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Nl PERlFCÜTlJ ELPH üLTino D 105 DETECTIVES EL M I S T E R I O DEL CUARTO CRIS PERLA odo lo misterioso seducía y entusiasmaba á Nicanor. Los misterios de París habían causado profunda impresión en su alma infantil, cuando, de niño, se entregó á tal lectura. Poco tiempo después llegó á manos de Nic la célebre novela titulada El misterio del cuarto amarillo. Tan interesante relato estuvo á punto de causar grave alteración en las facultades mentales de nuestro policía. Hace pocas semanas, vm nuevo suceso misterioso vino á sacudir las fibras de Pérez. La caída de Moret fué para Nicanor un enigma sin solución explicable. Los misterios de la última crisis excitaron su curiosidad hasta un extremo peligroso. Aquel misterio. cios de detective en cualquier suceso misterioso desarrollado en el interior de un cuarto, ya fuese amarillo, azul marino ó verde 3 con pintas. La casualidad, constante protectora de todos los detectives por entregas, ofreció bien pronto á Nic ocasión favorable de revelar sus dotes de intuición policíaca y de profunda psicología. En el vecino pueblo de Getafe, y en uno de esos hotelitos tan característicos de los alrededores do Madrid, vivía un caballero sólo, no muy joven y bastante huraño. Las costumbres de este raro señor eran un tanto extrañas. Volvía á su casa á las altas horas de la noche, y á juzgar por las canciones que tarareaba á su regreso. La corte de Faraón áe. h 13. entusiasmarle. Muy pocas personas frecuentaban el trato de tan obscuro personaje. Una vieja portera w I r i que él llamaba (sin duda influido por novelescas lecturas) el misterio del gabinete lila preocupóle de modo tal que á partir de dicha crisis fueron muchas las crisis nerviosas que Pérez experimentó, debidas indudablemente al deseo de poder prestar sus servihacíale la cama, arreglaba su cuarto de soltero (cuarto decorado en tonos grises, de un gris perla Kepta) y desaparecía silenciosa, sin que apenas la conociese el protagonista de este terrible episodio. Únicamente el sereno de aquella apartada barría-