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NOTAS TAURINAS por último, un varetazo formidable en el pecho. Todas las heridas eran gravísimas, tanto, que á los pocos minutos dejaba de existir el infortunado diestro. La corrida continuó... Explicóse la cogida como un efecto de pundonor del torero. El primer par de banderillas que puso á Rosadito fué al cuarteo, y quedó bastante mal, motivando manifestaciones de protesta del público. Quiso Lobifo sacarse la espina y trató de clavar de modo que se le aplaudiera por el valor demostrado. Así halló la muerte. Estos son los no muy lógicos razonamientos de aquellos á quienes se les indigesta lo que los toreros comen, y no quieren comprender que, si no hubiera toreros, mal podrían vivir los muchos señores que en España se dedican á la explotación, de plazas de toros y á extraer el jugo á diestros infelices. Si muchos aficionados conocieran á esa pléyade de individuos que en esta época del año se dedican á presentar proposiciones á los Ayuntamientos, ofreciendo halagadoras combinaciones de toros y toreros para corridas de feria; si supieran cómo compran el ganado y en qué condiciones llevan á los espadas que desean á todo trance sumar corridas, otra sería la idea que formarían de los que, al fin y al cabo, exponen la vida para no ganar muchas veces lo que cuestan fondas y viajes, mientras las sanguijuelas de la fiesta se enriquecen sin pensar en la crueldad de los procedimientos. No rezan estas líneas con ninguno particularmente. Pocos habrá que estén limpios de culpa en lo que se refiere á abusar de los infelices que empiezan; pero si hay alguno al que no le acuse su conciencia de tales pecados, vaya para ese toda la consideración y todo el respeto que el hombre honrado merece en todas partes. Ello es que nos hemos enterado de que rin pobre hombre, que ha tenido la obligación de matar cuatro toros en dos corridas, ha percibido por su peligroso ejercicio la suma de 50 pesetas. Echemos cuentas y veamos lo que cada cual expone y lo que se lleva en cambio. Con 500 pesetas está pagado el personal de cuadrillas, y con otras 500 la diferencia que hay entre lo que cuestan los bueyes indecentes que corren y lo que pagan después por la carne. Con otras 1.500 están pagados todos los gastos, y no vengan con renglones imaginarios, porque á eso podríamos oponer otro argumento que es definitivo. Hay en esas plazas y en esa clase de corridas cada día un debutante, y entre ellos, no pocos pagan por torear, no siendo extraño ver que uno de esos compra los dos toros que ha de estoquear. Resulta, pues, que con un capital de cuatro ó cinco mil pesetas se saca semanalmente un interés de quinientas ó mil sin exponer nada, y al que lo expone todo se le pagan 50 reales por estoquear un toro que, á cambio d e las 12,50, le puede privar de la vida ó dejarle inútil para toda clase de trabajo. Estos abusos justifican el que los que llegan á los altos puestos no se cansen de pedir, quizá endiosados y exagerando la nota; pero con justa base para vengar las injusticias que 7 M en otros tiempos cometieron con ellos. Machaquito c o b r ó por matar su primer toro en Palma del Río cinco pesetas, y después, cuando en la cuadrilla de los cordobeses fué primer espada, hubo un año que toreó 50 novilladas; sobrándole por todo capital, al terminar aquella campaña, la para él entonces fabulosa cantidad de 80 duros. Si más tarde tomó la alternativa y lleva diez años en los qué las empresas han solicitado su concurso para 50, 60 y hasta 80 corridas anuales, ¿quién va á extrañar que se suba á la parra y traspase los razonables términos medios? ¿Qué mortal que se haya visto en iguales circunstancias no La hecho lo mismo? Todo tiene explicación en esta vida y, á veces, los mayores absurdos se justifican, aunque parezca increíble. k- kif ÁLBUM BIOGRÁFICO RUFINO SAN VICENTE (CHIQUITO DE BEGOÑA) A unque en la profesión de torero no hay ni puede haber injusticias, pues llega todo el que tiene condiciones y no las malgasta, á este chico bilbaíno no se le da ahora todo lo que por sus condiciones merece, y está más abandonado por las empresas de lo que en realidad debía estar. Verdad es que hay muchos toreros más de los que hacen falta y alguno se ha de quedar sin trabajar; pero si él persiste en arrimarse á los toros, ya se enterará todo el mundo y se le dará el pago que en justicia merezca. Desde las primeras veces que le vimos torear, notamos en él una valentía grande, mezclada con c i e r t o atolondramiento muy propio de todo el que empieza. Después t u v o una enorme falta de facultades que, al haber persistido, le hubiera quitado de torero; pero cuidó este tan interesante particular y una vez que hubo recuperado las fuerzas, mejoró sus condiciones toreras y se abrió paso, según necesitaban su cartel y aspiraciones. En cuanto recobró las energías demostró, como era natural, más valor y más arte, pues qué le sobraba la confianza para colocarse en terrenos que antes no podía pisar. En esta situación se halla ahora, y parece que se le van á abrir las puertas de la catedral taurina para que oficie de pontifical, con lo que se cumplirá un deseo natural que tiene el chico desde hace dos años que recibió la alternativa en Bilbao. Sabe torear y, para no olvidarlo. Antonio Lobo Bscooar (Loblto Chico) E r a un torero entusiasta, que á no haber sido truncada su carrera tan prematuramente, hubiera alcanzado la fama y el provecho que merecía. Era modelo de hijos, hermano respetuoso y amigo leal. Durante su vida torera tuvo dos percances de escasa importancia, uno en San Sebastián y otro en Villamanrique. Como dice un biógrafo, el horrible suceso de San Fernando vino á cerrar su sencilla historia, condensándola en los límites del prólogo de una biografía P. P. CHANELA. TODO SE EXPLICA en motivo de la agresión de que hace algunos días fué objeto el empresario de Tetuán, D. José López Recuero, por parte del novillero principiante Daniel Compañy (el Mestiso) salieron á luz cosas que al saberse produjeron la natural indignación Hasta aquí, el público en general había tenido á los empresarios de toros por unos pobrecitos seres dignos de 1 á s t i ma, inicuamente explotados por los toreros, quienes parece que se lo quieren llevar todo, sin comprender que si no hubiera empresarios no tendrían medios de vida y se verían obligados á trabajar en las rudas tareas de cualquier oficio, etc. etc.