Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i 4 I V Ksá le pasaba al gran Lagartijo, que aún más y mejor que en la plaza toreaba en la calle por simpatía irresistible. En la otra tarjeta puede usted apreciarle con el vestido de luces, que, por cierto, reviste el carácter de histórico, dado que previstió á otros toreros célebres. La chaquetilla, que le está un poco larga, fué del señor Manuel Domínguez Desperdidos) y la taleguilla, que le viene algo estrecha, otro desperdicio del Chidanero. En cambio, la montera, que usó el Mojino, se le colaría hasta el codo, de no habérsela rellenado de serrín, que es cosa liviana 3 empapante. En fin, hasta las medias, color eminencia, pertenecieron á la bella Chicharrito, y casi sin quitárselas hizo esta famosa cupletista su excursión por América. La exhibición de dichas prendas, cuyo apartado se verifica dos horas antes de la corrida, constituye para las empresas, al par que un reclamo formidable, una de las mayores fuentes de ingreso, pues no hay aficionado que no acuda al olor, digámoslo así, de tan acreditada indumentaria. En la postal restante se halla Quintilio postrado en el hule; á consecuencia del accidente ocu rido en Añover de Tajo, donde se dejó la nariz por haber chocado con un melón que, en el calor de la improvisación, le arrojó un partidario de la localidad. Desde entonces se exhibe también el referido apéndice, conservado en alcohol, y el melón aparte, en otro frasco. A más de este número de la ropa, los enseres y las preparaciones anatómicas, que pudiéramos llamar el número excéntrico, ó sea del anillo para afuera, ilustra mi poderdante su toreó con origi- nales atractivos á que aludí antes. Su suerte predilecta es la que él llama de Don Tancredo en los antípodas, y. en la que espera la embestida con la cabeza en el suelo y los. pies por alto. Últimamente ha modificado esta suerte monumental con una variante estupenda, á la que da el título de Don Tancredo en los antípodas, de frente por detrás, y que consiste (conservando la misma posición, esto es, cabeza abajo y patas arriba) en cambiar las regiones, volviendo la abdominal y dando la cara con la glútea, si puedo osar á- tan atrevida rnetáf ora, y en esto como en lo otro siempre anda de cabeza. Mas con ser único y sensacional el toreo de varietés que se trae el Cometa, todavía ha discurrido otra cosa ventajosísima para las empresas. Es, sencillamente, que la remuneración ha de ser con arreglo al lucimiento de la faena. Fíjese usted. Si, por ejemplo, pincha mucho, de la cantidad estipulada en el contrato habrá que rebajar un tanto más cuanto por cada pinchazo. Y si se le queda el toro vivo se compromete, como indemnización, á bailar en los medios el garrotín con su señora, que le acompaña á prevención. Tal es la ganga, señor mío, que pongo á la disposición de usted (su dinero son cuatro mil reales) y en espera de sus gratas ói denes se ofrece de usted, afectísimo, s. s. q. b. s. m. Fulano de Tal. P D. -A p a r t i r de diez duros y los gastos (la señ o r a exclusive) p o d r í a m o s entendernos. -Tale. Por la copia, JOSÉ DE LAbERNA. DIBUJOS 0 HUERTAS