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mESA RLVUELTA i Toma... E s t O y considerando ¡que así volveré yo á caáa el domingo, -si Dios quiere. LO L E N T E S CONOCIMIENTOS ÚTILES PARA CONSERVAR LOS ALBARl- O Q U d S P regurtaba un niño á su papá, algo pariente e Gedeón: ¿Quieres decirme para qué son los lentes negros? -Sí hijo mío... i Para leer de noche PENSAMIENTOS Quien se apoya en mentiras, se aliimenta de vientos. SALOMÓN. AI orgullo le sigue la desgracia. FEBÉRICD 11. Nó hay nada más dulce qué el priitríér amor. ARÓLAS. i El amor propio es un aguijón tan fino como la flecha más sutil de los ín; dios malabares. í BALAGUER. ójense albaricoques maduros, pero todavía algo, firmes (los más amarillos son mejores) córtense inmediatamente á lo largo por la mitad y quítese el hueso y la piel con un cuchillo lo más, delgado que se pueda, Pónganse por mitad ó. cuartos en una botella, según sea la boca de ésta; añádanse á cada una doce ó quince almendras de los huesos que se han quitado, y, tapándolos luego herméticamente, sujetando los tapones con un alambre puesto en cruz, se meten en un vaso con. agua fría y se, expone todo al fuego hasta que el agua haya dado el primer hervor. Entonces sé quita el fuego, sé echa el agua, y, pasado algún tiempo, se retirará la. botella del baño de maría. Sería mejor que éste tuviera una espita por donde se pudiera hacer colar el agua; El mismo pro cédi. miento puede emjDlearse para conservar los melocotones y otras frutas átíálogas. Q ü E B N CAKl? alternativamente, una cucharada de harina, otra de manteca y otra de azúcar, hasta que se concluya. Setiene preparado un molde poco hondo bañado con manteca de vacas, y sin dejar de batirlo se echa la masa y se mete en el horno hasta que se tueste por encima. La lumbre no debe estar muy fuerte. OBJETOS DE M I M B R E S El error, por brillante, que- parezca, es una ilusion. que se desvanece á me didá que 1 entendimiento- sé apro. xima. BALMES. La muerte es la consagración del genio, y la glQria, ¡sol de los muertos. BALZAC. C e toman cuatro huevos, una can tddad de harina que pese lo mismo que los huevos y, otra igual de azúcar- molida, la; mitad de manteca fresca de vacaSj sin sal, uña corteza de limón rayado y uii poquito, de canela. Se baíen, las claras á puntó de merengue, se mezclan con las yernas, y sin dejar- d- e batirlas- se lé añade, e aquí un procedimiento sencillo para limpiar las cestas, las canastillas, etc. de mimbres. Se enjabonan con jabón blanco por dentro y por fuera, de manera que queden perfectamente enjabonadas 3 no se rompan las briznas pequeñas; en seguida se frotan por ambos lados con una esponja mojada en agua caliente, teniendo cuidado de renovar el agua. Esta operación se sigue hasta que la cesta haya recobrado su primitiva blancura. Si estuviese muy sucia y amarilla, será preciso rep etir muchas veces la enjabonadura y la frotación con la esponja; Por fin, cuando esté ya blanda la cesta, lávese su parte interior y exterior con la esponja embebida én agua de añil, y. cuélguese y. enjuagúese sin frotaría muy fuerte, para que HÓ se rompa. A este efecto, debe hacerse uso dé un lienzo caliente que no deje nada de humedad, para que él mimbre no se ponga amarillo. Después de esta operación quedaran como, nuevos. los objetos. P. eciados No pertenecie al Trust FuneFarjo. ¿O, LA FUNERARIA, Teléf. ¿25. N O T A S D B i A B E M A N A Como aumentan los calores, por campos y por ciudades va el ofí o derramando los modestos veraneantes... ¡Bien un botijo nuisieran los achicharrados padres de la patria, que hoy resisten Jos calurosos debates Quien en Madrid veraneai. cuando va por esas calles su. e e ver n. n tren botrío que les refresca las fauces.