Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NOTAS TAURINAS Nada se hacía á derechas; nadie se atrevía á nada. Entretanto administraban l a E x tremaución á Nicolás Fuertes, cuya cog; ida había sido presenciada p o r sus padres. El entierro fué una manifestación de pesar solemne. En la comitiva figuraban más de mil personas, y presidieron el d u e l o Salvador Sánchez (Frascuelo) Gabriel López fMoíííto) e l rejoneador portugués J o s é Bento d Araujo y el empresario señor Arana. que lo lea, sea ó no partidario de Bombita, y esté ó no conforme con lo que en sus 180 páginas contiene el tomo. Está compuesto de una manera muy original, y el lector se cuela con verdadero interés, devorando el texto y lamentando q u e llegue el final. Esto rae ha ocurrido á mí, que soy un impertérrito aficionado á las fiestas de toros; pero ocurrirá lo mismo á muchos que no tengan tal afición. No es extraño que entre aficionados y no aficionados se haya hablado tanto estos días del lUro de Bombita. Así se íe denomina por los que lo conocen, y así es en verdad; aunque Ricardo Torres no haya puesto su pluma más que en el autógrafo, que aparece en una de las primeras páginas, afirmando que no es verdad que piense retirarse de los t o r o s como se ha? dicho, pues no cree que haya ningún motivo para adoptar tal determinación. Felipe Trigo ha escrito un prólogo con el título de Oh, la sonrisa del Bomba que es una hermosa defensa de las corridas de toros, muy sincera, muy española y muy oportuna en estos tiempos, en los que, aquellos que tienen. firma, casi todos han caído en el ridículo sentimentalismo de no ocuparse de la única fiesta en que hay plétora de vida, de luz, de color, y de nobleza. Miguel Á. Rodenas, consecuente espectador en las fiestas taurinas y literato pulcro, es el que ha escrito todo lo que allí encuentra el lector; pero confiesa en la Introducción que no ha oue ¿to más que el trabajo material de dar forma á lo que en diversas conversaciones ha oído á Ricardo. Con tales elementos no hay que dudar que, aparte diferencias de criterio, el conjunto ha de ser agra dable en extremo para todo el que lo lea. La primera parte de la biografía es muy interesante, pintoresca y casi desconocida, en algunos curiosos detalles, de la mayoría de los aficionados. De una vez hecho torero no hay nada nuevo, por tratarse de un diestro popularísimo, al que, desde hace doce años, le conoce toda la actual generación. Un dato hay equivocado, y he de pedir perdón al autor por si llamo la atención señalándolo. Dice que le dio la alternativa el Algabeño el día 30 de Abril de 1900, y no- es exacto. Ricardo, al repasar, si ha repasado, las pruebas, vio lo del Algabeño, que es verdad, y no vio la fecha, que no lo era tanto. La alternativa de Ricardo Torres la concedió el diestro dé la Algaba el día 24 de Septiempre de 1899, con ganado de Veragua. 7 M El origen de esta equivocación es un libro que hizo Recortes, en el que se decía que se doctoró el chico de Tomares el 30 de Abril de 1900, en una corrida con reses de Otaolaurruchi, siendo éh primero que mató de Anastasio Martín, y oficiando de padrino Mazzantini. Esta confusión es perfectamente explicable, porque la primera vez que toreó con Mazzantini fué el 30 de Abril, y Luis le cedió eh primer toro. Tomado de dicho libro, consta el dató en el volumen que So y Sombra dedicó á Bombita, y de ahí se ha copiado indudablemente, sin confrontar, en este libro que, menos que otro, debía contener la equivocación. Perdone el lector este inciso, que he creído necesario, porque c o m o hay tres documentos que concuerdan en la fecha del 30 de Abril de 1900, y yo he publicado una biografía en Los Toros haciendo constar la del 24 de Septiembre, puede salir algún tomador de cabelleras con la pretensión de encontrar pelo en. mi luciente calva. Volvamos al libro para decir que, después de un capítulo en el que trata de las cogidas más importantes que ha sufrido, y de otro en el que constan varias opiniones sobre sus gustos artísticos, está la parte que más importancia tiene para el aficionado á toros, y es cómo torea Bombita y el por qué hace muchas de las cosas que hace. Hay opiniones acerca de las banderillas muy atrevidas, pero que nc dejan de ser acertadas, en las que llega á decir que se debía suprimir h suerte en algunos toros. Defiende ÍE colocación de los toreros á la derecha de los caballo Sj y con tal teoría no podemos estar conformes. Que las faenas largas no debían realizarse, es una aseveración que defenderá todo buen aficionado; pero el propio Ricardo afirma que, á veces, se entusiasma con las palmas y acaba con la bravura de los toros sin encontrar m e d i o de entrar luego á matar. Quisiera llevar al Reglamento una reforma en lo que respecta á los avisos á los espadas, en el sentido de que no se midiera siempre el tiempo lo mismo, guardando mayores consideraciones en algunos casos en los que el torero está cerca y quiere poner en práctica los recursos del arte. De esto se han ocupado los periodistas, á quienes encargó el Sr. Méndez Alanís la reforma reglamentaria, y no sabemos si se atenderá. Esta parte de la obra es muy interesante, y no lo es menos la que le sigue, en la que hace juicios atinadísimos de Lagartijo, Guerrita, Mazzantini, Espartero, Reverte, Bombita (Emilio) y Antonio Montes. Resplandece un excelente j u i c i o Nicolás Fttertes (el Pollo) Nicolás Fuertes nació en Bañón, pueblo de la provincia de Teruel, el de Noviembre de. i8 i. De los comienzos de su vida torera y de las causas que le impulsaron á dedicarse á la lidia de reses bravas, los únicos datos que figuran en las biografías, aparte del. de su nacimiento y su muerte, son el de que figuró en la fcuadrilía de Cayetano Sanz en la cor n d a regia verificada el 2. de Enero 40 1878, y el de que trabajó con aceptación en varias plazas de España y del Uruguay. Sánchez de Neira dice de él que tan frío era en el redondel, que á veces parecía serenidad su indecisión P. P. CHANELA. EL LIBRO DE BOMBITA 1- 1 e leído, hasta el pie de imprenta, -el libro Intimidades taurinas y nrte de torear, de Ricardo Torres Bombita) y me ha sabido á poco. Creo que le ocurrirá igual á todo el