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mmwERi. mmíin en. un cuarto reducido, sin recursos para distraerse de sus tristes meditaciones. La mayoría de las veces nos sucede lo mismo que al maniquí. Lo que más atractivo nos parece en la superficie, suele ser molesto y antipático en el fondo, cuando no es tristemente doloroso. P a r a estas pobres muchachas la tem 5o rada de verano es la más penosa, porque las extranjeras vienen á proveerse para el invierno, y los maniquíes, con una temperatura de muchos grados sobre cero, están poniéndose y quitándose constantemente vestidos de paño y terciopelo ó enormes abrigos de pieles. En el cuarto donde se esté debe llenarse una gran jofaina de agua con algunas gotas de agua de Colonia. Se colocará cerca del sitio donde uno se siente, para que sin molestarse se puedan humedecer de vez en cuando las orejas por la parte inferior, lo que refresca de manera extraordinaria. que ahora habia reu na de las cosasmedio hastaconservarnoelsepelo ondusuelto era el de lado en los puertos de mar. Indiscutiblemente, es muy desagradable tener que resignarse á ir mal peinada ó recurrir á los postizos, cosa muy incómoda para la que tiene buen pelo propio, pero lacio. Para estas personas son todos los inconvenientes de la humedad, porque para las que naturalmente lo tienen rizoso, ya se sabe que el aire de mar las favorece. I a solución de este problema es muy sencilla, aunque algo molesta: unos minutos, pero no hay atajo sin trabajo. Después de bien lavada la cabeza, para que no tenga nada de polvo, y cuando esté completamente seca, se moja un cepillito en bencina y se pasa sobre la parte del pelo que se quiera ondular, y luego se recoge en papillotes de a el de seda. Esto debe de hacerse al acostarse, i) or ue el calor de la cabeza contribuye al buen éxito, líl olor dura diez ó quince minutos, éstos son los momentos malos; pero, quién será la que no los sufre con gusto por verse todo el día con una bonita cabeza? CONSEJOS ÚTILES p n el centro del día, durante la canícula, hay siempre dos ó tres horas de mucho calor, y precisamente en esas horas no es posible recurrir á ninguno de los procedimientos conocidos para refrescarse, por estar en plena digestión del almuerzo, y tanto el bañarse como tomar una bebida helada, podría tener funestas consecuencias pero como para todo hay remedio en la vida, queriendo buscarlo, no era lógico que no existiese uno para aminorar el calor, y existe. Aunque parezca una broma, no lo es, según afirman personas que lo han puesto en práctica. 1. Comedor de casa de campo, estilo inglés antiguo. l -A ia ¿i L j- ¿j