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MESA REVUELTA URin 5I bAñ 5 ANE. XbüTAy f CARI ATURA 5 D DC VERDADES Y MENTIRAS COMO SE GUARDA UN LIBPQ pa al profesor y á los que creen en la eficacia de ese método de investigación, EL ARO PLEGABLE A 1 guardar un libro cualquiera en un cajón debe tenerse la pr ución de colocarlo con el canto hacia la parte interior, es decir, que el tomo del volumen debe estar situado á la parte más exterior del cajón, como aparece en la figura 2 de nuestro dibujo. u e s t r o s anteoasados veían en la circunferencia la imagen de la perfección. En los tiempos modernos no llega á tal extremo el entusiasmo de los geómetras. Esta admiración por la circunferencia parece, sin embargo, haberse transmitido á nosotros por la; ley de herencia, y ello es causa de uno de los juegos que más apasionan á los niños: es el del aro, cuyo origen se renlonta á remotísima antigüedad. La sencillez de este juguete hace pensar en la imoosibilidad de perfeccionarlo, puesto que parecería absurdo querer perfeccionar la perfección: misma. La razón de conveniencia práctica Aun así, no ha. faltado uno de esos que así lo aconseja es comprensible pequeños y desconocidos inventores á primera vista. Las tapas de los li- que haya intentado introducir mejobros tienen frecuentemente la tendenras en un juguete üe simpleza tan excia de levantarse cuando el volumen traordinaria. Y prueba de que cabía está tumbado: De colocarse, pues, el practicarlo es el moaelo Ge aros Folibro como indica la figura i, al abrir rit representad en nuestro dibujo. c! cajón, la tapa levantada irá á tropezar con el marco de aquél é imnedirá su apertura comjíleta. PODER DE OBSERVACIÓN de) muerto deben constituir una carga para el matador mientras vivan él ó ellos. Un madero encontrado en la costa es un tesoro que pertenece al que lo halla, el cual indica que es de su propiedad colocando sobre él una pipa c cualquier otro objeto de su uso particular. Nadie debe comer foca y morsa en un mismo día. Todos los animales grandes que se cazan deben considerarse de propiedad com ún de la tribu y no del individuo que los caza. UNA N O V E D A D DE HAC DO C I N T O S AÑOS K I profesor Munstenberg, catedrá tico de psicolog- ía del colegio Radcliffe, de Boston, acaba de someter á prueba el método que ha inventado para lograr que los criminales se descubran, por más esfuerzos que hagan por ocultar sus crímenes. Las pruebas se llevaron á cabo en la cátedra de psicología, prestándose tres alumnos á que se experimentara con ellos. El profesor Munstenberg les entregó tres artículos recortados de un periódico, y les ordenó que se los repartieran fuera de su visita, cosa de que no pudiera saber cual artículo había leído cada uno de ellos. Cuando volvieron á la clase, el profesor comenzó á decir una palabra, á la que contestaba el alumno con otra palabra que hubiera traído á su mente k q u e había pronunciado el profesor, y- en pocos minutos pudo decir cuál artículo era, el que habían leído respectivamente. De qué modo podrá hacerse la aplicación de ese sistema, basado en la asociación de ideas, á los criminales que rehusen hablar, es lo que preocu- ¡a inmensa mayoría de la gente cree que las plumas con depósito de tinta, tan generalizadas en la actualidad, son una de tantas invenciones del siglo présente. Nada más erróneo, sin embargo. El abolengo de la pluma con depósito se remonta á dos centurias cumplidas, como vamos á demostrar. Es lo cierto que esta clase de plumas existía ya en. Í 70 Q, época en que se conocía con el nombre de phima sin fin. Así la llama Nicolás Bion, ingeniero italiano, ea su Tratado de la construcción y principales tisos de los instrumentos de matemáticas. El adjuntq grabado es un diseño de la pluma sin fin aue deséribe el mencionado autor; Las tres partes, F G H, de la pluma, aparecen separadas en ¡el dibujo. Durante el uso del juguete, éste Cerrada la pluma, el tornillo interior constituye, como todos los aros co- de- G cierra el conducto I é impide nocidos, una circunferencia de made- que la tinta se vierta en los bolsillos. La pieza H sirve para cerrar el r a pero, fuera del uso, ofrece sobre aquéllos una ventaja considerable: la recipiente F y evita la entrada del aire mientras se escribe- con la plude la comodidad en su transporte. El aro es desmontable, formado ma. Además, hace que la tinta vaya por tres piezas de madera curvada, saliendo lentamente. que se enchufan una én otra. Desarmado el jup- uete se guarda en un saquito de tela provisto de un asa, lo. cual permi; e llevarlo cómodamente én la mano. El espacio que ocupa es, de este modo, reducidísimo. Del resultado práctico de esta pluEL CÓDIGO ESQUIMAL ma, nada podemos asegurar. Lo. que p l código moral y socialdé los es- sí debe tenerse por indudable es que quimales es interesante. Sus prin- la pluma sin fin constituye un prececipales preceptos son los siguientes: dente de las actuales de depósito, que Si un hombre mata á otro sin que- todo el mundo considera como una rer ó de intento, los hijos v la esposa novedad de nuestros tiempos.