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FOLLETÍN DE BLANCO Y NEGRO LOS BANDIDOS DE LA HOGUERA NOVELA POR ELIAS BERTHET 18. CONTINUACIÓN no puede emprender tan largo viaje. Por severa frunció el cefio con aire de feroz impaciencia; que sea la ley, no puede llegar hasta la barbarie, y pero no tardó en reponerse, y se disponía á parnada arriesgáis dejando á mi tía en la granja tir, cuando Daniel, que circulaba libremente por hasta tanto que hayáis consultado con vuestros la habitación, le llamó aparte. superiores. -Ciudadano Francisco- le dijo con tono benéTodos los presentes unieron sus instancias á las volo, -creo que ahora puedo depositar envos toda de Daniel; pero el cabo, que había logrado domi- mi confianza. ¿Queréis servirme en el asunto de nar su erríoción, se mostró inflexible y dijo con voz que os hablaba poco ha? mal segura: El buhonero contestó, mostrando alguna vaci- ¡Imposible! Yo jamás discuto las órdenes que lación recibo... Dirigios á los que mandan; yo no hago- -Según y conforme, ciudadano; poco puede más que obedecer. hacer un pobre diablo como yo... ¿De qué se trata? y volviéndose á María, prosiguió: -De una comisión sencilla... Ya veis que estoy- Os aconsejo, señorita, que os retiréis con arrestado como sospechoso, y, sin ser profeta, se vuestra madre á la habitación inmediata, que yo puede predecir lo que resultará de mi arresto. cuidaré de que no se os moleste; así descansaréis Pues bien; mi tío Ladrange, ese desdichado any podréis disponer con entero desahogo los prepa- ciano que ha sucumbido la noche pasada de una rativos del próximo viaje... Es todo lo que puedo manera tan horrible, me dio un encargo que, según hacer. todas las apariencias, ya no me será dable desem; -Está bien, señor, y os doy las gracias- -con- penar y auiero transmitírosle. He visto por vuestro pasaporte que sois natural de la aldea de Fromentestó María saludando con modestia. Tomó del brazo á su madre, que la siguió auto- ceau, y, por tanto, os será más fácil que á cualmáticamente, cambió una dolorosa mirada con quiera otro descubrir á un sujeto de dicho país en Daniel, y salió acompañada del granjero y de su quien recae desde hoy un nombre distinguido y mujer, que, en medio de sus pesares, no olvidaban una cuantiosa fortuna. No vaciléis, pues, en emprender lo más pronto posible el viaje á Fromenlos deberes de la hospitalidad. El cabo se había dejado caer anonadado sobre ceau, y si lográis buen éxito en vuestras pesquisas, una silla, y Daniel se cubría el rostro con las no dejaréis de sacar de este negocio ventajas personales y aliviaréis mi conciencia de un gran peso. manos. Daniel suministró al Guapo Francisco los datos El Guapo Francisca permanecía sumergido en una profunda meditación, fija la vista en la puerta y noticias necesarias para descubrir al hijo abanpor donde acababa de desaparecer María de Me- donado del viejo Ladrange, haciéndole repetir varias veces los nombres y las fechas que podían reville. El Tuerto de Jouy, después dé haber examina- ponerle sobre la pista de los descubrimientos. Sin do á todos con burlona curiosidad, exclamó son- embargo, se abstuvo de contarle la historia por completo, temiendo conceder una confianza ilimiriendo: ¡Pardiez! ¡Vivir para ver cosas chocantes! tada á un hombre á quien sólo, conocía de poco La gendarmería nacional prendiendo á los propie- tiempo. Esta reserva pareció excitar las sospechas tarios y á las damas aristócratas, en tanto que los del buhonero. ladrones y asesinos corren por donde les place! ¿Pero no queréis decirme más claramente- T i e n e s razón, muchísima razón- -exclamó contestó éste con cierta agitación- -lo que se espebruscamente Vasseur alzando la cabeza. -Sí- aun- ra de ese incógnito Francisco Gautier? -Os repito que se trata de crearle una brillante que seas el miás descarado pillo del universo, lo que es por esta vez has dicho la verdad. Momentos hay posición, que seguramente no puede esperar. Tan en que le dan á uno tentaciones de romper el sable luego como hayáis averiguado el lugar que habita, para arrojar los pedazos á la cara de... Pero no le decidiréis á que se provea de los documentos importa- -añadió con acento sombrío, ya tomaré que acrediten su identidad y se presente al ciudala revancha... Puedes decir á esos que corren por dano Laíoret, notario en N... y encargado del donde les place, si los conoces, que no siempre el testamento de mi difunto tío Ladrange; entonces, cabo Vasseur tendrá que dedicarse á prender per- si no es ingrato, os recompensará generosamente sonas honradas, y que, ¡voto á quinientas mil le- por vuestros servicios. El G u a p o Francisco reflexionaba profundagiones de diablos! los malhechores no perderán mente. nada con la tardanza. ¡Ea, pues! excIamó, -liaré lo que deseáis, Habló algunas palabras en vOz baja con dos de sus gendarmes, señalándoles á Daniel, y salió para ciudadano jr. ez de paz, y con fundadas esperanzas de buen éxito, porque, á decir verdad, creo que recibir á algunas personas que llegaban. El Tuerto de Jouy, amedrentado con el tó no ese Gautier no ha de serme completamente desamenazador de Vasseur, tenía prisa por ponerse conocido. ¿Le conocéis? -preguntó Ladrange. ¡Oh! fuera del alcance del terrible cabo y tocó eri el brazo al Guapo Francisco para advertirle que era dadme algunas noticias referentes á su persona. -Allá en tiempos era un chico muy levantisco tiempo de retirarse. El buhonero, interrumpido en sus reflexiones, y nada tonto...