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MESA RLVUELTA -Supongo que no olvidaréis la palabra Pensión en el Diccionario en que trabajáis ahora. -N o, monseñor- -respondió Yántelas, -y mucho menos olvidaré la palabra Reconocimiento UNA TONTERÍA ¡Para tus hijos! -contciLa la mamá riendo. ¿Y si no los tienes? Entonces... ¡Será para mis nietos! -responde la niña, después de una ligera pausa. RENGLOJ ÍBb CORTOS MIS CANTARES Ni nadie vive muriendo, ni nadie vive penando, porque el tiempecito corre y las penas van pasando. Nochecita triste, nochecita larga... que las nubecitas, llorando, llorando, el barro formaban. Dicen que el sol tiene manchas; si me calienta y me alumbra á mí no me importa nada. Marcha muy corriendo, marcha muy ligera, y no piensa que va sobre nieve y deja las huellas. No sacudas más el árbol, que la fruta que tenía ya todita te la ha dado. Con una cruz á la espalda todos pasamos la vida... á ratos, la cruz no pesa... y á ratos, la cruz fatiga. Yo vi en el agua de un charco reflejarse las estrellas, que lo grande, en ocasiones, en lo chico se refleja. Unos se mueren de hambre, y otros se mueren de hartos, y yo, por más que lo pienso, no sé qué será más malo. Yo quiero llegarte á ser, tan precisa como el agua al que está muerto de sed. G L O R I A D E LA PRADA. uillermo Perrín, el popular autor compañero de Palacios, es hombre de conversación ingeniosa y ocurrente: Hallándose una noche en el saloncillo de Apolo, que estaba, por cierto, muy. animado, entró tro autor, cuyo nombre se calla, y le dijo de pronto: Vamos, Guillermo, dinos alguna tontería. No recuerdo nada tuyo- -repuso inmediatamente Perrín, dejando corrido á su interlocutor. LA LECTURA C e cuenta de Luis XV de Francia que era poco, aficionado á la lectura. En cierta ocasión, uno de. sus cortesanos le dijo para serle agradable que á él tampoco le gustaba leer y no recordaba haber leído nunca un solo libro. Al saberlo, el conde de Thiers le dijo al Monarca: -Sefioi- eso no es cierto, pero lo parece. UN HALLAZGO CHISTES DOS MUELAS ¿Qué tal marchan esos negocios? -Admirablemente. Y marcharán todavía mejor. Tengo ahora un socio muy capaz. ¿D e todo? í ntró un sujeto en una barbería á sacarse una muela, y el oficial, que era poco experto en el arte, le sacó la mala y otra buena. ¡Hombre! -dijo el paciente. ¡Si me ha sacado usted dos muelas! Calle usted, que si se entera el maestro, le va á cobrar las dos! ES UNA RAZÓN Y su marido? -Í 5i en, Viajando hace seis meses. Hago que me escriba en todas las poblaciones que para. -Después dé tres años de casada conservas los entusiasmos de los primeros días. -Es que hago colección de sellos. LA P ü O P I N A PENSAMIENTOS El hombre no encuentra en el mundo una voz más animosa que aquella que canta sus alabanzas. FONTENELLE. La verdad, para ser respetada, no necesita más recomendación que ser verdad. BARRIDO. R ntre porteras: -Oiga usted, Francisca, ¿qué hace usted cuando le ofrecen un duro de propina? -Digo casi toda la verdad. ¿Y cuando le ofrecen dos? -Entonces digo la verdad entéf. y algo más. PREVISIÓN No basta derribar, es preciso saber qué se pone en lugar de lo que se derriba. I INFORMÁNDOSE í FÍGARO. -En seguida entrará usted á de- El dolor acrisola la almas, y el placer las gasta, clarar. f LEMING. ¿Y qué tal carácter tiene el juez? n a mamá pregunta á su hija: -Es algo desconfiado; no cree más- Di, Juanita, ¿por qué no jue- que la mitad, de lo que le dicen. La belleza es el primer presente ¿con tu muñeca nueva? -Entonces, cuando me pregunte que la Naturaleza ofrece á las mujel- Porque quiero guardarla para qué edad tengo, le diré que cuarenta res, y el primero que les arrebata ihi. jos. (años. M ERY.