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LOS TOROS sario su inmediato traslado á la enfermería. El público quedó horrorizado ante tal desgracia, pero más horrorizados debieron quedar los lidiadores, puesto que todos ellos, presa de verdadero y unánime pánico, se negaron á seguir toreando, lo cual fué motivo de un escándalo en la plaza. Trató la autoridad que presidía de convenaquella, como se ve, una corrida que acabó a tiros y mucho más pronto de lo que nadie pudo suponer. Agustín Perera, en tanto, encontrábase en situación desesperada. Luchando entre la vida y la muerte estuvo cinco días, y al cabo dé elLs pereció, el día lo de Junio de 1870, el viernes próximo hará de ello exactamente ocho lustros. Ai iJ- W- lí í V ir r ti cer á los acobardados diestros de que debían proseguir la lidia, pero todos sus esfuerzos fueron ineficaces. Hubo que recurrir al castigo, y los toreros pasaron á la cárcel debidamente custodiados por la fuerza púbhca y entre la rechifla de los espectadores. Entre tanto, el toro Girón, primero y último de aquélla breve corrida, seguía en el ruedo, y, por lo visto, no debía de haber en la ylaza servicio de cabestros, cuando como único recurso para retirarlo de allí, antes que los más exaltados se resolvieran á bajar al ruedo y ocurrieran más desgracias, se ordenó á la Guardia civil que rematara á tiros á aquel bicho, que no había recibido aún ni una sola estocada. Los de la benemérita cumplieron la orden rápidamente y así se conjuró el conflicto. Fué No había cumplido aún el pobre Perera los treinta y cuatro años, pues nació el 16 de Agosto de 1836. Era sevillano y en Sevilla se presentó como matador de novillos por primera vez el 20 de Mayo de 1861. Progresó lentamente, pues hasta el 24 de Octi, bre de 1869 no tomó la alternativa de matador de toros, que le dio Frascuelo en Madrid, cediéndole el toro Cariñoso, de la ganadería de Aleas. Perera recibió cristiana sepultura en Palencia. No fué un torero sobresaliente, pero las circunstancias en que perdió la vida merecían ser relatadas, y por ellas se ha conservado memoria de su nombre. P. P. CHANELA. DIBUJOS DE MEDINA VERA