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NOTAS TAURINAS COSAS Q U E NO SE C U M P L E N abono, debe saber con los elementos que cuenta y puede anunciar claramente lo que tiene pensamiento de dar; debe, al anunciar seis corridas, decir las ganaderías á que pertenecerán los toros de cada una, ofreciendo como de reserva otras dos vacadas pars. substituir á aquéllas en un caso de fuerza mayor, que deberá justificarse siempre. De este modo nadie pensará en mala fe cuando, como en este año ha pasado, queden sin darse á los abonados tres ó cuatro p anaderías de las de más precio, habiéndose prodigado Otras que deberían condenarse á extrañamiento temporal ó perpetuo, con lo que no se perdería nada. Cuando la empresa no tenga seguridad de que cuenta con unos toros no tiene por qué anunciarlos, y los dueños de reses no deben tampoco tolerar que su pabellón sirva para cubrir nieicancías menos acreditadas como e. stá sucediendo ahora con una intolerable frecuencia. Lo que ha ocurrido en este abono es lo mismo que ocurió el año pasado, y á pocos años que se repita pasará por ley, por aquello de que siempre ha ocurrido, que es con lo que en este país del eterno precedente se quieren tapar los mayores absurdos. Ahora, que cumpla cada cual con su deber y se verá el poco trabajo que cuesta satisfacer los deseos del público que paga, i mico amo á quien todos debemos t e n e r empeño e n servir. I I DUZ JLRAS. cada torero. Creo que en la dehesa se leía los periódicos. Efectivamente, sale el cárdeno en cuestión y hace andar á los, toreros más apurados que si tuvieran delante al recaudador de contribuciones, y entonces son las alegrías de los intransigentes. ¿Eh? ¿No lo decía yo? Y con su mente ayudan á las malas intenciones del toro, que, si por deseo suyo fuera, iría metiendo íqs cuernecitos uno á uno á todos los lidiadores. Estos mala sangre son los que en las tertulias taurinas hablan siempre mal de los toreros para ir haciendo atmósfera. -Me han dicho que él empresario de Cogolludo se ha negado á firmar la escritura con el Anafre- porque éste pedia que le pagarán su trabajo en billetes de la serie F. ¡Ha hecho bien, porque estos toreros de ahora se han puesto imposibles! Antes he visto al susodicho Anafre: ¿saben ustedes cómo iba vestido? -De odalisca. -Con una americana como usted y como yo. ¡Les digo á ustedes que eso es un escándalo! Si yo fuera empresario, no dejaba ni un solo torero. Como nO todo el mundo es de la opinión de ésos intransigentes, á lo mejoj, uno dé esos toreros que usan americaná lárga hace una faena ante el toro digna de aplausos y se lleva una ovación. ¡Hay que ver después á los intransigentes! -Es decir, ¿que se han dejado ustedes engañar por cuatro pinguis tirados á tiempo? ¡So primos! Como las cosas se desenlazaran á gusto de estos señores malhumorados, antes de cuatro días veríamos á Bombita pidiendo limosna y á Machaco solicitando entrar de corista en Barbieri. ¿Qué ha sido eso, Ricardo? -Ya ve usted, cosas de. la afición. Empezaron á decir que yo no valía, los empresarios dejaron de contratarme 3 el ministro de Hacienda dictó una Real orden mandando embargarme todos mis bienes con el pretexto de que. eran mahadquiridos. Si piensa usted tirar algún traje de verano, acuérdese de mí, porque éste que llevo me lo ha regalado Belluga y me puedo embozar con la americana. Cada contrariedad sufrida por un torero de nota es una alegría para los anarquistas taurinos, y hay quien entra en el café diciendo: -Señores, ¡la g r a n noticia El Cascarrias se ha caído por la escalera, y, según parece, perderá dos piernas, un. ojo y la parte de la izquierda del cráneo. ¡Ahora verá ese torero si se puede jugar con la afición! Por ahí anda D. Ole. oario Quintani 11 a, una especie de pantera para todo el ¡que se viste el traje de luces, 3- que liando la empresa anunció al pú blico el abono, ofreció toros de las j; anaderías de Veragua, Miura, Muruve, Saltillo, Parlada, Guadalest, Martínez, Martín, Irespalacios, Benjumea, Concha- Sierra, Hernández, Palha, Gama y Tabernero. Desde luego, se supuso que no veríamos toros de todos los anunciados pero no era de creer que las ganaderías que quedaran fuera iban á ser aquellas que, por su fama, se está siempre deseando ver. No sabemos de quién será la culpa; pero es lo cietro que han sobnado toros de ganaderías mediocres, de esas que debían estar desterradas de las- plazas importaiites por los muchos toros mansos que dan, y, en cambio, han sido muy pocas las vacadas de primera categoría que hemos visto, á pesar de estar anunciadas como las otras 3- de ser ellas la base deí abono en lo que al ganado se refiere. Ganadería hay, como la del maríjués del Saltillo, que lleva dos años anunciándose por la empresa de Madrid y no se traen sus toros, defrau; dando con ello las ilusiones de los pocos ó muchos que se abonen con el deseo legítimo de ver las reses de da ue, con justicia, ha sido durante muchos años célebre ganadería, y lo mis- mo ocurre con otras de primera que se han quedado sin que las veamos. El cambio, no ha faltado ninguna de ias que 110 nos hubiera importado que. se quedaran para mejor ocasión, y hemos visto con tristeza que se han O TERROR repetido algunas para que sus toros se foguearan como demostración de que DOS T O R ü R O S no era precisa la doble exhibición en el abono. 1 1 na nueva clase de aficionados se ha presentado en el mundo taurino. Para éste año ya no se puede poner Estos ni son bombistas, ni machaquisremedio, si no es para la segunda tas, ni gaUistas, ni bienvenidistas, ni temporada, que tiene una importancia siquiera engrudistas, pues también el casi nula comparada con la primera. Es un vicio que debe desaparecer, Engrudo Chico tiene sus devotos. Son, porque da lug ar á muchos abusos, ese sencillamente, los partidarios de la fin de anunciar para. seis corridas 12 ó del mundo en cuestiones taurómacas. 14 ganaderías, íi sabiendas de que no En cuanto oyen alabar á un torero, se van á correr varias de ellas, y sería ya están diciendo: iviás leve la culpa si no diera siempre- ¿Y por qué ese no torea bichos la casualidad de que las que se quecon treinta y cinco arrobas, siete años dan en dicho son las de mayor cartel, y dos cuernos como lanzas? por lo que hay mayores deseos de- -i Caray! Porque para matar un verlas. bicho de esos hace falta ser del 14 De estas anomalías somos culpables tercio de la Guardia civil. todos: los empresarios, Ids ganaderos, -Porque no torean más que monas. los abonados, los que escribimos acerSu deseo constante es que los toreca de estos menesteres y las auto- ros se chinchen, y no acuden á las coridades encargadas de la aprobación rridas con la esperanza de que se luzde carteles. Todos pasamos de largo ca Fulano ó Mengano, sino que van estos asuntos sin perjuicio de lamendeseosos de ver cómo se le cae el tipo tarnos cuando no hay remedio poal primer espada. sible. -Vamos á ver esta tarde los valientes. Me han dicho que hay enceEste es muy fácil á poco que cada rrado en cuarto lugar un cárdeno que cual quiera poner una buena dosis de sabe hasta la cédula de vecindad de voluntad. El empresario, al abrir el