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IUIILI I II L 3 3- A -j jj I JL TRAIiMERA. medas mallas de la red, las escamas que recuerdan el brillo de la nioneda ¡Ya vuelve la trainera- Cuando apenas havan descansado los ágiles brazos que la manejan, ya aliviada de su cariean palpitante, otra ve emprenderá la marcha mar adentro, despertando las mismas inquietudes y recelos. Y así una y otra vez, iutatijiablc en el esfuerzo, incansable en la labor, rccoí; iendo en sus tablas el sudor bendito del hombre, tan ani? rSo como el ai ia del mar, que con su resistencia lo fecunda Pcríi otra? veces no vuelve tan aleí, Te como ahora la trainera. Fué inútil el trabajo, perdida la jornada, e afán infecundo, Las redes vienen vacias en ef fondo, y los remos se mueven pere 70 í- -amen f. con el triste ritmo de los corazones desalentados... Y también puede volver trayendo el dolor y la mnerte en su seno, ¿no volver á la playa de que se alejó riíucña. Entonces es cuando vemos en pie las infusíicías del destino, y hallamos ejíacta la frase cfue inspiró á nu artista su poema de amarjjura: ¡Y aún dicen que el Tkescado es caro I Anau ANSF- l- Ml, Y vui. K e la traíni i- a... Ya vuelve, surcando ripida el eucaJmado mar al vij oroso impulso de s- us ir ¡pulautcp, empujada también por el viento, que buielia la blanca lona de su vela, í Ya vuelve. Y viene ozafa, saltando iusuetona sobre la tranquila superficie, donde deja un surco de espuma, única y leve huella de su paso. Cortan eí agua sus certeros remos á compás de una canción que tiene nlr o de himno y alRo de plegaria, ¡Es eí canto al trabaio que entonan sus sacerdotes, y la súpliea elevad? á los cicíos para que nunca intcrrumpn su protección y su amparo I Y a vuelve ia trainera. Los quí la aguardaban anhelantes, ven ya calmada su impaciencia. Miraron al hiírizonte, interrogando al mar por la suerte de los suyos, como siempre que de la playa se alejan i ganar la vida. Y cuando vieron un punto en la lejanía, empezaron á alimentar la esperanza ahora cumplida. j Ya están aquí! ¡Prepararlo lodo para recibirles, ¿Vendrán contentos ó desencantado? Habrá respondido la faena al afán con que su resultado se esperaba, Mas ya e: a alcRre canciont: declaran que fu ¿buena la jornada y que no í e ha perdido el trabajo, Pronto reUiciiáii en tierra, entre las hú-