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MLldER mmSH os nios (uitos suelen ser los enemigos más encarnizados del cutis bonito. En lui sitio donde se encuentren dos personas, de tez curr. ida una, y de piel suave y rosada la otra, es seguro C ue los mosquitos acudirán á la segimda para njortificarla sin i icdad. Sin difieultad se ucden ver libres de esta plaga los (jue sigan mi consejo. En el (inicio de la ventana ó balajn colocarán un cacharro peciueño con vino Illanco y cominos; esta mezcla produce un olor que los hace huir, y los mismos seguramente no vuelven. Me parece estar viendo á la mayoría de mis lectoras hacer un gestito y decir: ¡Q u é h o r r o r! No me choca cjue los mos tiitos h u y a n yo también me escaparía por no soportar ese olor. No, amable lectora; esc olor es sólo perceptible para ellos, ó para algunos seres de los que se a. segura, no sé con qué fundamento, que tienen sesos de mosquifb. Todavía tengo otro recurso más agradable; pero quizá perjudicial para I la salud, que es tener siempre puesto en una mesita al lado un gran ramo de jazmines. P uesto que en este níimero dedicamos el lugai preferente para los niños, hablaremos del juguete de última moda cpe está haciendo las delicias de los chicos del Norte, y que no tardará en cruzar la frontera para hacer las delicias de los espatloles. Como es natural, se trata de un aeroplano. Toadas las aficiones del día no podía ser otro el m a r a villoso juguete. La forma es igual que los ele verdad, 3 el tamaño, lo suficientemente grande para que pueda sentarse el aeronauta y un viajero. Está ingeniosamente montado sobre cuatro ruedas con muelles, que se mueven por medio de pedales. Al an lar los muelles balancean el aparato en forma que la ilusión es completa y parece c ue realmente vuela á medio metro de altura sobre el suelo. If S Hi Hl 11 mam fr ci J i I LA COCINA MODHRNA El arte, que en estos tietnpos tomó la dirección de la casa, ha entrado también en la cocina, transformándola y embelleciéndola. Nada tan artístico, dentro de su sencillez, como esta mesa y esta alacena, poir ejemplo. Nada, al mismo tiempo, tan limpio y atrayente.