectador rezagado motivó los primeros silbidos que se oyeron en nuestro circo taurino. Presidía el alcalde, señor marqués de Sandoval. El paseo de las cuadrillas fué acog i d o c o n una. salva general d e aplausos. AI llegar á este punto dejamos! a palabra al anónimo autor del libro