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mnudER mm H que cubriendo su rostro ideal con mi vitela, dirigió una mirada de odio hacia el que con tanto entusiasmo la hablaba en voz baja, que se trocó en la más dulce y vehemente de las promesas cuando sus ojos chocaron con los del joven que se ocultaba entre las cortinas de. una ucrta. Aquello fué una descarga eléctrica, como se dice aliora. La timidez del apuesto galán se fundió ante el calor de unos ojos negros, y, al poco tiempo, la feliz pareja hacía los más seductores planes para el i orvenir, confiándome todos sus secretos. En mi larga vida he sido actor de muchos dramas y saínetes, siendo sienq re muy imnortante el pai) el (pie se me ha confiado. Ahora asisto á nuestra decadencia desde este rincón, y no me quejo, puesto que mi valor artístico hace que me admiren y respeten pero vosotros, ¡infelices! adonde iréis á parar? Un poco impresionado, al pronto no supe qué responder luego me rehice y con un airecillo molesto repliqué: -También hoy dia tenemos marquesitas como soles, con cuello alabastrino y manos de nácar, que ocultan bajo su pecho secretos de amor, que saben sentir y llorar, y que con sus ojos negros encienden un volcán ó derriten nieves. Es exacto lo que dices; j: ero no te necesitan á ti... por ue dirigen sus miradas sin inclinar la cabeza ni cubrirse con la sombra del abanico. Pretextando que podían venir á buscarme, me despedí, y volví al piano, pensando en lo que acababa de oir. íís cierto que muchas no nos necesitan, porque lio ocultan sus miradas; pero también ío es que muchas, la mayor parte, no recurren á nuestra sombra porque sus miradas se dirigen siempre adonde todo el mundo puede seguirlas. Mi é 0 ca es la mejor, no quiero suspirar por el pasado y censurar el presente, porque esa es la señal de que uno dcl) e pasar á la viti- inne. DE TI EN DAS I os dmmvaiters (criados mudos) son la última palabra del buen tono. Dios mío, qué horror! ¡Eso es cruel! exclamarán mis lectoras. No hay que asustarse, porque no se trata de buscar seres imperfectos, ni de obligar á muchos á ue se finjan mudos. Se trata de una superposición de dos ó tres bandejas giratorias, que por medio de un resorte aparecen perfectamente reparadas para el almuerzo ó la comida. Cada uno se sirve lo que quiera y la bandeja desa arece con los platos y cubiertos, volviendo á presentarse otra, con todo limpio, para el segundo plato. Es una invención deliciosa que permite realizar el más bonito de los sueños: hablar con libertad durante las comidas sin los importunos testigos, que, á pesar de parecer autómatas, escuchan con la mayor atención cuanto se dice para repetirlo al revés. J uclias personas tienen gran interés en conocer los detalles, para obtener un buen resultado, en la limpieza de ía casa, y estoy segura de que el que voy í decir tendrá aceptación por lo fácil que. es ponerlo en práctica. No todo el mundo sabe limpiar los esiiejos y los cristales, y es muy frecuente recurrir al alcohol para conseguir la transi arencia completa, lo C ue resulta muy costoso; en cambio, el nuevo descubrimiento está al alcance de cualquiera. Después de fregar los espejos ó cristales con agua y jabón, se aclaran, frotándolos bien, con un periódico mojado, usándolo corno si fuera una esponja. La tinta de imprenta los deja nreciosos v muv brillantes. Luego se icLiui con un i LUO ue üilo gordo. Á h h í t i M -iÍ 5 0 m Vi? ss? Práctico y cóinoiio iiiaU de entrada para casa de campo, de estilo inglés,