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NOTAS TAURINAS había nacido t a m b i é n José Claro, quien por entonces tenía alborotada á la afición sevillana y muy particularmente al citado barrio, en el que se habían formado dos bandos, mucho más numeroso el que seguía á José Claro. Sufrió Serranito desprecios y amenazas de sus vecinos y el disgusto de que las autoridades prohibiesen una corrida, en la que iban á alternar ambos, por el temor de que viniesen á las manos los partidarios de uno y otro. Pasados aquellos ímpetus y lleg- ado su contrincante á la más alta popularidad entre los novilleros, se dio paso á Hilario y pudo comenzar tranquilo su pelea para ganar un puesto honroso. El 23 de Julio de 1905; tuvo un gran éxito entre sus paisanos al matar un torazo de Otaolaurruchi, de espantable cuerna, al que le entró como un verdadero valiente. Sus heroicidades llegaron á noticia de todos, y en la plaza de Madrid debutó el domingo 15 de Octubre del referido 190. Se vio en él un torero muy desenvuelto, que quería hacerlo todo y al que le salían bien algunas cosas. Agradó su labor en general, quedando el deseo de volver á verle en la temporada siguiente, á lo que la empresa a c c e d i ó repitiéndose los aplausos que merecía la voluntad del joven, á quien pronto se le dio un puesto entre los novilleros de la primera fila, con los que hizo buen papel, sin dejar de mostrar algunas deficiencias y desigualdades, que no por eso borraban la impresión general, q u e era favorable a! muchacho. Colocado en ían digno puesto siguió dos años, y se decidió á tomar la alternativa cuando nadie lo creía un disparate, siendo su última novillada la que toreó eri Barcelona el día 23 de Junio de 1908. En la plaza de Murcia, el 28 de, Junio de dicho año, le otorgó la investidura el popular Machaquito, con toros de la ganadería de Olea. Como matador de toros tomó parte en otras tres corridas, en las plazas de Barcelona, Carabanchel y Cartagena, v á la cuarta, que fué en la plaza de Astorga, el 23 de Agosto, sufrió la terrible cogida que le llevó á la tumba. Al entrar á matar á la media vuelta, después de cuatro pinchazos, al toro Sordito, de D. Santiago Necher, fué derribado y horriblemente corneado en el suelo, sufriendo una cornada en la región anal, con perforación del recto por ambos tabiques, considerada desde el primer momento como gravísima. Trasladado á Madrid, vivió cincuenta días, sufriendo dolorosas curas que no pudo resistir, y falleció el día 13 de Octubre, siendo svi muerte muy sentida por aftcionados y compañeros. Así acabó la historia de Serranito, muchacho en el que habían cifrado los aficionados fundadas esperanzas. DULZURAS. M A S DEL LIBRO DÉ BOMBITA lAestinada al Averiguador taurino para que en tal sección sea contestada, nos dirige ana extensa carta Un aficionado del siglo pasado y en ella trata algunos extremos relacionados con el libro Intimidades de Bombita, que no se pueden contes ar en los estrechos límites en que nos vemos obligados á encerrar lo que se refiere á una pregunta, y, además, pasaría mucho tiempo hasta que le llegara el turno y halsría perdido la oportunidad, pues que se trata de una obra que en los momentos presentes es de actualidad y ésta pasará rápidamente. En primer término, habla Un aficionado del siglo pasado de la alternativa de Ricardo Torres, que no fué en la fecha que se asegura en el libro, sino en la que dice nuestro comunicante, como ya hemos dicho en el número anterior. Poseemos cartel y revistas á la disposición de quien lo dude, que no lo dudará nadie. Tiene razón en esta parte de la carta elaficionado, y es justo que se extrañe de que un dato tan importante en la historia de un diestro esté equivocado en un libro que aparece como inspirado por él. También estamos conformes en que no es fácil que los amigos del diestro le digan, cuando se despide de ellos para ir á torear: Que no sea mucho refiriéndose L la que consideran segura cogida. Eso no hay ningún amigo que lo haga, ni tampoco hay motivo para exagerar en tal sentido, pues aunque Ricardo Torres haya sufrido más de, treinta cogidas durante su vida torera, no es una proporción aterradora, tratándose de un diestro que lleva toreadas entre novillero y matador de toros unas setecientas corridas. Verdad es también lo que dice el autor de la carta de que nos ocupamos, que cuando pudo ver Bombita al Espartero no pasaba de catorce años, edad muy corta para poder aventurar un juicio sereno y justo. Cierto es; pero no lo es menos que lo que dice Ricardo de Manuel García está muy dentro de la verdad y de la justicia. A cada cosa hay que darle lo suyo. Otro punto á tratar es el de los banderilleíos, respecto al cual dice nuestro comunicante: Llama la atención que crea los mejores banderilleros á Patatero y Barquero, y se olvida de Alvarez, que ha sido su peón de confianza desde que debutó como novillero. Esto es muy raro. Aquí no estaraos conformes c o n Un aficionado del siglo pasado Ricardo tendrá motivos para apreciar personalmente mucho á Enrique Alvarez y á Triguito. QV. V están con él desde que empezó; pero esa estima- ción personal no le iba á quitar el jui cío hasta el extremo de afirmar ouc Enrique es mejor banderillero que Barquero y Patatero. Jín este caso, habría faltado á la verdad y eso hubiera sido muy justamente censurado Ya e s t á contestada la carta de nuestro l e c t o r al que desde luego agradecemos que se haya dirigido á nosotros en solicitud de aclaración á algunos puntos que, como el de la fecha de la alternativa, son incomprensibles. Por lo demás, demuestra esta carta lo que ya hemos dicho en el artículo del número anterior, y es que el que coge en sus manos el libro de Bombita lo lee hasta el final. Esta es una demostración de que, aun dentro de la parte que hay de fantasía, tiene gran interés para los aficionados y para los que no lo son. AVERIGUADOR TAURINO Manolín, Sanlúcar de Barrameda. No sabemos quién posee en la actualidad reses oriundas de la ganadería de D. Ramón Larraz, ni sabemos de hechos célebres ocurridos con dichos toros. Del novillero sanluqueño R a f a e l Díaz (Ostión) no hay grandes cosas que contar, y precisamente el convencimiento de que no podía llegar á más habrá sido la causa de su retirada de la profesión. Dos aficionados á la fiesta nacional. Albacete. -Como ustedes c o mprenderán, n o s o t r o s no vivíamos cuando se inauguró esa plaza, que es una de las más antiguas de España. Hemos consultado varios autores, entre ellos á Velázquez y Sánchez, y no están de acuerdo, por cuya razón noles contestamos concretamente. E n los archivos de ese Ayuntamiento encontrarán datos precisos, q u e nosotros no poseemos. Cuando en sus primeros tiempos denovillero toreó en Madrid Cándido Martínez (Mancheguito) mereció á los aficionados buen concepto, especialmente en los momentos supremos, ó sea en la suerte de matar, lo que hacía con gran valentía. Después se presentó con menos coraje y no volvió á ser lo que en los principios ya citados. Varios machaquisias, Cartagena. -La cogida que inutilizó al Bebe la sufrió en esa pinza, el día 5; de Agosto de 1888. Los toros eran de Saltillo, y los espadas encargados de estoquearlos, Frascuelo y Giierrita. A la otra pregunta que hacen ustedes no podemos contestar con exactitud.