Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MUJIvRES DE P A R Í S COI I Í: TXE: T II I Y ieníras Willy pasca por los bulevares su chistera de alas planas, Sti ex mujer, la gentil toilette, recorre los tcati os de Francia nacicnao unas mojigangas que ella llama pantomimas, ó sienta mejor el disfraz masculino que una toilette de soirée. París se reía mucho al ver salir de un teatro á la Marquesa dando galantemente el brazo á Collette mientras Willy marchaba detrás muy repintado, muy recompuesto, llevando á la perrita de la cadena y saboreando plácidamente su pipa. La Marcjuesa envenenó ac ucl hogar tranquilo... Ella convenció á Collette para qiic se lanzara á las tablas, y las dos mujeres se decidieron á montar un número de varietés que ofrecieron al público de París una noche en el escenario de MouJin Rouge... i CabaUeros, el escándalo que se armó! No se recuerda nada parecido. Y, naturalmente, hubo palabras gordas y no pocos palos. VV illy recibió unos cuantos, sin contar los pisotones y jjaíadas que fueron á parar á la perrita. Quince días después, Collette y Willy se divorciaban... ¡Los separaba un abismo! Willy se ha vuelto á casar... Collette se ha dedicado á la pantomima, á la comedia, á las danzas griegas... y á escribir artículos en los periódicos ilustrados. Es una muchacha muy seria... Hace poco tiemj) 0 daba unas cuantas representaciones de Claiidina en Parisiana y ella era la encargada de inter n- cíar el xaiK l de la protagonista. Una no- bailando danzas exóticas que nadie la enseña... Y el caso es que Gollete tiene talento... No es guapa, pero es simpática, y ahora comienza á decirse por los rincones donde se reúne la gente de pluma que Jas Claudinas, las famosas Clandinas que Willy firmó, no son de Willy, sino de Collette... ¡Cualquiera lo averigua! ¡Oh! ¡Qué tiempos ac uellos, los tiempos de las Claudinas! Entonces se exhibían en los teatros, en los resfaurants y en los salones del gran mundo Willy, su esposa y la amiguita inseparable: la Si ta. Pelaire. Después riñó Polaire con Willy, ó con Collette, ó con las dos, porque la Srta. Polaire tiene muy mal genio, y el terceto se descompuso por breve tiempo... El matrimonio se consolaba de la pérdida de la amiga prodigando sus caricias á una perrita muy rara, muy fea y muy peluda, á la que llevaban á todas partes... La perrita llegó á sf- r tan conocida en París como la chistera de alas planas del Sr. AVilly. Y de pronto surgió una nueva amiga: la Marquesa. Esta dama no abandonaba á Collette... La Marquesa es un personaje ciue todo París co- che no pareció... Cinco ó seis días después se noce, i) orc ue lo mismo sale á la calle vistiendo de supo que había salido á dar un paseo en automóvil hombre que luciendo las femeniles galas que co- con la Marquesa... No se sabe sí han vuelto. rresponden á su sexo, y hay quien afirma que la JOSÉ JUAN C A D E N A S